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¡Embajadores 2020!

diciembre 31, 2020 by Isabel Pinto en Actualidad Animal

La pandemia no nos detuvo, ni tampoco a nuestros queridos embajadores, que nos transportan a la maravillosa rutina que experimentamos al tener un perro o un gato. Fue un año diferente, donde estuvimos encerrados por meses, algo que nunca habíamos experimentado y que, sin si quiera programarlo, fuimos retratando en cada una de nuestras portadas, que hoy recordamos…

Eli Albasetti

El jueves 12 de marzo, nos reunimos con Eliana Albasetti en el hotel By 45 para una sesión fotográfica. El domingo nos enteramos que se suspendían las clases como una de las medidas para detener los contagios…. La activista y modelo argentina, estaba con 6 meses de embarazo, y posó con Macana (su perro senior) y dos perritos para adopción.

“Cuando le propusimos ser la portada de la edición aniversario de nuestra revista junto a Macana, su perrito más viejo, dice ‘’feliz’’. Pero de inmediato pregunta: ‘’¿Puedo llevar también a Diana y Dante?”. Se refire a dos perritos negros de 10 años y señala que esta tribuna podría ser una oportunidad para que encontraran un hogar. La actriz usa todos los recursos que puede para apoyar la adopción. Pero no sólo en adopciones. Eliana Albasetti no duda en participar en actividades que apoyen la causa animalista. En septiembre pasado, por ejemplo, la vimos saltando a la medialuna del Parque Padre Hurtado con un cartel que apelaba a la prohibición del rodeo, además de apoyar a las marcas de cosmética que decidieron certificarse como Cruelty Free .

Para esta portada nos reunimos en el Hotel By 45, días antes de que aumentaran los casos de COVID-19 en nuestro país. Días más tarde los casos de Coronavirus comenzaron a aumentar y con ello las medidas para evitar que los contagios se dispararan en nuestro país. Su rutina cambió “en un 100%, no salgo para nada, creo que soy parte de la minoría que tiene la suerte de poder estar en la casa. Es un privilegio que me encantaría que lo tenga todo el mundo, porque la vida de todas las personas vale lo mismo, estoy haciendo valer la suerte que Dios me dio.

Los perritos bajan al jardín del condominio, no salen ni a la vereda y les limpio las patas con agua y jabón. A Macana un día se le ocurrió refregarse en el pasto y cuando subió se fue a la tina. Estamos tomando todos los resguardos necesarios para cuidarnos como familia y para cuidar al resto”, nos contaba desde su casa.
Uno de los mensajes que más quiso destacar en su entrevista es la adopción de perros adultos.

¿Por qué adoptar un perro viejo?
Creo que esta sociedad a veces es muy mala con los perros y tenemos que devolver un poquito, está bueno curarle todo lo que vivió durante su vida. Con Macana siento eso, le doy más cariño y lo consiento más (ríe). Además, siguen siendo activos, Macanita va hasta al cerro con Fede, hay que eliminar ese prejuicio.

Héctor Morales

Horas más tarde de habernos reunido con Eli, llegó Héctor y Folcka, su galga whippet (pequeña). Lo primero que hablamos fue de proyectos, todos supeditados a qué pasaría con la pandemia. Aunque intentábamos proyectar se hacía difícil imaginar cómo viviríamos los meses siguientes. Héctor, encantador y muy animado, nos revelaba parte de los 7 años de vida con su compañera y el cómo ella le cambió la perspectiva de la vida con animales, sin ir más lejos, hoy tiene otra galga: Nova.

¿Qué te ha enseñado Folcka?

Ella me llena de tranquilidad, algo que es muy importante. Es muy pacífica, muy observadora, independiente. Cuando vamos al parque, por ejemplo, si hay muchos perros jugando y ladrando, ella los mira, pero sigue su camino. Siempre ha sido un alma muy quieta y adulta, casi tirando para vieja (risas). Me han dicho que se parece a mi. Una vez estábamos en una reunión de trabajo en mi casa, y como que estaba tenso el ambiente. Ella llegó, nos miró como diciendo “aquí no me meto”, y se fue a su pieza (risas). Por mi trabajo y forma de ser no podría tener un animal de compañía más dependiente. Por eso creo que antes de adoptar uno tiene que tener muy claro cómo quiere educar y qué está dispuesto a transar de su vida, para una tenencia responsable, real.

