María Gracia Subercaseaux
Mestizos Magazine

María Gracia Subercaseaux: “Jovino cambió mi vida»

Aunque quería un gato con meses de vida, se decidió por un adulto y resultó ser la mejor decisión porque sabía exactamente qué tenía qué hacer. Como amante de los perros, aquí nos cuenta cómo avanza la relación con su primer felino. ¡Lo ama!

Se crió toda su vida con perros, los ama desde que tiene memoria. Con los gatos la historia era distinta: tenía la sensación que no le gustaban, le tenía temor porque realmente no los conocía. “Siempre escuché que los gatos eran traicioneros, les tenía un poco de temor. Todo cambió cuando conocí a una gata chiquitita que trajo mi hija, la Bambú, me enamoré, fue amor a primera vista. Desde ese día, hace un año, no puedo vivir sin un gato”, revela María Gracia Subercaseaux.

Cuando su hija se fue a vivir sola hace algunos meses, María Gracia sintió la ausencia felina, así que decidió adoptar uno. “No quise comprar porque sé que existen muchos animales abandonados que necesitan un hogar. Ojalá todo el mundo adoptara un perro o gato que esté sufriendo, para que lo cuide, les dé más amor del que está acostumbrado”, pide.
Durante un mes analizó cómo adoptarlo. Lo consiguió con la ayuda de una amiga que suele rescatar gatos abandonados, los cuida y alimenta hasta encontrarles un hogar. “Ella tenía varios gatos, pero Jovino (ya tenía ese nombre) era medio peleador con otros gatos, porque es territorial, macho, pero a la vez es muy dulce. Cuando supo que quería adoptar, me dijo que tenía que probar con Jovino -de 2 años y medio- porque sabía que me iba a enamorar”. Se lo llevó, le dio comida, le hizo cariño mientras comía y en un minuto estaba tirado mostrándole su guata.»Ahora me río con Jovino porque le digo que es un gato que vivía en la calle, y ahora es muy exquisito en lo que come o no».

¿Cómo encontraron a Jovino?
Lo encontró bien guagüita, estaba abandonado en una construcción, bien a mal traer. Ella lo recogió, lo vacunó y cuidó. Él se vino conmigo cuando tenía dos años. La verdad es que quería un gato recién nacido, pero de verdad Jovino me cambió mi vida. Lo amo con todo mi corazón. La primera noche me dijo que lo dejara dormir en otra pieza, con su arena, plato, juguetes…que nunca tomó en cuenta, pero no pude. De solo pensar que vivía en la calle me partía el alma. Como corazón de abuelita, me dio pena sacarlo de mi lado, así que desde ese día duerme en un sillón en mi pieza, pero a las 7 de la mañana se mete bajo mi brazo y dormimos cucharita. Me ronronea, me pone la guata para que le haga cariño, ¡un fresco!

¡Me imagino que su personalidad es exquisita!
Todo el mundo que llega no puede creerlo. Me dicen que nunca han visto un gato tan amoroso. Le gusta jugar, dormir mucho y regalonear. Es un fresco. Te prometo que aquí vive a cuerpo de rey.

Terminemos con los mitos. ¿Los gatos se cuidan solos?
Necesitan ene amor. Son más independiente que los perros, es un agrado porque no pasa nada si un día tienes que salir todo el día, pero el gato necesita mucho cariño. Quiere estar todo el rato pegado a mí, me acuesto en mi cama y él se echa a mi lado. Si quiero tomar el celular no lo resiste, me lo bota con la boca. No quiere que haga nada, solo que le haga cariño. Es increíble, me sigue impresionando.

¿Los gatos son agresivos?
Según mi experiencia reciente, los gatos son lo mejor de la vida. Si juega conmigo, me pasa a llevar con las uñas, porque tiene, pero no lo hace fuerte. Cuando recién llegó me mordió un poco fuerte, porque yo estaba tratando de sacarme fotos con él, entonces lo agarraba y lo agarraba, hasta que se indignó y mordió (ríe).

Con los gatos uno aprende que existen los límites…
Claro, y uno aprende cómo tratar a su gato. Ahora, si tú lo molestas, atina a morder un poquito. Le digo: “No muerdas, Jovino”, y te juro que entiende. Cuando le compro comida húmeda, solo come de una marca y de un sabor especial, se la pongo en su plato y viene corriendo. En la noche a veces se queda aquí (en la sala de estar) esperando a mi hijo que no ha llegado o a mi hija si se ha quedado acá. Mi hija se fue de viaje, y él seguía esperándola en la noche. Cuando salgo, él me espera en la entrada.

¿Qué más te sorprende de él?
Me ha sorprendido que no son muy comilones como los perros que se comen todo. Los gatos son muy medidos. Jovino come lo que necesita, juega un ratito y duerme. Se activa en la noche un poco, pero la Bambú se activaba mucho más. Los gatos son lo más inteligentes que hay. Sabe qué debe comer, entiende todo lo que pasa a su alrededor. Cuando alguien tiene un animal se da cuenta todo el amor que necesitan, todo el cuidado que requieren: necesitan un espacio especial para ellos, la comida separada de su arena, cuidarlo de las pulgas. Es el mínimo cuidado. Cómo son de exquisitos cuando se limpian en zonas donde no llegan; se chupan la manito y se la pasan por ahí. Me muero, desfallezco de amor.

