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Calera y Tango buscan un hogar

febrero 10, 2021 by Isabel Pinto en Actualidad Animal

Los perros fueron rescatados el 22 de octubre en estado de desnutrición, y Calera se encontraba preñada. Acá te contamos su historia.

Un día jueves 22 de octubre del año pasado, se encontraba circulando por redes sociales una publicación de dos supuestas perritas abandonadas en una bomba de bencina en condiciones deplorables. La publicación hacía mención a que una de las hembras estaba a punto de dar a luz y que había sido atropellada recientemente.

«Inmediatamente nos pusimos manos a la obra y fuimos por ellas. Al llegar al lugar, nos percatamos de que en realidad se trataba de un macho y una hembra en evidente estado de desnutrición. Efectivamente la hembra estaba preñada, pero el macho era quien había sufrido el accidente. Con ayuda de los trabajadores del lugar, logramos subirlos al auto y trasladarlos a una clínica veterinaria en donde fueron revisados por un médico veterinario», recuerda María Jesús Barrios y Camila De Quevedo.

Fueron bautizados como Tango y Calera, en honor a la comuna en las que fueron rescatados. Tango afortunadamente sólo presentaba lesiones superficiales tras el atropello, y a Calera se le realizó una ecografía para ver el estado de su embarazo y las condiciones de salud en las que se encontraban sus cachorros. Estaba a punto de dar a luz y se nos informó que… serían al menos 7 perritos.

En la clínica veterinaria también fueron desparasitados interna y externamente, ya que estaban plagados de parásitos y se les recetó tratamiento según sus requerimientos y necesidades. Posteriormente fueron trasladados a Perryland, quienes amablemente se ofrecieron a recibirlos como hogar temporal.

Enfermedades y hospitalizaciones de Calera y los cachorritos

A una semana del rescate, para ser exactos un 29 de octubre en la madrugada, Calera trajo al mundo a 10 cachorritos, quienes tuvieron la fortuna de nacer bajo un techo y no en condición de calle, en donde las posibilidades de vida para perritos recién nacidos son casi nulas. La camada fue bautizada como “Calera’s Puppies”.

Las primeras semanas de vida de los cachorros no fueron fáciles, su madre al no estar en las condiciones nutricionales y físicas para enfrentar la maternidad, enfermó gravemente, lo que tuvo como consecuencia que se le cortara la leche. Los pequeños con tan sólo tres semanas, tuvieron que ser trasladados junto a Calera a un nuevo hogar temporal para recibir cuidados más personalizados. Ahora debían tomar leche sustituta y su madre debía recibir tratamiento veterinario.

Este periodo fue uno de los más críticos del rescate, los cachorros comenzaron a enfermar, tres de ellos tuvieron que ser hospitalizados. Calera no repuntaba, cada día bajaba más de peso. Fueron muchas visitas al veterinario, probar diferentes tratamientos, alimentación especializada, miles de tarros de leche, alimento húmedo y una cuenta que hoy supera el millón y medio de pesos.

«Cuando parecía que las cosas comenzaban a mejorar, todos los Calera’s puppies tuvieron un cuadro gastrointestinal, nuestros bolsillos ya no daban abasto, se nos agotaron los recursos económicos para poder costear sus gastos. Nos vimos en la necesidad de realizar una rifa en beneficio de ellos, en donde un gran número de emprendedores y marcas relacionadas a las mascotas nos apoyaron con más de 30 premios. La rifa nos permitió recaudar cerca de $600.000 pesos, que nos ayudaron a cubrir más de la mitad de los gastos realizados. Aprovechamos de dar las gracias a Kong Company, Buddy pet Chile, Laura Prieto y su tienda Laura María Chile, El Patio Tienda, Leckere Nusse, Tienda de Maquillaje Glam, Emporio La Jacinta, Sweet Secret Santiago, Kai Alberto, Somos Manada Gótika, Dr. Roy, Animarket Pets, Yorkiltro Twins, Patitas Libres, Pon Amor a tu Mascota, Consentido Animal, Nagla Pets, Milú Pet, Candy y Puppy, Giapal Supply, Ozunitas – moda petlover e, incluso, personas naturales como Valentina Álvarez y Alejandra Rojas», mencionan María Jesús Barrios y Camila De Quevedo.

