Andrea Arístegui y Ami
Actualidad Animal

Andrea Arístegui y Ami “Nos llena de amor”

La periodista de Mega se refiere sobre su relación con los gatos, la experiencia con un felino salvaje, su amor por Ami, quien es tan tranquila que en algún momento pensó que era muda. Así también conversamos sobre los proyectos de ley que buscan el bienestar de los animales.

Por Isabel Pinto G. – Fotos: Gonzalo Muñoz – Make Up: Claudia Bruzzone

Andrea Arístegui nos recibe en su casa para realizar esta entrevista y una sesión de fotos junto a Ami, quien se encuentra descansando bajo el árbol de Navidad. Nos cuenta que viene de una familia totalmente gatera, su primer acercamiento con estos animales partió cuando era muy chica. “Fui hija única hasta los ocho años, les dije a mis papás: todos mis amigos tienen hermanos o mascotas, y un día llegaron con un gato (ríe). Después llegó el hermano igual, pero en el intertanto llegó la Chuchú, una gatita que rescataron de la calle y que estaba en muy malas condiciones. Ella se transformó en mi primer gato y de ahí en adelante mi familia siempre ha tenido”.

Cuando se casó, su marido, el periodista Gonzalo Montaner, no tenía experiencia con animales y tenía recelo de tener uno. “Le daba miedo porque uno sufre mucho con la pérdida, me decía que le daba nervio. Pero, un amigo nuestro, que también es gatero, vivía en Juan Fernández y nos trajo de regalo de matrimonio una gata de allá. Le pusimos Isla, fue el primer encuentro de mi marido con los gatos y fue bien extremo (ríe), porque era una gata completamente salvaje, era chiquitita, pero no estaba dada como para vivir en un departamento en Santiago. Fue un error tremendo, la pobre gata era el terror de todos en mi casa. Mi hija mayor, la Javita, debe haber tenido unos cinco años, y toda la gente que iba a mi casa le tenía terror, porque era una gata que escalaba todo, se tiraba arriba de las cortinas, contra la gente, daba mucho miedo. Esa gata nos abandonó, nos íbamos a ir de viaje y se perdió, empezamos la búsqueda y nunca más supimos de ella”.

La llegada de Ami

Con el tiempo se cambiaron de casa, nació Sofía, su segunda hija y tenían la idea de tener un gatito. “Mis papás tienen hasta el día de hoy gatos, y un día mi mamá, después de haberme sugerido, llegó con una gatita de regalo para mis dos hijas, porque ellas están de cumpleaños muy cerca. Esa gatita es la Ami, ya tiene siete años, y es la chochera de todos”, menciona.

¿Tus hijas te pedían tener animales?

Sí, porque la más grande se crio con gatos, porque cuando ella estaba chiquitita yo vivía con mis papás, siempre compartió con ellos, ya tenía acercamiento y la más chica también quería. Los niños siempre quieren tener animales. Fue tanto así que terminaron convenciendo a mi mamá.

¿Pensaste en tener un perro?

Siempre fue gato porque tengo más experiencia y afinidad con ellos, no tengo nada contra los perros, pero no tengo tanta cercanía. Además, pensando de una manera más estratégica, sentía que el gato era más autónomo y nosotros por nuestro trabajo necesitamos tener harta independencia, entonces un perro es una tremenda responsabilidad, todos los animales lo son, pero el perro es más dependiente de uno. Hay que sacarlo a pasear, los gatos son muy independientes.

¿Te sientes identificada con la personalidad de los gatos?

Nosotros jugamos mucho con eso, a mi marido siempre le han dicho que tiene ojos de gato. Nuestro chat familiar es ´casa gatuna´, hablamos de las gatas por las niñas también, tenemos una cercanía. Si hablamos de animales siento que tengo algo con los felinos y los gatos calzan perfecto con mi personalidad, me siento identificada.

¿Ami es muy independiente?

Es muy de afecto, es como una niña chica y siempre digo que escucho a mis tres hijas cuando suben la escalera, vienen las dos mayores y la chica porque se sienten sus patitas y anda con ellas para todos lados. Le gusta estar cuando nosotros estamos reunidos, es muy regalona. Es pequeñita, es una gata súper cariñosa, no tiene problemas con las visitas, los niños la aman y es lo más rica que hay. Es la guagua regalona de la casa, estamos todos acostados viendo una película y ella está al medio, siempre está ahí. Normalmente se encuentra dónde están mis hijas, tiene un orden de prioridad, mis hijas y después si es que no está ninguna de las dos se queda con nosotros, pero siempre le gusta estar con alguien. Cuando salimos o nos vamos de vacaciones y la dejamos encargada ella lo resiente un montón, se pone súper triste, no come, entonces, si viene mi mamá a verla hacemos videollamada para que escuche la voz de mis hijas. Es muy sensible al tema de los afectos y a la necesidad de estar con gente.

