Brownie y Gabriel Boric
Actualidad Animal

Brownie se reencuentra con Gabriel Boric en Punta Arenas

El Presidente electo Gabriel Boric llegó esta tarde a Punta Arenas, Región de Magallanes, para pasar el fin de año. En su llegada, lo recibió su familia y su perro Brownie.

El «primer perro de la República» publicó en su cuenta de Instagram @brownie_presidencial «hoy amanecí entusiasmado, con el pulso acelerado, más contento que perro con dos colas! ¿Saben por qué? Porque hoy me vino a visitar mi humano. Gracias a él y todas y todos ustedes me convertiré en el primer perro de la república, pero ojo, no tengo favoritos 👀 Como buen perro tengo mis prioridades claras: Jugaremos, nos revolcáremos en el pasto, me hará entrega de mis premios y nos daremos amor, para luego de mi siesta comentarle las inquietudes que nos han hecho llegar. 🐾🐶 Me dijo algo de que debo colocarme una banda pero no sé que es eso, la única banda que conozco es la de mi fanaticada que me acompaña 😎».

Posteriormente, el presidente electó escribió «Brownie me vino a recibir al aeropuerto! Qué alegría volver a mi tierra a recargar pilas».

¿Quién es Brownie?

En una entrevista con nuestra revista nos contó la historia del «perro libertario». Gabriel Boric dice que desde chico tuvo perros, y ahora de adulto le tocado convivir con gatos. Le gustan los animales y entiende su importancia en los ecosistemas, por eso quiere hacer un gobierno en el que sean protegidos. “Tengo recuerdos muy lindos de Sporky, que vivió con mi familia en Punta Arenas por muchos años. Era un quiltro grande, peludo, muy bueno para escaparse de la casa. Con él empezamos a hablar del ´perro libertario´, porque no aceptaba los límites de la casa y siempre se resistía a usar collar”.

En sus redes sociales podemos ver fotos del candidato con Brownie, “el perrito libertario”, quien incluso acaparó las miradas en el lanzamiento de la candidatura para las primarias presidenciales, en el mes de junio. “Llegó de cachorro a la casa de mis papás en Punta Arenas, traído por mi hermano chico que lo recogió de la calle en una cajita, cuando yo ya me había venido a Santiago. En pocos días se ganó el corazón de toda la familia y hoy es un miembro fundamental de la casa. Es muy curioso y bien bueno para explorar, tanto que se ha escapado a pasear sin permiso. Hemos tenido que recorrer la ciudad entera y postear su foto un par de veces en redes sociales, buscándolo. Pero es un buen perro y siempre vuelve”.

También ha compartido fotos de Bulu, un gato, “con él he compartido harto, pero no es mío, es de mi compañera. Creo que soy más de perros (¡perdón gatitesxboric!), pero con el Bulu nos entendimos bien. Es un gato bien inteligente y cariñoso, bueno para comer –tanto que está pasado en kilos– y seco para tomar siestas al sol”.