Abogados por los animales APLA
Actualidad Animal

Fundación APLA y derecho animal: Los avances de los últimos años

Desde la Fundación Abogados por los Animales (APLA) nos cuentan sobre la realidad del derecho animal en nuestro país, qué ocurre en la academia, las leyes existentes, la preocupación de la ciudadanía por velar por sus derechos y los cambios que hemos vivido en los últimos años.

José Binfa Álvarez (29) ingresó a estudiar derecho el año 2011, en la Universidad Mayor. Menciona que a la fecha ni su facultad ni en otras escuelas existen ramos relacionados al derecho animal. Sin embargo, la Universidad de Concepción, Adolfo Ibáñez y Católica del Norte han implementado cursos electivos de esta área. “El derecho animal depende mucho del interés que tengan algunos docentes y esto se ha difundido por personas como Israel González, Alfonso Henríquez y María José Chible, pero nunca ha habido una visión institucional de una universidad de plantearse y decir vamos a enseñar sobre derecho animal”. El Director de la Fundación Abogados por los Animales, recuerda que descubrió el derecho animal cuando se enteró de un seminario realizado por la Fundación Derecho y Defensa Animal, quienes trajeron al filósofo australiano Peter Singer, el año 2016. Fue en ese momento que descubrió que existía esta rama y que había organizaciones que se dedicaban al derecho animal.

La Academia

Pese a que hay universidades que cuentan con ramos electivos sobre derecho animal, aún estamos muy lejos de otros países, donde se pueden encontrar programas de magister sobre esta materia y cursos permanentes. El abogado destaca que “la Universidad de Buenos Aires, tiene cursos sobre aspectos puntuales de derecho animal: ética animal, derecho animal, algunos temas más puntuales como consumidor y animales. Hay un cuerpo docente, no es el interés de un académico puntual, sino que son varios académicos que están levantando el tema y lo imparten año a año. En Chile se han hecho cursos, por ejemplo, la Universidad de Chile realizó un curso de cuatro sesiones sobre derecho animal el año 2018. Durante abril y mayo hemos estado impartiendo un curso con la Universidad de Concepción, sobre derecho animal, enfocado al aspecto más práctico y son nueve sesiones. Es lo más cercano que tenemos a un programa de posgrado, pero no hay diplomados, ni programas de magister, sin embargo, se está abriendo la posibilidad a través de estos cursos que han tenido buena recepción, pero insisto, en que se necesita mayor estabilidad en el tiempo”.

Además, se han realizado los Coloquios de derecho animal, que se han transformado en un espacio consolidado y respetado de difusión de la disciplina a nivel latinoamericano. Este evento es organizado por Israel González, director y coordinador académico de este programa que se ha realizado durante los últimos seis años. “La última sesión, fueron cuatro días completos de discusiones dogmáticas, filosóficas y prácticas sobre derecho animal. Debido a la pandemia no se pudo realizar presencial -al igual que en 2020-, y al hacerlo de manera online ha trascendido fronteras, es un espacio consolidado, que trae expositores de primer nivel, doctores en derecho de todo el mundo, Argentina, Colombia, Brasil, España, México, desde ahí, el derecho animal se ve bastante fortalecido. En Chile se ve bien posicionado a nivel académico, esto no se condice con que exista una mayor oferta académica en universidades, pero sin duda es un avance que hace 10 años no teníamos”.

Temas pendientes

El abogado destaca que es importante que la existencia de cursos o electivos no dependa de las voluntades de académicos interesados en la materia. “Debe haber una visión institucional por parte de las universidades del país, entender la relevancia de este tema y tener una oferta permanente. No digo que tenga que estar en la malla, de forma obligatoria, pero que el electivo esté, que exista la posibilidad de profundizar estos temas, que se dé el espacio a hacer actividades sobre derecho animal como seminarios y coloquios que permitan que el estudiantado se acerque al tema”.

Leyes

La Ley de Protección animal (20.380), fue publicada el año 2009. Esta ley establece normas destinadas a conocer, proteger y respetar a los animales, como seres vivos y parte de la naturaleza, con el fin de darles un trato adecuado y evitarles sufrimientos innecesarios. José Binfa explica que está ley se discutió durante varios períodos legislativos (alrededor de ocho años), por lo que “en el momento que se comienza a discutir trata temas vigentes y contingentes, pero al momento de ser promulgada presenta un desfase respecto al momento en que se planteó la necesidad de legislar sobre esos temas. Lo mismo ocurrió con la Ley de Tenencia responsable (21.020). En otros países, las leyes de protección animal existen desde los 90. En Chile, recién el 2009 pudimos tener una, si bien se podría haber tomado como un avance, sin duda estábamos bastante atrasados. Actualmente, la Ley 20.380 no tiene la aplicación que a uno le gustaría, no es 100% aplicable, porque hay normas que no tienen fiscalización o que no se cumplen. También no hay una voluntad política detrás, existe una evidente falta de institucionalidad que empuje a que estas cosas ocurran o sean aplicables”.

Nueva Constitución

De ser aprobada la nueva Constitución en el plebiscito de salida, el efecto más inmediato es la revisión de normas que, bajo el artículo 23: “Los animales son sujetos de especial protección. El Estado los protegerá, reconociendo su sintiencia y el derecho a vivir una vida libre de maltrato” serán inconstitucionales o quedarán obsoletas. “Una de las primeras tareas que tenemos como movimiento animalista es ver cuáles son las normas que van a quedar atrás, que actualmente están vigentes y que con ese artículo nuevo no se ajustarán a los tiempos que corren. Por ejemplo, si existiera una norma que habilitara la matanza de perros asilvestrados, esa norma sería inconstitucional, porque no se condice con el artículo de especial protección. Normas sobre el rodeo o que permitan ciertas actividades que supongan maltrato animal, van a ser objeto de debate y va a tomar tiempo, las cortes constitucionales no resuelven esto de inmediato. Pero esas normas deben ser sacadas del ordenamiento jurídico y tenemos que buscar los mecanismos para aquello”.