¿Cambió tu sensibilidad en relación a los animales, a los animales de compañía?

Antes de ella no había mirado ese mundo desde la profundidad. Siempre le digo a la Folckita: ¡Qué suerte el habernos encontrado! Ella me tiene a mí, y todo mi amor y cuidados, así como yo a ella, con su compañía, su sabiduría. Folcka es una privilegiada. Hay muchos perros, como los de la Fundación Galgos Chile, que viven otras realidades, muchas veces llenas de precariedad. He podido conocer su trabajo y poder ayudarlos, pero siempre necesitan apoyo para insumos médicos, comida, mantención en general; o bien para rescatar a un perro del circuito de las peleas. Tenerla en mi vida hace que pueda ver a los animales desde una cercanía mucho más consciente.

Andrea Tessa

Estábamos en cuarentena, pero no todas las comunas, por lo que con todas las medidas de seguridad hicimos una breve sesión de fotos en los jardines del condominio donde Andrea y Patán, de 11 años, viven. La conductora de TV y cantante, muestra una faceta animalista que no es por todos conocida.
Psicólogos se han referido sobre el rol que tienen los animales durante la pandemia, en cuanto a compañía y contención…

Estoy absolutamente de acuerdo, otra cosa es con perro. Estar aislado, encerrado, es distinto cuando tienes un perro al lado; los que tienen uno van a entender que hay mucha interacción con ellos. No tengo ningún empacho en decir que le hablo, porque además así aprende, hablándole, y además, son una compañía maravillosa. Con el Patán jugamos, me acompaña para todos lados, si estoy en el computador él está en mis pies, si estoy haciendo un Live, está al lado.

Entonces Patán ha sido fundamental para ti en esta crisis sanitaria
Sí, porque estoy desgraciadamente separada de mi novio, quedamos cada uno en su ciudad y ha sido súper duro para los dos, pero gracias a que existen estos sistemas de verse y hablar lo hacemos permanentemente y hemos mantenido el contacto. Pero Patán ha sido fundamental en esos lunes en la mañana donde uno lo único que quiere es no moverse de la cama; si él no estuviera en mi vida probablemente pasaría días sin levantarme. Esos días negativos, con bajón, en que hace frío, que está feo y que te queda toda la semana por delante, si no es por el Patán, probablemente, yo no me levantaría. Ellos son un incentivo tremendo para salir de la inercia.

Mayte Rodríguez

…Y Naomi, dos bellezas fueron la portada de junio. En una sesión hecha con medidas sanitarias y los resguardos necesarios antes de que se decretara cuarentena en casi todas las comunas de Santiago.
“Gracias a Dios puedo estar aislada, teniendo el mínimo de contacto con supermercados… Ha sido muy familiar, con Naomi, reflexionando sobre cómo el mundo nos pedía un respiro. Lo más positivo de todo esto es la respuesta de los animales y la naturaleza con respecto a la contaminación y la baja actividad humana’’.

¿Con quién has pasado más tiempo durante la pandemia?
Con Naomi, mi sobrina, mis hermanos y mi mamá.

¿Qué actividades realizas para distraerte?

Cocino cosas nuevas, hago TRX vía Zoom con mi amiga y personal trainer Rocío Cabello, somos el mismo grupo de chicas que nos juntábamos, pero ahora lo hacemos en este formato. Saco a Naomi a pasear, pinto muchísimo (hago cuadros, figuras de yeso) y volví a hacer muebles, mesas, repisas, lámparas de madera y trabajos rústicos. Me gusta mucho.

¿Qué cosas de las que hacías habitualmente extrañas?

Juntarnos con mi papá a comer, darle un abrazo, principalmente el poder juntarnos con quienes amamos. Gracias a Dios he podido estar más con mi mamá y mis hermanos, ha sido un reencuentro hermoso. Pero extraño mucho mi trabajo y la naturaleza.

¿Te ayuda Naomi a enfrentar este momento?

Este, y todos los otros. Ella es un pilar emocional para mí.

¿Sería distinta esta cuarentena si no estuvieras con ella?

No sólo la cuarentena, mi vida. No la imagino sin ella, estoy consciente que tengo que irme despidiendo con los años, pero no imagino la vida sin animales.

