Monserrat Torrent
Actualidad Animal

Monserrat Torrent, Linda & Pinina «Ojalá que la gente adopte más y compre menos»

“Monty” conductora del programa “Así Somos” (La Red), nos presentó a dos de los cinco integrantes de su manada. Amante de los animales no duda en rescatar y adoptar, mismo amor que la motivó a seguir una alimentación basada en plantas.

Por Isabel Pinto G.

Monserrat “Monty” Torrent (36) comenzó su carrera en televisión a los nueve años en el programa “Club de amigos de la Red”. La conductora ingresó a la escuela de baile del profesor Valero cuando tenía cinco años. “La idea era formarte desde muy pequeña para que después siguieras la carrera de bailarina profesional. Nos llevaban a bailar a La Red. Después seguí con Hugo Urrutia que también nos llevaba harto a programas de televisión, hasta que llegué al casting de Mekano porque iban a hacer un cuerpo de baile y fue ahí donde me hice conocida. En este programa coanimé, hice notas, estuve en todas las teleseries, bailaba, fue una súper buena escuela, ahí se despertó mi interés en seguir en el área de las comunicaciones, más que en el baile”.

Tras el término de Mekano ingresó a estudiar Relaciones Públicas con mención en Marketing en Duoc. Paralelamente, trabajó en el canal Vía X, donde condujo programas de entrevistas, juveniles, música, misceláneos y también participó en Radio Disney, hasta que la invitaron a ser parte de “Así Somos”, lo que significó su regreso a su primera casa televisiva. “Primero estuve como panelista invitada y el 2020 me piden ser parte estable del equipo. Me gustan las comunicaciones, es lo que más me gusta hacer y en este programa he estado desarrollando una faceta más periodística de la comunicación. La Red es un canal que te permite aprender. Llevo dos años y todos los días aprendo algo nuevo. Han apostado por mí como profesional para tener un rol predominante dentro del equipo”.

Amor los animales

Toda su vida ha tenido animales. Cuando nació, sus papás tenían a Pochi, “me crie con él, vivió 18 años y falleció cuando yo era adolescente. También tuve una tortuga de tierra que se llamaba Samuela, dos hámsters: el Shaggy y la Blue, ellos vivían libres en mi casa y se llevaban bien con los perros y gatos que rescatábamos. Perros adoptados, por los que uno desarrolla cariño, un instinto de protegerlos, cuidarlos. Siempre ha habido hartos animales en mi casa (ríe)”. Menciona que, hasta un par de años atrás, tenía siete perros. “Falleció la Lala (15) y el Gaspar (14) estaban viejitos, murieron con una diferencia de tres semanas. Es triste, uno nunca está preparado para despedir a un ser querido con el que uno genera vínculos tan cercanos y son parte de tu vida, un integrante más de la familia”.

Monty y Dancer una de las perritas que tuvo cuando niña

Monserrat vive junto a su mamá, su hermano y sus cinco perros: Canela, es hija de Lala y Gaspar, los dos perritos que fallecieron. Pinina, Bonsai, Linda y Toto, estos últimos son todos rescatados y adoptados.

¿Qué opinas de la adopción de animales?

Es súper necesario, hay muchos perros abandonados y poca cultura por la adopción. Tener un perro de raza todavía es símbolo de estatus, esas cosas hay que irlas cambiando. Siempre he tenido mucho vínculo con los perros mestizos, son súper agradecidos. Cuando rescatas un perrito te lo agradece eternamente, la Linda es súper agradecida, es muy dulce. Hay que promover la adopción y la tenencia responsable.

¿Y el abandono?

Es terrible, se me parte el alma. Soy súper sensible con el tema animal y muchas veces la gente se deshace de los animales porque se encariñan con ellos cuando son chiquititos, después crecen, ya no les parecen tan bonitos y los echan a la calle. Además de lo doloroso que es que los abandonen, sufren en invierno, verano, uno ve en la calle peritos raquíticos, con enfermedades, heridas, atropellados y uno no puede quedarse ajeno a eso. Me duele en el alma ver perritos botados y me dan ganas de subirlos a todos al auto, pero no se puede.

¿Piensas que es necesario educar más sobre la tenencia responsable?

Los animales necesitan alimentarse, pasear, debemos preocuparnos de su salud, darles cariño, espacio y si uno no puede brindarles todo eso es mejor no tener. Para que vas a tener uno si no lo vas a cuidar, hay gente que tiene los perros amarrados en los patios, en los jardines y todavía está la cultura nefasta de que las empresas o lugares abandonados ponen perros cuidadores. Los perros no tienen por qué tener esa función, para eso existen otros métodos de control, de vigilancia, no tienen por qué involucrar animales. Todas esas cosas deberían estar más reguladas y la gente ser más consciente.

