Constanza Piccoli y Bambo
Actualidad Animal

Constanza Piccoli & Bambo “Rescatar me hace demasiado feliz”

Su conexión con su perrito de 9 años la motivó a rescatar perros y gatos, incluso a cambiar su estilo de vida, hoy no consume carne y solo utiliza productos cruelty free. Es crítica con prácticas como las carreras de perros y promueve la adopción. Sobre su relación con Bambo y su pasión por el rescate hablamos a continuación.

Por Isabel Pinto G.  – Fotografías Gonzalo Muñoz – Maquillaje Paula Bruzzone – Agradecimientos Hotel Director

Nos reunimos con la actriz Constanza Piccoli (29) y Bambo en el Hotel Director, él llega moviendo su colita y ella le pasa una pelota para que juegue, de inmediato se acerca y me la trae para que se la tire. “Es muy juguetón, le encanta jugar”. Nos cuenta que en su casa siempre hubo animales porque sus papás rescataban perros y gatos. “Tuve dos perritas que fueron mis primeros amores perrunos, la Calena y la Polín, pero después llegó la Pachi cuando yo tenía como 10 años, ella creció conmigo, vivió 16 años, pero era otro tipo de relación. Antes había mucho menos educación respecto a los animales, ella dormía afuera, estaba en el día adentro de la casa y dormía en la noche en su casita, eso es algo que hoy no podría soportar, pero en ese momento era así, y está bien”, recuerda.

Bambo

Coni tenía 20 años, hace poco había fallecido una de sus perritas y tenía mucha pena, por lo que no pensaba en sumar un nuevo integrante a su familia, pero un día estaba grabando una teleserie y un compañero de elenco le cuenta que la perrita de su mamá había tenido cachorros. “Me mostró unas fotos y morí; le pregunté si los podía ir a conocer y me dijo que sí. Fui, vi al guatón y me enamoré, era el más juguetón de su camada”.

¿Sentiste una conexión con él?

Sí, lo vi y me enamoré, era el más chiquitito de sus hermanos, pero el más gordito y me encantan los perros gorditos. Era muy juguetón, corría como loco, tenía como un mes. Su mamá murió a los 15 días que nacieron, porque se acercó otro perro de la casa, un Gran Danés, que fue a ver a los cachorritos, se sintió amenazada y los protegió. Ella lo atacó y él respondió, eran hermanos de toda la vida, pero ella protegió a sus cachorros. Tuvieron que alimentarlo con sustituto de leche materna y me lo entregaron cuando era muy chiquitito porque ya no estaba su mamá.

¿Tuviste que alimentarlo con mamadera?

Sí, tuve que seguir cuidándolo y alimentándolo por unas dos semanas y después empezó a comer. Creo que con cualquier perrito que llega de esa edad a la vida de alguien generas una conexión diferente, porque intentas suplir algo que es muy difícil, que es ser su mamá y es súper lindo, depende 100% de ti y también aprendí mucho con él, por eso siempre digo que él me enseñó todo.

El 27 de octubre cumplió 9 años ¿Cómo es su personalidad?

Bambo es ultra mega alegre, si está acostado mucho tiempo me asusto porque es señal de que le pasa algo, él ama jugar, ama la pelota, le gusta salir, es muy activo, súper sociable. Es muy expresivo, se le nota cuando está triste, enojado, feliz, eso me encanta porque siempre sé lo que le pasa, lo que siente y tenemos esa conexión.

¿Qué cosas hacen juntos?

Antes lo llevaba a todos lados, hoy soy más protectora, (Coni fue víctima de un portonazo el 2021). Mi temor es que me asalten y Bambo esté adentro del auto, ese es mi terror más grande, de noche no salgo con él a ninguna parte. Si se llevan a Bambo mi vida se acaba, me muero. Soy cuidadosa con ese tipo de cosas, está castrado, pero lo llevo al parque, a veces me acompaña a entrenar.

