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Huilo y Maqui: Sobrevivir tras el aluvión del Cajón del Maipo

A fines de enero, un aluvión destruyó parte del recinto donde vivían estos pumas en el Refugio Animal Cascada, ubicado en el Cajón del Maipo; afortunadamente los animales lograron escapar, y luego de unos días de búsqueda, ambos volvieron a su hogar. Te invitamos a conocer su historia, la labor que cumple este recinto y cómo puedes ayudar a los habitantes de este refugio.

Por Isabel Pinto G.

El Refugio Animal Cascada se encuentra en el Santuario de la Naturaleza Cascada de las Ánimas. Kendra Ivelic Astorga, su directora, nos cuenta que el centro fue fundado por su madre, María Oriana Astorga, el 2003, cuando comenzó a recibir animales para cuidarlos y reinsertarlos en la naturaleza. Luego, el Servicio Agrícola Ganadero (SAG) “tenía muchos loros, y no contaban con un lugar donde dejarlos para que pudieran ser rehabilitados. Se acercaron a nosotros para que los recibiéramos, ellos sabían que nuestro territorio está protegido y mi familia era bastante conocida por ser ambientalistas, así es que nos pidieron el favor. Partimos con loros, pero después nos empezaron a traer animales de todo tipo, desde distintas partes del país”.

Kendra Ivelic

El Refugio Animal Cascada está compuesto de dos centros, uno es el de Rehabilitación y Rescate, y el otro es el de Exhibición. “Nuestro objetivo es rehabilitar a los animales que recibimos para poder liberarlos al medio silvestre. Sin embargo, hay muchos que llegan y es imposible reinsertarlos en la naturaleza, ya sea por daños físicos o conductuales. Hay animales a los que se les debe amputar una pata, un ala o que han sido alimentados toda su vida, como es el caso de algunos zorros que están muy acostumbrados a los humanos, o loros que han sido mascotas. Como es imposible reinsertarlos, si es que tenemos las condiciones necesarias, los mantenemos en cautiverio”, explica la bióloga de la Universidad Católica, Kendra Ivelic.

El Centro recibe animales que son recuperados por el SAG, o que son llevados por personas de manera directa. Quienes encuentran un zorro atropellado o tienen un animal de manera ilegal, lo pueden dejar en el recinto, que cuenta con una clínica con instalaciones para rehabilitación, apta para primeros auxilios y tratamientos de mantención. Si los animales requieren otro tipo de procedimientos -como aplicación de anestesia inhalatoria o radiografías, entre otros- son derivados a otro lugar.

La llegada de Huilo

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El año 2004 recibieron al primer puma. Huilo (17 años) tenía sólo un mes. “Había nacido en cautiverio y necesitaba un hogar. Lo iban a llevar al Buin Zoo, y el SAG nos pidió recibirlo; durante los primeros años vivió libre, con caminatas diarias por el Santuario, bañándose en esteros y corriendo por los cerros, manteniendo una estrecha relación con los integrantes del refugio, hasta que llegó el momento en que sus instintos salvajes fueron más fuertes y difíciles de controlar, por lo que fue necesario asignarlo a un espacio para vivir más aislado”, recuerda Kendra.

Maqui

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Maqui (8 años) llegó al Refugio el 2013 de una manera muy misteriosa. Se avisó sobre la presencia de un pequeño puma en el sector de El Toyo, que se encontraba solo y con hambre luego de haber perdido a su madre en las montañas. Se organizó al instante una búsqueda que duró 3 días; en la mañana del tercer día había pocas esperanzas de encontrarlo, pero increíblemente el pequeño puma llegó solo al centro. Los hechos asombraron a todos, Maqui caminó más de 10 kilómetros, pasando por pueblos y cruzando puentes, para llegar al único lugar donde encontraría ayuda. Estaba muy debilitado, con extrema delgadez y asustado. En conjunto con Cascada de las Ánimas le dieron refugio, comida, cariño, y un compañero de vida a Huilo.