¿Cómo te relacionas con tus perros?

Ellos son perros de casa, jamás, ninguno de ellos ha dormido en el patio. No tienen casas de perros porque no las ocupan, duermen con nosotros. Yo duermo con uno, a veces con dos, mi mamá duerme por lo general con cuatro y cuando no estamos con mi hermano, están los cinco perros con mi mamá, en su cama (ríe). Habitan y se pasean por la casa.

¿Hay alguno con el que tengas una conexión especial?

Qué difícil, es cómo que te pregunten a qué hijo quieres más, tienen personalidades distintas. El Toto entiende todo, es más regalón y sociable, si estamos en el living y vienen visitas, él está al medio, se sube al sillón y se sienta, en cambio los otros se van a otro lado o se acuestan en el suelo, son menos integrados socialmente, pero el Toto es una persona más, si pudiera hacerlo opinaría.

¿Los más juguetones?

El Bonsai, la Linda y el Toto, ellos tres, son los más jóvenes y los más juguetones. Tengo árboles frutales y cuando cae una naranja al piso ellos juegan todo el día. Se las tengo que tirar, la recogen y me la traen, no se aburren nunca y al final de la jornada el Toto le hace un hoyito y se la come entera, deja la pura cáscara. Los damascos, ahora se caen a cada rato y ellos se los comen, es muy chistoso, son perros muy frutales, también les gusta la manzana y verduras como la zanahoria.

¿Qué lugar ocupan en tu vida?

Son parte de mi familia, de mi día a día, son incondicionales, siempre están. El Toto es tan humano que tiene la capacidad de percibir si estoy contenta, triste, enojada. Muchas veces me ha pasado, que llego media achacada, me acuesto, no tengo muchas ganas de nada y llega el Toto y me pone el mentón arriba de las costillas y se queda ahí. Son todo para mí, son parte de mi día a día. No los veo como unos simples animales son seres sintientes.

¿Estás de acuerdo con que los animales sean incluidos en la nueva Constitución?

Sí, firmé la iniciativa de norma (Sujetos no Objetos), que busca que los animales sean sujetos de derecho. Tiene que ser así, hay mucho abandono por lo mismo, porque no hay regulación, hay que hacerse cargo.

Vegana por los animales

Monty participó en el programa la “Divina Comida” (CHV), junto al actor Álvaro Espinoza, la ex integrante de «Mekano» Nicole Pérez y el periodista Gonzalo Fouillioux, donde la conductora fue la ganadora del capítulo en que el resto de los invitados se sorprendieron con los sabores de la comida vegana. “Soy vegana desde inicios del 2019. La gente asocia que llevar una alimentación vegetariana o vegana es fome, que comes lechuga. Siempre me preguntan ¿qué comes? y les digo lo mismo que tú, pero ¿puedes comer pizza? Sí, hay queso vegano. Hay muchas opciones, cuando converso con gente que es omnívora y le digo: “Tú te atreverías a ser vegano” y me dicen que sí, pero que es difícil. Hacer el cambio igual es complejo, yo me demoré, llevo nueve años y ese proceso ha sido lento, no es que desperté un día y dije desde mañana soy vegana, hay gente que lo hace, pero soy respetuosa de las decisiones y los tiempos ajenos, porque no todos resonamos con las cosas de la misma manera. También es una realidad que hay personas a las que no se les mueve ni un pelo con el sufrimiento animal y hay mucha burla hacia el vegano, creo que deberíamos tener más empatía y siendo vegana también considero que mientras más se hable del tema va a ser más fácil que la gente se sume.

¿Te hiciste vegana por los animales?

Sí, claramente. Siempre digo que uno debiera nacer con la conciencia automática de que si te gustan los animales no hay que comérselos, pero es un proceso, cuesta darse cuenta y hacer el link. Toda la vida me han gustado los animales, sin embargo, los comí hasta el 2013. Antes hablar de veganismo era muy raro, pero a través de la información vas despertando la conciencia, hacerlo no es fácil, pero hoy soy vegana. El 2013 me enfermé y me dio alergia por consumir mariscos y cambié mi alimentación, primero dejé las carnes rojas, pescados y mariscos. Comía pollo, pavo, jamón de pavo, durante un año hice esa transición, después lo dejé, fui vegetariana y seguía consumiendo leche, huevo, queso. Pero, mientras más información tienes y más cosas ves el clic se hace solo, es tan crudo ver cómo funciona la industria que en realidad uno no puede seguir avalando ese tipo de prácticas y además está toda la problemática medioambiental.

¿Crees que a futuro más personas llevarán una alimentación basada en plantas?

