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Galgo Libre Internacional “Los galgueros en Argentina son considerados delincuentes”

En Argentina las carreras de perros están prohibidas, los galgueros son considerados delincuentes y pueden ir a la cárcel hasta por cuatro años. En Uruguay fue el propio mandatario, quien las prohibió a través de un decreto presidencial. Esto es considerado un hecho histórico, ya que interfirió para terminar con una actividad de explotación de los animales. Acá te contamos cómo lo lograron.

Por Isabel Pinto G.

Rita Rodríguez González, representa a Galgo Libre Uruguay, y es vocera de Galgo Libre Internacional, que surge de la unión de fuerzas del Proyecto Galgo Argentina y la ONG Trato Ético Animal de Uruguay. Luego de impulsar el  Proyecto Galgo comienza la lucha por la liberación de estos animales. El movimiento por la prohibición de las carreras de galgos nace en Argentina el año 2013, visibilizando la crueldad que existe detrás de las carreras. Durante tres años generaron conciencia dando a conocer lo que estaba pasando. “Lo único que se conocía era que había perros galgos muy veloces que estaban corriendo, no se veía lo que había detrás de eso y lo que pasaban los galgos. El 2016, las chicas de Proyecto Galgo logran que se apruebe, primero en senadores, el proyecto de ley de prohibición de las carreas de galgos e inmediatamente en dos o tres meses se logra la prohibición a nivel nacional”.

Agrega que “la Ley 27.330 es icónica, fue el primer proyecto que se presentó y fue un éxito, el 16 de noviembre de 2016 se prohibieron las carreras de galgos en Argentina. Es icónica porque además es una ley penal, esto no es menor. Los galgueros en Argentina son considerados delincuentes y van a la cárcel hasta por cuatro años. Esto, es realmente increíble, Argentina ya tiene una ley penal de bienestar animal desde los años 50, pero es la segunda ley penal en torno a los animales que surge y lo hace en defensa de los galgos”.

Rita Rodríguez González, representante de Galgo Libre Uruguay y vocera de Galgo Libre Internacional.

¿Cómo lo lograron?

Con un gran activismo, la sociedad civil estuvo en las calles por muchísimo tiempo y eso fue realmente lo que detonó la movida por la liberación de los galgos a nivel regional. La visibilización se hizo a través de redes sociales, los galgueros actuaban con tal impunidad, que no tenían ningún problema en difundir las atrocidades que hacían con ellos. La cantidad de drogas que les inyectaban para que los galgos corrieran, la crueldad que implica la monta forzada, la cría indiscriminada de los animales, lo que implica el descarte de los animales cuando se quiebran o se rompen como dicen ellos. Son considerados como máquinas de explotación, que están para cumplir la función de correr carreras y ganarlas, de no ser eficientes terminan siendo descartados. Se dio a conocer y se fue acumulando masa crítica en torno a esto, se empezó a visibilizar en los medios de comunicación, se hicieron investigaciones, se infiltraron en carreras de galgos. No había problemas para hacerlo porque en Argentina no se cuidaban de lo que pudieran exponer porque creían que era correcto lo que estaban haciendo.

La vocera de Galgo Libre Internacional recuerda que “cuando esto pasó fue una alegría muy grande en Argentina, se festejó muchísimo. Hubo un cambio social y de mirada hacia los demás animales, porque esto implica reivindicar lo que es el trabajo digno, lo que son las buenas prácticas como ciudadanos. Dedicarnos a ser una mejor sociedad, tener trabajos que no impliquen el sufrimiento de otros, cambió muchísimo la perspectiva y generó un impacto social muy fuerte”.

El decreto presidencial de Uruguay 

Tras la promulgación de la ley en Argentina, comenzaron a trabajar para generar una prohibición que blindara las fronteras de Uruguay, con el fin de que los galgueros argentinos no ingresaran y que no creciera esta actividad en ese país, donde existía, pero no con tanta fuerza. Así surge Galgo Libre Uruguay y Galgo Libre Chile para avanzar a nivel regional. “Empezamos a trabajar con Proyecto Galgo con muchísima fuerza, comenzamos por los departamentos, que vendrían a ser como sus municipalidades. Nuestros departamentos tienen la potestad de prohibir las actividades que se hagan en sus territorios. También se generó una visibilización muy grande, se trabajó en territorio y en paralelo con el poder ejecutivo, logramos que se prohibieran las carreras en varios departamentos de Uruguay con un gran apoyo social que implicó un montón de firmas en apoyo, muchísima actividad en juntas departamentales, en órganos legislativos territoriales y también a nivel de parlamento nacional”, explica.

A comienzos del año 2018 se reactivó la lucha por la abolición y el 26 de diciembre, del mismo año, se firmó el decreto de prohibición de carreras de galgos. “Fue un decreto presidencial, en un hecho histórico. No conocemos otros casos donde un Presidente de la República por decreto haya prohibido una actividad de explotación de los animales. En nuestro país hay otras leyes de prohibición, como la prohibición de la tauromaquia, de las riñas de gallos, de las peleas de perros, pero están prohibidas por ley, directamente. Que un presidente diga por decreto esto no se puede hacer más en nuestro país, luego de analizar y de buscar información a nivel nacional e internacional y todas las variables es realmente histórico”, dice la representante de Galgo Libre Uruguay.