¿Lo cepillas?
Sí, todos los días porque bota mucho pelo. No lo he pelado porque me da pena, aunque una amiga pela a los suyos. Yo le paso una escobilla súper buena metálica, le encanta porque como le hace masajes y le da cosquillas. Le saco mucho pelo.

¿Qué haces ahora con los pelos en la ropa?
Tengo miles de rodillos no más. Cuando llega mi nana, me pone la ropa planchada encima de la cama y él no encuentra nada mejor que ponerse arriba de la ropa (ríe). En realidad, él hace lo que quiere en la casa, pero es tan amoroso que se lo merece.

¿Cómo te relacionas con otros gatos?
Ahora me atrevo a tocarlos. Acabo de hacer un viaje a Israel, y hay ene gatos en la calle. Todos los gatos que veía sentía que eran Jovino. A todos le hacía cariño, cambia la relación con otros cuando tienes uno.

¿Cómo lo haces cuando te vas de viaje?
Tengo a una persona que me lo cuida. Ella vive en mi edificio, y lo ama. Es que Jovino se hace amar.  Lo viene a ver en la mañana y en la tarde, a veces lo acompaña viendo tele. Todos los días me manda reportes, me cuenta cómo está. Acá vive mi hijo también, así que me cuenta cómo está y se preocupa de Jovino también.

Qué bueno que cuentes con ayuda. Es un alivio.
Es que, si no fuera así, no podría. Piensa que mi hija se fue de viaje, y yo fui todos los días a ver a su gata. Le cambié su arena, le di comida, le hice cariño. La acompañé también durante 7 días. Es una gata bien independiente, pero cuando yo llegaba estaba echada a mis pies esperando que le hiciera cariño. Ahí me quedaba regaloneándola, para que sintiera que tenía a alguien, que nadie la dejó abandonada, que alguien se hacía cargo de ella. Además, la crié con mi hija, así que me reconoce.

¿Qué episodios de animales te duelen?
Me muero de dolor con los animales abandonados o agredidos al igual que con las agresiones a niños. No entiendo a los papás que no les inculcan a sus niños cuidar a los animales o las personas que maltratan a los animales, son indefensos. En el fondo, no resisto el maltrato a nadie, a ningún ser.

Tienes una decoración muy linda. ¿Sacaste algo para que no la bote?
Es sigiloso, no bota nada. Lo único que hace es que destruye las alfombras. La alfombra persa, la única que quería que no rompiera, la rompe, así que no hay caso. Le compré un rascador, pero lo miraba con desprecio. No me sirvió (ríe). Son muy tincados.

¿Cuál es tu experiencia con los perros?  
Un pastor alemán estuvo con nosotros toda la vida, luego una bóxer, la Luna, y siempre tuve mucho amor por ellos. Fue terrible cuando se murieron. Creo que por un tiempo no tuve mascota porque sufro como si fueran mis hijos. Para mí el dolor es demasiado fuerte. De todas formas, soy mucho más feliz ahora cuidado un gato y creo que le puedo dar todo el amor del mundo. Siempre molesto a Jovino con que es el gato más afortunado del planeta: “De la calle pasaste a mi cama” (ríe).

¿Qué realidad te ha impactado en el mundo? ¿Es real, por ejemplo, que se comen gato o perros en algunas partes del mundo?

Sí, en China se comen a los perros, perros que crían especialmente para eso; como las vacas o las gallinas nosotros. No se comen los perros de la calle, pero uno no puede creer que se comen un perro. Eso empezó en épocas de guerra, cuando no había nada que comer, y ahí se hizo tradición comer perros. Lo encuentro terrorífico. Es lo único que me ha impresionado si hablamos de animales.

¿En qué destino te has sentido conectada con la naturaleza?
¡Hay montones! En el Sudeste Asiático es impresionante la naturaleza. ¿Qué lugar me hace sentir mejor con la naturaleza? Chile. Es increíble el sur, la Patagonia, el Parque Torres del Paine, los glaciales, el desierto, Isla de Pascua. En naturaleza somos un destino muy apetecido por los viajeros. Incluso miremos Santiago, donde tenemos la cordillera a 40 minutos, y el mar a una hora y cuarto. ¿Qué ciudad puede jactarse de eso? Es impresionante.

¿Qué opinas del testeo animal?
Terrible me parece. Hay algunas listas de producto que no testean en animales, pero creo que debería ir de retirada esos testeos porque va en contra de los derechos de los seres vivos. ¿Cómo van a probar un producto en un animal para ver si le hace daño en los ojos hasta que lo deja ciego? Me angustia, pero creo que pronto será tan mal visto, tan incorrecto, que va a tener que acabarse. Personalmente, trabajé mucho con una marca, así que solo usaba esa. Ahora comenzaré a buscar otra alternativa porque me importa que le hagan daño a los animales.