Entiendo que son decisiones súper personales, soy muy tolerante con quien piense distinto. En algún momento la sociedad debería virar hacia una alimentación basada en plantas y tener más conciencia por el respeto de los animales como seres sintientes, porque lo son y sufren. Se ha comprobado con estudios que los animales sienten y, por ejemplo, los chanchos son mucho más inteligentes de lo que se creía, también las vacas y ahí uno dice: “Es crudo, es crudo ser parte de ese daño”, pero son procesos personales, a todo el mundo no le hacen clic las mismas cosas. 

Creo que hay que estar mucho más abierto a la conversación que se da en torno al veganismo, a probar nuevos estilos de vida. Es difícil hacer el cambio, pero hay que tratar de empatizar con el sufrimiento que genera la industria animal, ir haciendo cambios de a poco, cada granito de arena aporta. Me encantaría que más gente se sume en la medida que pueda y que le resuene el tema. Soy pro-adopción, ojalá que la gente adopte más y compre menos, no tengo nada en contra de los animales de raza porque ellos no tienen la culpa, pero sí deberíamos empezar a terminar con estas prácticas de criaderos y reproducción forzosa de algunas razas solamente para sacar dinero y obviamente fomentar la tenencia responsable. Esperemos que con la Nueva Constitución muchas cosas cambien en materia legislativa, pero la primera responsabilidad es de nosotros como tenedores, a generar más conciencia no más”.

Los 5

Canela: Tiene 14 años, es la más viejita. Hija de Lala y Gaspar, los dos perritos que fallecieron. Es mi regalona, ha estado toda la vida conmigo. Es súper especial porque a pesar de su edad es como si tuviera 5, es muy jovial, todavía se sube a las camas y se mantiene bien. Está media sorda.

Pinina: Quien participó en la sesión de fotos, tiene 13 años, es súper asustadiza porque era de una persona que la tuvo viviendo en el balcón de un departamento cuando era chiquitita. Le quedó un trauma que cuando escucha algún ruido fuerte le molesta, se asusta. Cuando hay fuegos artificiales en Año Nuevo, si pasan aviones o se revienta un globo se asusta y se desespera. Tuvo una infancia media traumática, pero finalmente la persona decidió entregarla y nosotros la adoptamos. Su salud está más deteriorada, tiene problemas neurológicos asociados a su edad.

Monty, Linda y Pinina

Bonsai: Tiene 9 años, también es rescatado. Un matrimonio de adultos tenía una pareja de perritos que tuvieron cachorros y no se hicieron responsables del nacimiento de éstos. Les busqué hogar, eran seis, cuando los fui a rescatar habían fallecido dos: nacieron en agosto, estaban en el patio, por lo que murieron de frío. Si bien estaban en una casa, no estaba acondicionada, no tenían ni frazadas. Di en adopción a los otros y me quedé con Bonsai porque era el más chiquitito, tiene ese nombre porque era la réplica de sus hermanos mayores, pero en chiquitito. Me costó mucho que saliera adelante, cuando lo rescaté estaba súper débil, muy flaquito, le daba leche especial para perros con gotario y así lo alimenté durante mucho tiempo. Me dio mucha pena regalarlo y me quedé con él. También es asustadizo, es arisco tiene ese recuerdo de que pasó una mala infancia, es súper flaco, tiene una contextura finita, su carita es tan pequeña que tiene dos corridas de dientes, ya que su mandíbula no tiene espacio, hubo que operarlo.

Linda: También participó en la sesión de fotos. Tiene 8 años. La rescaté el 2015 y me quedé con ella, era una perrita que tenía dueño, vivía en una casa cerca de una tía y cuando quedó preñada la tiraron a la calle. Ella la vio comiendo basura, se daba vueltas por el barrio con una guata gigante. Habló con los dueños, le dijeron que no podían hacerse cargo de ella porque estaba preñada y que no podían tener a los perros. La fui a buscar, estaba raquítica, se le notaban todas las vértebras de la columna, tenía una guata enorme, me la llevé a la casa un jueves, la revisó un veterinario, le dio unos suplementos y me dijo que estuviera atenta porque podía parir en cualquier momento. El lunes parió, tuvo siete perros, les busqué hogar y dentro de sus hijos está el Toto, que es mi otro perro.

Toto

Tiene 5 años, es hijo de la Linda. Lo dimos en adopción, pero dos o tres meses después me llama la niña y me dice que no lo puede seguir teniendo porque estaba embarazada y me lo devolvió. Le di las gracias por avisarme y porque no lo tiró a la calle. Lo publiqué de nuevo, me contactó una señora que tenía un niño con una enfermedad puntual y la psicóloga le había recomendado que tuviera una mascota. Lo tuvo una semana, me llama y me dice que el hijo no se acostumbró, me lo devolvió y el Toto se quedó en la casa.

MIRA LAS IMÁGENES DE LA SESIÓN DE MONTY, LINDA Y PININA