Búsqueda de familias definitivas

Una vez que los cachorros se recuperaron, logramos encontrar nueve hogares responsables para ellos tras extensas jornadas de entrevistas de adopción , ¿9 y no 10? ¡Si! dos de los hermanitos se fueron en adopción juntos. Ya con los 10 perritos adoptados, llevaron a Calera a reencontrarse con Tango, los pusieron al día con sus vacunas y finalizaron su tratamiento. Por fin después de casi dos meses de medicamentos y alimentación especial ganaban peso. Fue un gran alivio para sus rescatistas.

María Jesús Barrios y Camila De Quevedo dicen que «aún no podíamos cantar victoria, faltaba encontrar hogar para nuestros dos rescatados adultos. Además teníamos un nuevo problema, ellos se acompañaban y querían mucho, y nos encantaba la idea de poder entregarlos en adopción juntos. Así que comenzamos la odisea de encontrar una sola familia para ambos. La realidad de los perritos rescatados es dura, hay muchos perritos para adopción y muchas veces la gente prefiere adoptar cachorros. Se nos hacía cada día más difícil alcanzar nuestro sueño. Por otra parte, comenzamos a recibir llamadas y mensajes del hotel en donde se hospedaban dando cuenta de su preocupación por Tango y Calera, ya que a pesar de recibir los cuidados necesarios para su bienestar, ellos estaban estresados y comenzaron a romper los caniles en donde dormían, cavar hoyos para escapar, e incluso en una oportunidad hicieron un hoyo tan profundo que llegaron a los cables de electricidad y casi se electrocutan».

Agregan que «estábamos realmente desesperadas, necesitábamos adoptantes para ellos pero nadie aparecía, así que tomamos la decisión de esterilizar/castrar a ambos para tranquilizar su conducta y además aportar con la sobrepoblación de animales callejeros. Nuevamente teníamos un problema, ¿Quién podría cuidarlos en su post operatorio? Postergamos la operación en varias oportunidades con la esperanza de encontrar un hogar temporal para ellos. Lamentablemente a estas alturas ya no contábamos con el dinero para costear uno pagado porque los montos excedían nuestro humilde presupuesto».

La ilusión de una familia para Calera y Tango

Buscando y buscando, apareció una familia que se ofreció a acogerlos, e incluso mencionó que existía la posibilidad de adoptarlos juntos. ¡No podían creerlo! Después de tanto, parecía que por fin podrían concretar el sueño y darle la oportunidad a Calera y Tango de ser adoptados por una familia responsable. «Realizamos entrevista de adopción para quedarnos tranquilas de que estarían en buenas manos, ellos necesitaban contar con un espacio tranquilo para su recuperación y que además estuviera totalmente cercado por sus complejos escapistas. Preparamos con mucho cariño el día de su cirugía.
Buscamos una clínica veterinaria confiable y responsable, conseguimos bodys de cobre gracias a una donación de Kimba Pets para ayudarlos en la cicatrización de sus heridas quirúrgicas, mandamos a hacer placas de identificación en caso de que ocurriera un extravío accidental, compramos todos sus medicamentos, pusimos chip de identificación y cuando estuvieron listos, los llevamos rumbo su hogar temporal post cirugía. El día de su esterilización /castración llovía torrencialmente en pleno verano y casi toda la ciudad se quedó sin luz. Aún así nada nos impidió cumplir con nuestra misión. Debimos haber escuchado lo que la naturaleza nos intentaba comunicar», recuerdan.

