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Carreras de perros galgos: Por qué prohibir y no regular

José Binfa, director de la Fundación Abogados por los Animales (APLA), se refiere sobre los proyectos que se han presentado en nuestro país y por qué no se debe regular, sino lograr la abolición de las carreras.

Por Isabel Pinto G.

¿No será extremo prohibir? ¿Y si sólo se regulan las carreras de perros? Son las preguntas frecuentes que se hacen las personas frente a las carreras que involucran a perros. ¿La respuesta?

José Binfa es abogado y director de la Fundación APLA  (Abogados por los Animales) es enfático al decir que en Chile debemos prohibir y no regular. “Esta es una actividad que per se significa una explotación bastante cruel y grave para los animales que participan en ella. No tanto por la carrera en sí, sino que por todo lo que conlleva el proceso y la cadena de esta forma de explotación: la cría indiscriminada, los entrenamientos, hemos tenido reportes de perros que son drogados para competir en estas carreras. Entonces hay muchas actividades y situaciones que se dan, que son bastante atentatorias para el bienestar de los perros que participan”.

José Binfa es abogado y director de la Fundación APLA 

Binfa menciona que por más que exista una regulación van a seguir ocurriendo prácticas de explotación. “Si bien le podemos aplicar la normativa de la ley 21.020 esto no se fiscaliza, entonces pretender fiscalizar una actividad como ésta a través de una nueva ley de regulación es bastante ingenuo o es una forma que nosotros como animalistas perdamos la batalla y dejemos este debate cerrado porque se estableció esta idea de que hay que regular en vez de prohibir”.

Agrega que desde Fundación APLA y otras fundaciones “estimamos que regular este tipo de actividades no es el camino. Lamentablemente, para el Congreso, si tu regulas vas a tener que esperar años para volver a reactivar la discusión en torno a una abolición, porque son temas que ya se zanjan, que finalmente van a quedar como discutidos y estuvieron todos de acuerdo”.

Así también, si se regula, el Estado debe inyectar recursos para la fiscalización. “En el proyecto de ley de regulación está bastante detallado al establecer condiciones de las pistas de carreras, de cuidados de animales, de seguridad en las carreras, pero después eso se tiene que fiscalizar. Entonces, realmente tenemos que gastar recursos, que en este momento son escasos, para fiscalizar una actividad que es minoritaria y que al mismo tiempo está siendo cuestionada por la ciudadanía, yo al menos creo que no hay espacio ni es justo esto. ¿Por qué se van a destinar recursos para fiscalizar las carreras de perros, si ni siquiera somos capaces de fiscalizar la tenencia responsable, algo que ya viene de hace cuatro años?”, sostiene.

En esta línea, señala que se debe seguir insistiendo en el trabajo por la abolición, replanteando los argumentos: “Como estamos hablando de animales de compañía, de perros galgos, tenemos una normativa, la 21.020 que aborda dichos animales, porque son animales de compañía, pero al mismo tiempo vemos que existe esta práctica donde un perro pasa a ser una herramienta, un instrumento, un objeto que se utiliza para una competencia y para fines de apuesta. Vemos una dualidad, donde hay perros de primera categoría que son parte de la familia y perros de segunda categoría que se utilizan como una herramienta, y eso claramente no puede seguir así. Tenemos que estandarizar nuestro trato con este tipo de animales, para que sea coherente con la normativa de la Ley 21.020, y segundo, porque esta ley busca desincentivar la cría indiscriminada de perros y de animales de compañía en general, y este tipo de actividades la fomenta. En este sentido, el próximo proyecto que se discute sobre abolición debe tener esto en mente, haciendo hincapié en la explotación que ocurre y que se normaliza para fines de entretención humana. Así también, para poner de manifiesto que hay paradigmas nuevos en nuestra sociedad que se tienen que poner en boga como, por ejemplo, el de las familias multiespecie, que abarca a los animales de compañía”.

En cuanto al contenido de fondo, expresa que no es necesario hacer cambios radicales respecto del proyecto abolicionista de 2019, pero señaló “una norma abolicionista de este tipo tiene que ir más allá con las sanciones, aumentando las penas, estableciendo la pena de inhabilidad que actualmente existe en el Código Penal y modificar la ley 18.216 para que no se apliquen las penas sustitutivas a este tipo penal, es decir, para que su cumplimiento sea presidio efectivo”.

Proyectos que se han presentado

En Chile actualmente, existen dos proyectos de ley que se han referido a la materia:

1. Proyecto por la prohibición y sanción de las carreras de perros. Fue presentado el 2019, por los diputados Alejandro Bernales, Renato Garín y Vlado Mirosevic, trataba una modificación a la Ley 20.380 de Protección de Animales. Este es el proyecto que fue rechazado en septiembre de este año, en una votación donde hubo una alta abstención. “Estuvimos a cuatro votos de conseguir que este tema avanzara en la Cámara de Diputados. Es un proyecto de ley que, a mi parecer estaba bien encaminado en cuanto a lo que buscamos, que es prohibir las carreras de perros, pero hay ciertas dificultades que planteaba este proyecto porque la normativa que se modificaba a efectos de buscar esta prohibición era el artículo 16, de la ley 20.380. En vez de plantear esto desde un punto de vista de no tocar el artículo 16, que todos sabemos que es un artículo nefasto en el cual se blinda el rodeo y otras actividades, se iba a implementar un inciso segundo en el cual se prohíbe y un inciso tercero en el cual se sanciona, lo cual vendría a validar dicha norma”.

Agrega que “como movimiento animalista sabemos que el artículo 16, si es que hay que modificarlo es para darle una vuelta de tuerca entera y más que decir que las actividades que menciona (rodeo, corridas de vacas, etc.) quedan fuera de la aplicabilidad de la ley 20.380, deben ser prohibidas. Este proyecto de ley tenía ese déficit, fue rechazado porque no hubo quorum, en la votación se pudo ver que hubo una alta abstención, también un alto número de parlamentarios que no concurrieron a votar. Faltaron 4 votos y al rechazarse se archiva y la tramitación no se puede reactivar con el mismo tenor o con la misma idea matriz hasta un año después”.

2. Proyecto de regulación. Fue presentado por el diputado Pablo Prieto el año 2019. La idea central de la iniciativa legal, según Prieto, es establecer una serie de requisitos y condiciones para la realización de las competencias, con el objetivo de «asegurar el bienestar de los animales» y «proteger tradiciones culturales». El director de Fundación APLA explica que “puede sonar bastante bonito que haya una regulación para que haya bienestar animal, pero, ya existe una suerte regulación que es aplicable”. Este proyecto está en la Cámara de Diputados, en el Congreso, en la Comisión de Agricultura.