¿Es juguetona?

Sí, pero se pone más juguetona en las noches, cuando está todo quieto la sentimos correr de un lado para otro, pero es una gata bien floja, no sale del patio de la casa, no hace ni un intento por subirse a un árbol o por escalar. Está todo el día en la terraza tomando sol y cuando se pone caluroso se va a las zonas de la casa que son más fresquitas y está siempre echada. Cuando la veo digo que envidia esta gata porque siempre está relajada y desestresada, más que una gata muy activa te diría que es una gata más de cariño, es bien tranquilita y muy bien portada.

¿Es importante para ti que tus hijas hayan crecido con animales?

Me encanta, porque tuve esa experiencia de chica y para mí fue súper importante en ese momento y ahí aprendí a relacionarme con los gatos, a los que amo y admiro, los encuentro muy enigmáticos y me encanta que sean independientes. Creo que para las niñas también ha sido súper importante, para ellas la Ami es fundamental dentro de esta casa, y siempre andan pendientes de llevarle un regalito, todos nos preocupados de ella. Lo divertido, es que mi marido, que era el que menos tenía acercamiento y era el que tenía más aprensiones de tener un gato es el primero que anda preocupado de ella. Se fija si está adentro cuando cerramos la casa en la noche, que no se vaya a quedar afuera, cuando salimos también, siempre anda preocupado.

¿Cómo fue la reacción de tu marido cuando llegó Ami?

Al principio su relación fue desde la distancia, después fue agarrando confianza, pero fue importante cuando se tuvo que quedar solo con la Ami, ahí esa relación de amor se estrechó profundamente y ahora la regalonea, para él también es muy importante. Cambió totalmente su manera de relacionarse con los animales a partir de la Ami.

En una entrevista mencionaste que tuviste una anécdota con ¿Pensabas que era muda?

Es verdad, toda la razón (ríe). Es una gata tan tranquila que ni siquiera maullaba o no maúlla nunca. Cuando hay una situación muy extrema, en que realmente la pobre está desesperada hace un miau muy suavecito. Estaba acostumbrada a los gatos de mis papás que son súper bulliciosos y a las cinco de la mañana van a molestar a mi papá porque quieren comer, meten ruido, joden y los presionan en la cama. Esta gata jamás, ella está muy atenta a las jugadas y cuando mi marido, que es el primero que sale de la casa, baja, ella corre y sabe que él es el que le da la comida en la mañana. Las pocas veces que maúlla es cuando nos vuelve a ver después de unos días y está tan feliz y emocionada y saca un pequeño maullido, pero en general, maúlla nada. En algún momento pensamos en que podía ser muda o que tuviera algo, porque teniendo la otra experiencia, encontraba muy curioso que no maullara, pero es así, es su personalidad, es calladita.

¿Qué es la Ami para ustedes?

Es una integrante de la familia, digo que es mi hija chica, la tercera de mis hijas. Es una pieza fundamental que nos llena de amor en esta casa, somos muy felices de tenerla.

Por tu trabajo te ha tocado viajar mucho ¿Alguna experiencia con animales que te haya marcado?

He tenido malas experiencia respecto al tema de los animales. Me impactó mucho cómo estaban los animales en los zoológicos en China, me daba mucha pena, pese a que pueden ser zoológicos muy amplios, sentía que estaban en una situación de descuido, no se veían bien. Cuando estuve en Beijing fui a ver a los osos panda que son la gran atracción y salí con una sensación de malestar más que contenta y, por el contrario, cuando estuve en Australia que fui a centros de conservación donde había koalas y otros animales típicos fue distinto, porque se veía una preocupación por los animales que va mucho más allá de la cosa de la exhibición. Era muy bonito como se trabajaba con ellos en términos de su salud, de mejorar sus condiciones, de tratar de generar la posibilidad de que se mantengan las especies, esas han sido súper buenas experiencias

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A comienzos de diciembre se votó a favor, en la Cámara de Diputados, del proyecto de ley que prohíbe la utilización de animales en testeo para productos cosméticos ¿Qué opinas?

Me parece absolutamente necesario, tenemos que estar conscientes de que hay que hacer modificaciones legales profundas respecto a nuestro trato y mirada que tenemos respecto a lo que son los animales. En eso hay varios países que han ido cambiando sus legislaciones que estaban muy obsoletas, es el caso de España que aprobó una ley para calificar a los animales como seres sintientes, es un tema que tiene un montón de evidencia científica respecto a lo que hay detrás. Nosotros tenemos que avanzar sí o sí en ese camino con todo lo que implica la protección de los animales, dejar de considerarlos cosas, tiene que priorizarse lo que es el bienestar de los animales. Creo que en eso hay bastante consenso, ya a estas alturas permitir las pruebas en animales en los cosméticos o la utilización de los animales en los circos no me parece. Hay un montón de situaciones que hasta hace poco se consideraban muy normales y no lo son, tenemos que hacernos cargo de eso, toda modificación legal que apunte a la protección de los animales me perece que es muy necesario.