El aluvión

El sábado 30 de enero, luego de intensas lluvias, ocurrió un aluvión que afectó al Cajón del Maipo. Kendra Ivelic cuenta que “destruyó la parte cercana a la ladera del recinto de Huilo y parte de la del Maqui, tapó gran parte de ambos recintos con barro y piedras, pero también generó una apertura que permitió el escape, porque si no podrían haber quedado enterrados”.
Se creo un equipo formado por el staff del Refugio y funcionarios del SAG, del Zoológico Metropolitano, UFAS (Unidad de Rehabilitación de Fauna Silvestre) y Parque Safari, quienes realizaron un operativo de búsqueda intensa, con equipamiento profesional para atraerlos y recapturarlos.

El regreso a casa

A Huilo lo encontraron cuatro días después del aluvión. “Estaba en un cerro cercano a mi casa, colindante, él venía de vuelta al refugio. Huilo se crio bastante libre, caminaba con nosotros por los cerros del Santuario, entonces conocía estas montañas. Lo encontramos en uno de los sectores que el recorría siempre, venía bajando en dirección a la casa. Nos vio y se acostó en el suelo, se echó como diciendo ´ya, llévenme a la casa´. Es un puma viejo, estuvo cuatro días fuera de la casa, seguramente en estado de shock porque lo que pasó fue fuerte, no pudo comer, estaba muy débil y lo trajimos de regreso. Estaba deshidratado, bajo de peso, pero no presentaba ninguna lesión y ya se está recuperando”, destaca la directora del Refugio Animal Cascada.

Maqui estuvo 13 días fuera del refugio, y lo encontraron afuera de su recinto. Finalmente, ambos pumas volvieron a su hogar. ¿Por qué? Kendra nos explica que “ellos volvieron porque fueron criados por un humano, y su relación con la comida es a través del humano también; entonces, a pesar de que ellos podrían haber cazado, y seguramente Maqui lo hizo, porque si no se habría muerto de inanición, de todas maneras, volvieron en busca de comida y refugio. Ellos están acostumbrados a ser cuidados, a tenerlo todo”.

La bióloga destaca que la Cordillera de los Andes (central) es un lugar muy complicado para un puma silvestre, ya que es un hábitat que no tiene presas nativas, por lo que los pumas de esta zona dependen del ganado. “Básicamente se comen a los caballos y a las cabras, eso genera un conflicto con los ganaderos y estos pumas nunca han cazado caballo ni cabras, entonces no tenían ninguna manera de sobrevivir por sí solos. Si para un puma silvestre es difícil vivir en ese hábitat, para un puma de cautiverio se hace imposible”, agrega.

Si quieres conocer a Huilo y Maqui debes hacerlo a través del Centro Turístico Cascada de las Ánimas, donde puedes realizar una caminata por el sector de la Cascada y visitar la zona de los pumas, que es la única parte del centro abierta al público.

Cómo ayudar

Actualmente el Refugio Animal Cascada se encuentra en un proceso de reorganización y reconstrucción. Kendra dice que “necesitamos apoyo económico, tenemos un sistema donde la gente puede amadrinar o apadrinar un animal del centro, nos ayudan monetariamente todos los meses, a cambio les enviamos newsletter, videos, fotos, historias, contándoles cómo están. También nos pueden ayudar a través de donaciones directas, que pueden ser únicas, además recibimos donaciones de objetos o cosas, como alimento, frazadas, implementos de clínica”. Más información en el sitio refugioanimalcascada.org.

Animales

El principal objetivo del Refugio es rehabilitar y liberar a los animales que se reciben; hasta el 2020 habían liberado más de 500. “Nos llegan animales constantemente, debemos tener unos 80 en este momento en rehabilitación, principalmente aves y mamíferos; tenemos águilas, peucos, lechuzas, cernícalos, las tres especies de loro, zorro culpeo, zorro chilla, halcón peregrino, entre otros”, cuenta Kendra Ivelic.

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