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Actualidad Animal

Campaña de invierno: 170 primates esperan por ti

El periodo más frío del año es la mejor oportunidad para ayudar al Centro de Rescate y Rehabilitación de Primates, donde una particular, Elba Muñoz, se ha hecho cargo por años de los primates que vienen del circo, tráfico y laboratorios, en su mayoría. Un proyecto maravilloso, que vale la pena apoyar.

Por Isabel Pinto G.

Ubicado en Peñaflor, el Centro de Rescate y Rehabilitación de Primates, está a unos 40 minutos de Santiago. Trabaja desde el año 1994 rescatando y rehabilitando primates derivados de circos, zoológicos, laboratorios de investigación, tráfico animal y de hogares en donde eran utilizados como mascotas.

A la fecha tiene 170 habitantes de distintas especies y edades, principalmente, monos capuchinos, monos araña, monos ardilla y monos papiones. A cada uno de ellos se les otorga alimentación diaria y se les mantiene en hábitats apropiados para sus necesidades.

La Campaña de Invierno tiene como objetivo hacer un llamado a las personas a realizar una donación que se usará para apoyar el trabajo que realiza este centro para mantener los hábitats y a los primates en el mejor estado de bienestar animal posible.

Rosario Muñoz Bianchi, estudiante de medicina veterinaria, y sobrina de Elba Muñoz, directora del Centro de Primates de Peñaflor, nos cuenta que asiste al recinto prácticamente desde que nació. “He pasado mucho tiempo aprendiendo y ganando mucha experiencia. Trabajo en el centro, desde hace cuatro años, en el área de bienestar y manejo etológico. Para mí ver un mono es tan normal como ver un perro, crecí con esto, es un trabajo increíble, porque lo que se hace en el centro es cambiar y darle un giro al 100% a la vida de los monos que llegan. Ver esos cambios y poder ser parte de ellos es algo que llena el alma en niveles increíbles”.

La estudiante de medicina veterinaria nos cuenta que, si bien siente cariño por todos los residentes del lugar, hay cuatro casos en particular que “son los que más me parten el alma”.

Isaura y Raimundo:

ISAURA

Ellos eran utilizados en un circo chileno para ser parte de un show donde se les hacía caminar erguidos con ciertas vestimentas y con dos baldes que iban agarrados en cada extremo de un palo y lo llevaban por su espalda. Llevan muchos años en el centro, comparten hábitat y tienen una relación muy linda. Raimundo actúa como protector de Isaura cada vez que ella se siente intimidada por pirotecnia o por ruidos muy fuertes cerca del centro y son inseparables, han vivido juntos desde que llegaron.

Papiones Circo Los Tachuelas:

papiones
Esta historia no me deja de impactar, los últimos monos de circo que han llegado. Son 15 ejemplares de papiones que venían del circo Los Tachuelas. Su condición era deplorable, desnutridos, un estado dental muy abandonado, deshidratados, con déficit de nutrientes, con unos tamaños y pesos que no superaban ni la mitad de lo que debían tener. Hoy, son unos monos con un pelaje hermoso, con personalidad, cuentan con espacio para desarrollarse, tienen mucha energía. Esos son casos que a todos en el centro nos hacen sentir el corazón súper lleno, porque sus vidas cambiaron por completo y nos da la satisfacción que después de todo eso que vivieron nunca más van a pasar por maltrato.

Darwin y Sócrates:

Darwin

Eran monos de laboratorio, provienen del Bioterio de la Universidad Católica. Cuando llegaron al centro y se instalaron en su hábitat, ellos anduvieron muchas semanas caminando agachados con sus manos tocando hacia arriba, viendo si había techo, debido a que vivieron muchos años en una jaula muy pequeña, donde estaban aprisionados. Darwin hoy es el líder de su grupo, me gusta pensar que sabe que está a salvo porque ahora tiene muchísima personalidad, no es el mono que llegó.

Leila:

Ella fue comprada en una feria de Antofagasta por una familia y la criaron por 16 años, hasta que un día mordió a un integrante de la familia. Tenían la opción de entregarla a un zoológico privado, pero conocían lo que eso significaba. Al llegar al SAG, Magdalena -quien que era su tutora-se percata que había otro primate en la jaula que iban a realizar su traslado, estaba Panchito, un mono capuchino, igual que Leila. Había sido decomisado de un circo, donde vivió muchos años en una jaula redonda muy pequeña, por lo que tenía movimientos estereotipados y repetitivos. A la jaula de Panchito ingresó Leila, ahora viven juntos en el mismo hábitat, dejó de hacer esos movimientos, tienen buena relación, son muy unidos y la señora Magdalena ha mantenido una relación con Leila. Incluso en este tiempo de pandemia hace videollamadas y Leila la reconoce con mucho cariño.

Al preguntarle a Rosario si tiene un mono preferido, nos dice que sí, y tras un silencio, dice “tengo uno. Me emociona mucho pensar en él, se llama Johnny y es un mono barrigudo, que venía de un circo, donde tenía que andar en una moto. Él es más grande, tiene 35 años, aproximadamente, yo tengo 25, cuando Johnny llegó era muy chica y logramos generar una relación. Tenemos una historia donde me acerqué a él, metí mi brazo a su hábitat, lo que era muy peligroso considerando su especie, tenía 3 años y no me hizo nada. Tenemos una total confianza hasta el día de hoy. Cuando llego al centro se pone en lo más alto de su hábitat para buscarme, sabe dónde estoy, si ve que voy a hacerle cariño o darle un premio a otro mono, se indigna, se da vuelta, no me mira. Es un mono muy cariñoso, pero no es así con toda la gente. Cuando me ve con mi pololo lo quiere matar, se lo quiere tragar, pero me ve y es como si fuera una cría, una cosita pequeñita que quiere mucho amor”.

Cómo ayudar

Rosario nos invita a cooperar con la mantención y construcción que se realiza en invierno. Puedes realizar donaciones directamente en la cuenta del Centro, y con ello, podrán comprar materiales para mantenimiento de los hábitats, para cubrir los espacios ante la lluvia y el frío; y también la compra de distintos sustratos, como alfalfa y viruta, que se utilizan principalmente en dormitorios y/o para enriquecimiento ambiental. También aceptan donaciones de frutas, verduras, mantitas de polar, sustrato, comprar alimentos especiales como pellets o los frutos secos preferidos de todos los primates como semillas de maravilla, maní y nueces, entre otros.

Banco Estado
Cuenta corriente 7238428
Centro de Rehabilitación y Rescate de Primates
RUT 65.106.060-5
[email protected]