La triste realidad detrás del nuevo hogar

La cirugía fue todo un éxito, pero al llegar a su hogar temporal tras conducir más de una hora con lluvia y los limpiaparabrisas a toda velocidad para poder ver el camino, las cosas cambiaron. «Ya era casi de noche y nos percatamos que el asunto no era como nos habían contado. El lugar no estaba cerrado y los perritos podían escapar a la calle con facilidad, había un gran número de animales abandonados en las calles. Además vivimos una situación extremadamente angustiante, presenciamos cómo los hijos de unos vecinos maltrataban a un perrito, pegándole con palos en todo su cuerpo. Quisimos enfrentar la situación, pero los adultos reían con lo que sucedía. No hubo opción de rescatar al pobre perrito maltratado y tampoco pudimos irnos con Tango y Calera de ahí, ya que nadie podía tenerlos, solo ellos se habían ofrecido a cuidarlos post cirugía. Tocamos muchas puertas y no encontramos ninguna respuesta. Definitivamente esa opción era “mejor” que la calle».

«Con el dolor de nuestra alma, emprendimos rumbo a nuestros hogares, dejando a nuestros queridos rescatados en ese lugar, con la promesa de que permanecerían dentro de la casa y desechando absolutamente la ilusión de que ellos serían su familia definitiva. Los dejamos, pero entre llantos, nos prometimos que volveríamos lo antes posible con una mejor solución en pro de su bienestar. Así que comenzamos a buscar un nuevo hogar temporal para ellos. En esta búsqueda nos ayudaron grandes amigos.
Mientras esto ocurría, nos enteramos que la familia que estaba a cargo de sus cuidados los dejaban pasear libres por las calles, que les sacaban los bodys de cobre y que incluso se les habían escapado. Tanto esfuerzo, cariño y dedicación por sacarlos adelante… ¿Para ésto? No podíamos permitirlo, la impotencia y la rabia nos destruían por dentro», relatan.

Luego de 5 días intensos de búsqueda, encontraron un mejor lugar para Calera y Tango, así que con los últimos ahorros los fueron a buscar o, realmente, a rescatar por segunda vez. La primera parada luego de sacarlos de ahí fue el veterinario para ver el estado de sus heridas y salud, donde nos indicaron que la que estaba más complicada era Calera, su herida estaba muy inflamada, necesitaba reposo de verdad, no el que había tenido.

Fueron a una farmacia a buscar todos sus medicamentos y posteriormente a comprar alimento de nuevo, ya que casi 100 kilos de alimento y todos los medicamentos, habían quedado en el lugar. «Finalmente los llevamos a su nuevo temporal, donde una rescatista que nos prestó auxilio y los recibió en su refugio «Mariposa Azul». Sabíamos que recibirían todos los cuidados y atención que merecen y necesitan. Hoy están tranquilos, felices, recuperándose y esperando a la familia de sus sueños», destacan sus rescatistas.

Tango y Calera son el ejemplo de muchos animales que son abandonados por sus dueños, y de muchos rescatados que al ser adultos son ignorados por la sociedad. Ellos también merecen una segunda oportunidad y tienen muchísimo cariño para entregar. Son dos perritos extremadamente cariñosos y agradecidos. Se adoran, tienen una conexión muy especial, pero si no encuentran familia juntos, no habrá otra opción que separarlos para siempre.

«Necesitamos encontrarles un hogar responsable, que los ame, los cuide, les enseñe a recuperar la confianza en los seres humanos y lo que es el calor de hogar. Agradeceríamos a todos los lectores que nos ayuden a dar con una familia de adoptantes, sabemos que debe estar ahí en alguna parte esperando su llegada. Los necesitamos todos a ustedes para hacer esto posible, no ha sido fácil, pero ver la alegría y bondad en sus ojos no tiene precio».

Pueden consultar por su adopción en los Instagram de @leon_poomy @ozuna.laperritadeojosclaros, y también ver toda la historia de su rescate desde el primer día. Tenemos fe de que todos juntos lo podemos lograr, ¿te sumas en esta linda misión?

MIRA LAS IMÁGENES DE CALERA Y TANGO
Podrás ver cómo se encuentran ahora y el estado en que fueron rescatados.