El camino de Brasil

El hecho que dos países de la región prohibieran las carreras tuvo repercusiones. Los galgueros de Argentina y Uruguay comenzaron a moverse a la parte sur de Brasil, por lo que se formó la campaña Galgo Libre Brasil en 2018. También se comenzó con un trabajo de visibilización, incluso el programa “Fantástico” transmitió por la red O Globo intervenciones en carreras de galgos, investigaciones, se mostraron opiniones de especialistas. “Se logró visibilizar en Brasil con claridad lo que implican las carreras, mostraron imágenes de galgueros pinchando a los perros antes de las competencias, formas de destrato increíbles”, dice Rita Rodríguez González.

En cuanto a la abolición, presentaron un proyecto de prohibición nacional de las carreras de galgos, junto al diputado Federal Ricardo Izar, que está en trámite. “Las carreras ya están prohibidas, desde el 2020, en el estado de Rio Grande Do Sul, y en este momento está avanzando en las diferentes cámaras del estado de Santa Catarina, que está inmediatamente más al sur, luego de Rio Grande. Está avanzando en la segunda cámara antes del plenario y con muy buenas perspectivas de que salga también. Vamos avanzando estado por estado y con muy buen augurio de que realmente salga una prohibición en este país que es tan grande”.

Y Chile…

En Chile, Galgo Libre, está trabajando desde 2016. Rita menciona que “es increíble cómo ha crecido la conciencia social animalista en estos años. Nosotros lo vemos un poco más a la distancia y nos sentimos muy conmovidos de cómo han cambiado. El avance de la consideración moral hacia los galgos es irrefrenable, ya no se puede evitar porque tomamos conciencia, vemos lo que está pasando, cada vez somos más los que nos damos cuenta de que los galgos no tienen que estar ahí. Creo que Chile va tomando muchísima conciencia, hay un avance sustancial en la consideración moral de los demás animales, se ve clarísimo desde fuera y se ve mucho también en el discurso político. Hoy, las carreras de galgos están en el ojo de muchos legisladores, a favor y en contra, y esto habla también de una sociedad que está despertando y que está diciendo no, basta de esta clase de actividades, centrémonos en lo que realmente importa y dejemos de financiar y de avalar esta clase de cosas”. Destaca que se debe hacer un trabajo político “porque implica una situación de injusticia que se está visibilizando y se está trabajando a nivel legal para que esta situación de justicia se modifique, por eso es un trabajo político. También es un trabajo educativo porque en la medida que no se señalan las cosas que se están haciendo incorrectamente tienden a seguir haciéndose por lago que llamamos tradición y la tradición no es otra cosa que el hacer algo repetidamente y sin cuestionarlo. El trabajo de visibilización también hace que uno se transforme en un interlocutor válido para los legisladores, para los actores políticos y a partir de allí se empezaron a interesar en la prohibición. Nos parece que es un mensaje muy fuerte y contundente que los diferentes países vayan prohibiendo las carreras de galgos y que se vaya erradicando. Pretendemos que queden en la historia, como algo que se hizo en algún momento”.

Activismo: La importancia de los ciudadanos

El movimiento contra la prohibición de las carreras de galgos es una avanzada de la sociedad civil, que implica ciudadanos organizados luchando por algo que creen justo. “No hay política partidaria que lo pueda frenar, porque es política pura, sin partidos. Es una actividad en la cual la sociedad se embandera con la protección de los demás animales y eso hace que sea tan fuerte y eficiente. La prohibición de las carreras de galgos es un logro de todos, un logro de la sociedad civil, que logró que sus legisladores escucharan. Nuestros países dicen que las carreras de galgos no son deporte, es un problema de justicia social, implica que ahí hay otros, que son alguien, que no son objetos, sino que son seres sintientes, que existen por sí mismos y no para nosotros. Nosotros somos los que estamos actuando injustamente con ellos y eso nos hace como sociedad, una sociedad más justa, una sociedad que trata de eliminar la violencia hacia los más vulnerables, que en este caso son aquellos que son tratados como cosas, que son los animales. Por eso nos centramos en la explotación, pero en una explotación que es cruel y despiadada”, concluye Rita.

¿Prohibir o regular?

Rita Rodríguez González destaca que en estos países también se ha dado la discusión en torno a por qué no regular y en vez de prohibir. “Hay cierto recelo en torno a la prohibición de determinadas actividades y más cuando se han colocado como tradicionales. En todos los países que tienen regulaciones han perdido muchísimo dinero, el Estado no se ha podido encargar, no pueden garantizar la vida digna de los animales. No hay forma de fiscalizar, los propios ciudadanos terminan poniendo de sus bolsillos, de sus impuestos, para garantizar el negocio de los galgueros y que los galgos sigan siendo explotados y por eso se está prohibiendo en todo el mundo, ya que ese dinero podría ir para deportes reales, porque ninguno de nuestros países ni Argentina, ni Brasil, ni Chile, ni Uruguay considera que las carreras de galgo sean deportes, porque no son deporte”.