Bambo ha debido ser sometido a cirugías debido a su raza…

Tener un animal es tener un hijo porque hay que llevarlos al veterinario, tenerlo con sus controles al día es caro y si se enferman es más caro. Nunca supe que la raza tenía cierto tipo de enfermedades, para mí era uno más y todos mis perritos murieron viejitos, nunca me tocó que uno se enfermara. No estaba tan consciente de eso, ha tenido dos cirugías por hernias en la espalda, la primera vez tenía 5 años. Le tiré el juguete, lo fue a buscar, pegó un grito, dejó de caminar y se tiró al suelo a llorar. No sabía qué le había pasado, llamé a mi cuñada que es veterinaria y ella me dijo ´Coni, eso es hernia, llévalo de urgencia´. Me dio el dato de un neurólogo, efectivamente era hernia, y lo tuvieron que operar de urgencia con todo lo que conlleva eso, podía quedar con carrito, que no resistiera la anestesia, había que hacerle una resonancia y había que dormirlo, fue horrible, horrible, lo pasé muy mal.

¿Y la segunda?

Las hernias en los perros salchichas son muy comunes, sobre todo si no están los cuidados. Hoy le tengo una rampa para que se suba a la cama. Me preocupo de que no suba ni baje escaleras, si le tiro el juguete siempre es a ras de suelo para que no salte, todas esas cosas hay que tenerlas en cuenta. Eso es ojalá desde siempre, así puedes prevenir las hernias y evitas otros problemas. Pero, dos años después de la primera hernia le salió otra, eso sí que es improbable. La tuvo en una segunda zona teniendo todos los cuidados, lo volví a operar, volví a un pasar susto, sientes pena, gastas plata, no es tan fácil, no es barato. Me daba lo mismo si quedaba con carrito, pero quería que estuviera vivo, porque hubo que volver a someterlo a una anestesia y cada vez es más viejito. Esa vez lo tomé en brazos, pegó un grito y de inmediato supe lo que le pasaba. El año pasado le salió una tercera hernia, el veterinario me dijo que podía vivir con ella porque no le afectaba su médula, pero que había que cuidarlo y darle remedios, debo tener todos los cuidados y yo haría lo que fuera por él.

Han vivido muchas cosas juntos ¿Cómo han sido los procesos de recuperación?

Son seis meses de fisioterapia, hay una recuperación para que vuelva a caminar, hay que tenerlo encerrado en un canil para que no camine tanto. Es un proceso largo, hay que darle remedios. Además, imagínate, Bambo es un perro que ama jugar y que no pueda hacerlo en seis meses, para mí era muy heavy porque no sabía cómo suplir eso, me costaba mucho. Al principio estaba muy drogado con tanto remedio contra el dolor, pero después, cuando se sentía bien, lo pasaba pésimo porque quería jugar. Hoy día se da cuenta que no puede subir una escalera y me mira para que lo suba o lo baje, lo mismo con la cama, si no está la rampa, por ejemplo, pide que lo subamos o bajemos. Sabe que no tiene la misma movilidad de antes, lo tiene súper claro. Con los juguetes no, es capaz de saltar una montaña para ir a buscar una pelota (ríe).

¿Qué significa Bambo para ti?

Es mi hijo, es todo, él me vino a enseñar respecto a los animales, el que hizo que encontrara mi vocación de rescatar. Me encanta lo humilde y sencillo que es, porque cada vez que le llevo perritos a la casa, no le gusta tanto, pero los recibe igual con amor. No se pone celoso, sino que es una actitud de ´esta es mi casa, qué haces aquí´, podemos compartir el patio, pero la casa no. Todos mis rescatados duermen conmigo en la cama y los acepta súper bien y eso me encanta, me hace muy feliz, Bambo es todo para mí.