Por el contrario, la votación para prohibir las carreras de perros no fue favorable. Algunos diputados las defienden apuntando a que son una tradición…

Entiendo que puede haber un arraigo respecto a ciertas cosas, pero también tenemos que ser capaces de ver que las tradiciones per se, no necesariamente son buenas. Afortunadamente, el mundo ha ido evolucionando y hay cosas que antes considerábamos súper normales y que ya no lo son. Debemos ir cambiando la mirada que tenemos de los animales, por lo tanto, cualquier actividad o cosa que implique sufrimiento o maltrato animal debiera cambiarse, modificarse. Nuestra identidad de país no depende de tradiciones como el rodeo o las carreras de perros galgos, me parece que es mucho más profundo que eso y quienes lo circunscriben a eso, están muy equivocados, tiene que haber cambios en ese sentido y espero que los haya en el corto plazo. Hay que hacer campañas de concientización y visibilizar lo que hay detrás. Hay cosas que ya no se pueden permitir y creo que eso está cada vez más claro.

En noviembre tuvimos elecciones y candidatos presidenciales, senadores y diputados incluyeron propuestas en beneficio de los animales y del medioambiente…

Eso te muestra cómo se van forzando los cambios. Un tema que quizás antes para algunos se consideraba que no tenía relevancia, porque te aseguro que si esto se planteaba hace diez años, se habría dicho que no era importante y que había otras prioridades o urgencias. Los animales y el cambio climático son temas fundamentales que tienen que ver con cómo nos relacionamos con nuestro entorno y eso tiene efectos. Si uno mira qué pasa con la pandemia de COVID-19 tiene que ver con la relación que hay con los animales en ciertas partes del mundo, entonces todo está correlacionado en estos momentos y por eso, lo que no era tema antes, ahora lo es y qué bueno que sea así.

La campaña #NoSonMuebles busca que se reconozca a los animales como seres sintientes en nuestro país ¿Qué te parecen este tipo de iniciativas?

Todo apunta a eso, estaba mirando cómo han cambiado las legislaciones de muchos países, hay algunos que los tienen considerados en la Constitución otros en leyes específicas, lo importante es hacernos cargo de eso, que ya haya un consenso y que cada vez sea más claro respecto a ciertos estándares mínimos de respeto y protección a los animales.

¿Alguna noticia sobre animales que te haya impactado este 2021?

Los casos de maltrato animal, los encuentro horrorosos, normalmente los casos más terribles no los veo ni siquiera en los medios porque son muy crudos, sino que uno se entera a través de redes sociales. 

Como el caso de Milagros, la galguita que rescataron con el hocico amarrado y que fue víctima de abuso sexual, lamentablemente falleció y por ella buscan crear la #LeyMilagros…

Terrible, es bien impresionante, porque además hay una correlación de quienes realizan maltrato animal con comportamientos que pueden ir también en daños hacia otras personas. Escuché a psicólogos que decían que una señal importante de alerta para el crecimiento de un niño o una niña es cuando hay un maltrato. A veces los niños pueden ser más bruscos y eso uno lo puede entender, pero cuando hay una cosa de maltrato un poco más profunda hacia los animales eso da ciertas señales de que ese niño pueda tener un problema, no es normal. Lo normal que a uno le surja la empatía con el otro, los animales a uno le generan ternura, puedes tenerles miedo porque uno no los conoce, pero crueldad como se ve en algunos casos que se denuncian a través de las redes o través de los medios de comunicación es algo que uno dice bueno no puede ser. Esa persona debe tener un problema más profundo, que es un riesgo y por eso hay que hacerse cargo para que otros animales u otras personas no pasen lo mismo, es un tema al que no hay que restarle importancia.

¿Te gustaría enviar un mensaje?

Que sigamos forzando los cambios, que nos hagamos cargo de reforzar lo que tiene que ver con el trato responsable de los animales, creo que hemos ido avanzando, pero todavía no es suficiente y que vayamos también informándonos. La información es clave para que veamos por qué hay quienes estamos pidiendo cambios desde el punto de vista de lo que algunos consideran tradiciones en nuestro país, la información es fundamental, es importante. Hay que saber, hay que leer, documentarse con información seria, con lo que dice la ciencia y a partir de eso sacar ciertas conclusiones y yo creo que la mirada del mundo y de muchos puede cambiar a partir eso.