Agrega que el actual estatus jurídico de los animales será una norma obsoleta. “Todos sabemos que el ordenamiento jurídico se refiere al animal como cosa, como un bien mueble, semoviente. Además, tenemos la oportunidad de adaptarlo a requerimientos más actuales. En España, hace poco, reformaron su Código civil y modificaron el estatus jurídico para reconocerlos como seres sintientes, estableciendo ciertas limitaciones a los derechos de propiedad de los humanos, en situaciones como la embargabilidad de los animales en el momento de un remate, cosas bastante básicas que uno dice ¡qué! Sí, podrían embargarme a mi perro en un proceso de remate. En España eso ya no es posible, y también innovaron en normas relacionadas a la familia multiespecie, todo esto con la finalidad de que este estatus especial de seres sintientes no sea solamente un cambio cosmético, sino que tenga ciertas implicancias. Los movimientos sociales somos los que estamos llamados a hacer el trabajo político de incidir a que estos cambios ocurran”.

Fundación Abogados por los animales (APLA) 

Karin Rosenberg, José Binfa y Francesca Coghlan. Fundadores APLA.

La directora Karin Rosenberg (36), menciona que APLA nació a mediados del año 2019. Con Francesca (Coghlan) y José (Binfa) queríamos acercar el derecho a todas las personas humanas, para que, aunque no fueran abogados como nosotros, tuvieran las herramientas para proteger y alzar la voz en defensa de todos los animales. Nos planteamos por lo mismo ser una organización muy cercana a todos, que construyera desde la práctica, con un fuerte énfasis en la educación, lo que creo que hemos logrado. Dentro de nuestros fines está también la difusión del derecho animal en nuestro país y a nivel internacional, la tramitación de distintas causas en favor de los animales, la redacción de proyectos de ley, publicaciones y en general, todo lo que implique una mejora desde la perspectiva jurídica para los animales no humanos”.

La Fundación cumple tres años en junio y la abogada destaca que durante este tiempo han llevado muchos casos, entre ellos destaca el “que llevamos en el 1° Juzgado de Policía Local de Ñuñoa, en donde los tutores de un perro adulto estaban siendo obligados a deshacerse de él porque el edificio no permitía animales. En ese caso obtuvimos una sentencia favorable, que rechazó la solicitud de aplicación de multa al tenedor y permitió que pudieran vivir tranquilos, sin volver a ser molestados. El otro, es uno penal, del criadero ilegal de Providencia que es un caso que nos llegó casi cuando comenzamos con la Fundación y terminó con sentencia condenatoria a fines del año pasado. El caso nos impactó a todo por la condición en la que estaban todos los animales, pero además porque creemos que la cría y venta de animales debe terminar”.

Avances

Francesca Coghlan (31), directora de APLA, destaca que como fundación han crecido mucho durante la pandemia en un momento donde los Tribunales avanzaban más lento, por lo que recién se están viendo resultados en cuanto a las querellas y el avance efectivo de los juicios. “Hemos visto mejores resultados de lo que esperábamos, hay muchas fiscalías que se toman en serio el tema y realizan buenas investigaciones respecto de las denuncias y querellas que presentamos. Muchas ya están en etapa de juicio y otras con sentencia u otras salidas alternativas, en las cuales intentamos siempre tener una perspectiva con miras al bienestar del animal no humano involucrado, procurando que sea tomado en consideración y por ejemplo sea reubicado, se pague su tratamiento en caso de ser necesario. Acá el rol de otras fundaciones es fundamental, sobre todo para la reubicación”.

La abogada agrega que los casos más recurrentes por los que son contactados son los de maltrato animal. “Son alrededor del 40% de los casos sobre los cuales asesoramos y se manifiesta a través de diversas formas. Siguen a nuestras mediciones un 11% de casos por abandono de animales, 11% por infracción a la ley de tenencia responsable y 8% negligencias médico veterinarias. El resto de los porcentajes están completados por otras materias como ley de copropiedad (conflictos vecinales), propagación de agentes tóxicos, gatos ferales y perros comunitarios, entre otros”.

Denuncia informada

El número de denuncias se ha visto incrementado. “Creemos que obedece al mayor conocimiento que existe ahora respecto de la Ley de Tenencia responsable y el delito de maltrato animal. Hemos trabajado desde nuestros inicios desde la arista de la educación y siempre nos preocupamos de hacer énfasis en los canales que existen para hacer denuncias. Muchos ya vienen con una preparación previa, saben qué hacer, vienen con la denuncia bien estructurada, con pruebas y nosotros sólo los orientamos en los detalles y canales de denuncia”, menciona Francesca Coghlan. 

Finalmente, destaca que ha habido un gran avance en la cantidad de asesorías y casos. “Actualmente, estamos recibiendo para asesoría casi 130 consultas por mes. De todas estas consultas que nos llegan, muchas terminan en denuncias, otros en querellas y algunos en procedimientos en juzgados de policía local o administrativos. Cuando comenzamos éramos 6 integrantes, ahora somos 18 y aun así creemos que tenemos que seguir creciendo, ya que hay mucho trabajo que hacer por los animales no humanos”.