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Colmevet advierte preocupación por presencia de distemper en Arica y Parinacota

Consejo Regional hace un llamado urgente a los tutores a mantener calendario anual de vacuna óctuple o séxtuple, dado el alto nivel de contagio y mortalidad de esta enfermedad.

El Consejo Regional de Arica y Parinacota del Colegio Médico Veterinario (Colmevet), advirtió su preocupación por el aumento de distemper en la región, haciendo un urgente llamado a los tutores para mantener el calendario anual de vacuna óctuple o séxtuple, dado el alto nivel de contagio del virus y mortalidad de esta enfermedad.

“Nos han llegado una serie de alertas de las y los médicos veterinarios de la Región, al menos de un caso diario de distemper, por esto es nuestro deber colocar las alarmas e instar a los tutores y comunidad en general, a mantener la sanidad de las mascotas y animales, más aún considerando que es una enfermedad prevenible y con mejor pronóstico en caso de contagio, si se está con las vacunas al día”, sostuvo la Dra. Francisca Melgarejo, presidenta del Consejo Regional de Arica y Parinacota de Colmevet.

Transmisión y síntomas

Según explicaron las médicas veterinarias Dra. Carolina Fuentes y Dra. Constanza Chavarría, el distemper es una enfermedad viral infecto contagiosa, causada por el virus del moquillo canino y afecta a una gran variedad de especies entre ellos perros, hurones y otros hospedadores. Es resistente al frío y puede sobrevivir a ambientes de sombra a temperaturas cercanas a congelación.

“La transmisión ocurre directamente por aire o a través de secreciones oculares, nasales, orina y heces de animales contagiados a animales susceptibles (principalmente no vacunados). Esto es cuando un perro tiene la enfermedad y se contacta directamente con otro perro sin vacunas, o por las secreciones que deja en el medio ambiente, el perro no vacunado logra adquirir el virus”, indicaron.

Agregaron sobre los síntomas que deben ser evaluados por médico veterinario, luego que el perro toma contacto con el virus, pasan entre 14 a 21 días con el virus en su organismo, sin tener sintomatología evidente. Pasado ese período, el animal comienza a presentar signos que incluyen, fiebre intermitente, decaimiento general, pérdida de apetito, deshidratación. Luego, surgen signos respiratorios como secreciones nasales, tos, secreciones oculares, dificultad respiratoria. También puede haber, dependiendo de la inmunidad y edad del animal, hiperqueratosis o endurecimiento de las almohadillas plantares y signos gastroentéricos. En tanto, si la enfermedad progresa a la fase terminal, el perro puede presentar signos neurológicos como pérdida del equilibrio, tics o movimientos involuntarios de músculos sobre todo de cabeza y extremidades, convulsiones, entre otros.

“Al ser una enfermedad altamente contagiosa y altamente mortal, el tratamiento que se puede indicar en cada caso, no asegura que la mascota pueda sobrevivir. Por lo tanto, la mejor forma es la prevención, acudir a un médico veterinario en caso de un posible contagio y evitar la automedicación, porque mientras antes se detecte habrá más oportunidades de sobrevivencia del animal”, sostuvo Dra. Carolina Fuentes.

Por esto mismo, recuerdan en el Consejo Regional de Arica y Parinacota de Colmevet, que la vacunación de los cachorros debe empezar al menos a los 45 días de edad (incluso a los 30 días cuando los cachorros ya no estén amamantando de la madre) con la primera vacuna llamada PUPPY. “Desde allí el médico veterinario instaurará un protocolo de vacunación estricto donde irá aplicando vacunas óctuples con una diferencia de 15 a 21 días completando el total de 3 a 4 refuerzos de vacunas óctuples. Luego cuando la mascota cumpla 1 año, debe volver a vacunarse y de ahí en adelante en forma anual de por vida”, puntualizó la Dra. Constanza Chavarría.

Foto de 김 대정 en Pexels