Perros de raza

Constanza siente que la gente no le toma el peso a tener un perro de raza. “Me da mucha rabia cuando alguien publica o pide dinero para operar a su perrito que le costó un millón de pesos. Gastaste esa plata en un perrito que no puedes mantener, hoy los perros de raza son muy caros y hay personas que ni siquiera los vacunan, qué sentido tiene tener un perro para ostentar un estatus socioeconómico, me parece horrible. Siento que hay que educarse, instruirse en todo sentido, no digo que los perros de raza no deban existir, el problema es que no está regularizado por eso hay criaderos clandestinos donde sufren un montón de perritos y eso es lo que hay que controlar.

Rescatista

Con su hermana Romina rescataban perros, pero no era algo que hicieran constantemente. “A veces íbamos en la calle, veíamos un perro y lo subíamos al auto. Llegó la pandemia y en la aplicación Sosafe publicaron un perrito que estaba deambulando a dos cuadras de mi casa. En ese momento estaba todo cerrado, decían que tenía mucha hambre y que buscaba qué comer, con mi hermana fuimos a buscarlo, lo encontramos y subimos al auto”. Luego de rescatar a Core decidieron seguir haciéndolo, ya que en pandemia los perritos que viven en las calles quedaron aún más abandonados. “No paramos de rescatar, nos llegaban notificaciones, veíamos publicaciones en Instagram y con mi hermana los íbamos a buscar, los llevábamos al veterinario y después a mi casa o a la de mi mamá. Hemos rescatado más de 200 perros, porque también hay mamás con sus cachorros. Hemos tenido mamás con siete cachorros, gatos también. Hay personas que se han ofrecido a ser hogar temporal, la Fundación Ayuda Callejeros también nos ayuda, la Sonia (Urrutia) es lo máximo, nos ayudamos mutuamente, así tiene que ser, rescatistas y fundaciones nos tenemos que ayudar, es la forma de salir adelante”, dice.

¿Qué te pasa cuando ves que tus rescatados encuentran una familia?

Cuando me mandan fotos me provoca felicidad, saber que los aman incondicionalmente y que no están en la calle. Es algo que me da mucha satisfacción y es mi vocación, rescatar es algo que quiero hacer toda la vida. Me llena demasiado, rescatar me hace demasiado feliz.

¿Por qué adoptar?

Los rescatados son los más agradecidos, los animales son humildes, tienen resiliencia y de verdad es un regalo adoptar un rescatado, no es lo mismo que comprar. Hay muchas personas que han adoptado a mis rescatados, tienen un perrito de raza y me dicen que les cambió la vida, que no pueden creer lo hermoso que es adoptar. Mi perro no es adoptado, pero uno tiene que crecer, mejorar, cambiar, instruirse, hoy día jamás se me pasaría por la cabeza comprar un perro, no lo volvería a hacer nunca más, pero tuve que pasar por eso para entenderlo, y eso es lo que yo también espero, que la gente reaccione.

Estilo de vida cruelty free

Constanza no consume carne y solo utiliza productos que no han sido testeados en animales. “A una amiga le encantaba la carne, un día hice un asado en mi casa y me contó que había dejado de comerla, que era vegetariana. Le pregunté por qué lo había hecho, y me respondió ´porque está mal, la industria es una mierda, los animales sufren´. Ahí dije si la Isi pudo yo también puedo, y en ese minuto dije no más carne y fue cero difícil”. En cuanto al uso de productos libres de crueldad animal asegura que hoy está lleno de opciones, “la gente le está exigiendo a las marcas ser cruelty free, eso es súper lindo, me encanta, me fijo mucho en eso. He tenido que rechazar algunas campañas, pero tengo que ser consecuente con lo que pienso”.

¿La conexión con Bambo te hizo sentir empatía hacia otras especies?

100%, con Bambo partió todo, sentir ese amor incondicional hacia un animal y digo por qué defendemos tanto a los perros y no al resto de los animales, que tienen los mismos derechos. Hay que ser consecuente con lo que uno siente, piensa, partir por algo está bien, aunque sea pequeño. Ser conscientes con el medioambiente, con los animales, con las personas, adoptar y no comprar. Puedes ayudar de muchas maneras, ya difundiendo algo estás ayudando, tanto a los animales o a las fundaciones. Hay un montón de maneras de ayudar.