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Los dos mestizos que hoy viven en el Palacio de Bukingham

Hace un mes murió el últimos de los corgis de la reina Isabel, un duro golpe, que cabe destacar no significa el fin de los canes en Buckingham.

Hace justo un mes a reina Isabel recibió un duro golpe cuando Willow, el último de sus corgis, perritos que tuvo desde 1944, murió a los 15 años. La monarca siempre los tuvo dentro de su vida y compartió cercanamente con ellos desde los 18 años, cuando su padre se lo dio de regalo de cumpleaños.

El corgi tenía una estrecha relación con Isabel II, quien -según publicó el Daily Mail- está desconsolada. Willow era descendiente de su primer Corgi.

Hay fuentes que aseguran que estuvo de luto. «La muerte de Willow ha sido la que más le ha afectado (…) Probablemente sea porque Willow fue el último vínculo con sus padres (…) Se siente como el final de una era», sostuvo la fuente.

Cabe destacar

Pero la muerte de Willow no significa que ya no haya más perros en Buckingham, ya que todavía están Vulcan y Candy de raza dorgis -mezcla de dachshund y corgi-, y Whisper, un corgi que fue adoptado por la reina el año pasado.

Durante sus 65 años de reinado, Isabel II ha tenido más de 30 corgis, la mayoría de ellos emparentados con Susan, quien fue tan querida que, incluso, acompañó a la reina en su luna de miel.