Gatos

Las gatas carey: la felinas que nadie adopta

Un artículo aseguraba que los gatos negros son los menos adoptados, basicamente, porque en la época en que las selfies son un fijo en nuestras actividades diarias, ellos no alcanzan a lucir bien. Una vuelta demasiado larga para entender por qué se adoptan menos. La realidad, en nuestro país, según explica Pamela Gaete de Fundación Adopta es que ls gatas carey en específico, son a las que más cuesta dar en adopción. Hablamos de esas felinas tricolor -los tricolores siempre son hembras- cuyo mando es negro con manchas pequeñas ba y amarillas.  El que esas manchas a veces no sean uniformes, a veces genera que a las personas no les gusten del todo.

Pues bien. Hay personas que las valoran mucho y recuerdan que hay una leyenda asociada a ellas.

Cuenta la leyenda que hace ya mucho tiempo atrás, el Sol decidió que quería participar de la vida en la Tierra. Para ello pidió ayuda a la Luna, para que cubriera su ausencia con el fin de que los humanos no se percatasen de que el astro rey ya no estaba en su lugar. La Luna aceptó y tomó la posición del sol de manera lenta pero inexorable, de manera que el Sol deseoso de vivir las experiencias de un mundo que sentía lejano, tomo forma de uno de los animales en los que mejor pasaría inadvertido y que tanto le fascinaba. Eligió una gata negra.

Y así paso el tiempo, el Sol vivió con intensidad aquellos días en la tierra hasta que la Luna, cansada de esperar su regreso decidió retirarse. El Sol tuvo que salir rápido del cuerpo de la gata negra a ocupar su lugar en el cielo, pero en su rápida huida, miles de rayos de luminosos y dorados colores, cubrieron y quedaron atrapados en la mágica piel de la gata negra. Desde entonces las hijas de aquella gata llevan el recuerdo de los rayos y destellos dorados que el Sol olvidó en su madre, así como su temperamento y sabiduría”.

 

El manto o pelaje Carey se denomina así cuando presenta los tres colores básicos de los gatos, que como decíamos antes son el blanco, negro y naranja, así como cualquiera de sus variaciones como las cremas, los grises o azules. Estos colores deben aparecer a la vez para que el gato se considere Carey.