Mayte creció rodeada de animales en una parcela en El Arrayán, donde vivía con su papá y sus hermanos. En ese tiempo era vecina de su mamá, la actriz Carolina Arregui, quien también les permitía tenerlos, “tuvimos iguanas, catas, hámster, perros, gatos, todos al mismo tiempo. Con mis hermanos nos encargábamos de alimentarlos, ese era el trato. Así viví casi toda mi vida, nuestros fines de semanas los pasábamos en el río con chanchos muy grandes, caballos, y llegamos a tener ocho perros. En la casa de mi mamá tuvimos gallinas y patos”. Luego se fue a vivir a Maitencillo con la actriz, lugar donde adoptaban perros abandonados. “Toda la vida estuve rodeada de animales, los veo como compañeros. Es uno de los primeros recuerdos que tengo, siempre en compañía de perros”, agrega.

Has tenido parejas que también tienen perros y has establecido mucha cercanía con ellos. ¿Cómo vives la separación de los animales?
Sabiendo que están bien cuidados, recordando con mucho amor.

Maura Rivera

Encantadora, colaboradora, estábamos todos encerrados y decidimos hacer nuestra primera “portada selfie” y ¡ella lo hizo increíble! Era el mes de los gatos y Benito, hasta ese momento su único felino, era el foco de atención.

“Es un buen gato, siento que mejor no puede estar, no pudo encontrar una casa mejor, en el sentido que estaba en la calle. Ahora está mejor que nunca y es un gato súper agradecido, siento que los animales cuando son adoptados son súper agradecidos, y Benito lo es”.

¿Cómo se relacionan tus hijos con él?

Mi hijo mayor tiene 8 años, al igual que nosotros le hace cariño y respeta sus espacios, a mi hija más chica todavía le cuesta entender que no le gusta que lo tomen en brazos. Ella siempre quiere estar con él y Benito tiene otra energía, pero tiene mucha paciencia. En las noches cuando mi hija está durmiendo, se va a acostar con ella, y cuando mi hijo está haciendo tareas se va a acostar a su lado. Siento que los gatos protegen, hay amor ahí también.

¿Es importante para ti que tus hijos crezcan con animales?

Cuando ellos nacieron nosotros ya teníamos perros y gatos, creo que el amor por los animales va en la sangre también, porque a Mark también le encantan, y al igual que nosotros cuando éramos chicos, ellos han crecido con animales. Les hablo mucho del tema de la adopción, mis perros no han sido comprados, me los han regalado. Estoy muy a favor de la adopción y eso he tratado de inculcarles, que no hay que comprarlos, que hay muchos perros que necesita un hogar; también que hay que ser responsables, porque ellos quieren a todos los perros que ven en la calle, pero les digo que hay que alimentarlos, que necesitan cuidado, tiempo, trato de enseñarles eso.

Camila Hirane

Llegando la primavera, cuando comenzó el levantamiento de las cuarentenas, pudimos reunirnos con la actriz de Mega, que en pandemia adoptó a dos perritas: Blanca Esperanza y Nina Carlota. Inevitablemente llegamos al tema de Ginger, una perrita que hace un par de años se perdió y Camila hizo todo por encontrarla y de alguna manera retrata lo doloroso que es perderlos sin tener ninguna referencia de cómo encontrarlo.

¿Cómo desapareció la Ginger?

Hace cuatro años venía llegando de la casa de una amiga, de una reunión de amigas perrunas, cada una estaba con su perro. Me bajé del auto y salió persiguiendo un gato. Vivía en ese barrio hace dos meses. La escuché ladrar y ladrar, la llamaba, pero una vecina me gritó que me callara. Nunca lo voy a olvidar. No la veía, sólo ladraba. En un momento di por hecho que se había cansado de gritarle al gato y que salió por otro lado y se desorientó. La busqué tres meses por todo Santiago. Fueron los tres meses más angustiantes de mi vida. La sensación era que estaba viva, y que me estaba buscando (se emociona).

Estaba muy mal. Dejé de trabajar, paramos una obra de teatro y mis amigos de mi compañía me ayudaron a buscar a mi perra. Parecía loca, fui a los matinales, a todas partes. Hacíamos operaciones rastrillo con toda mi familia. Seguí muchas pistas falsas. Cualquier quiltro se parecía. Después de tres meses, apareció como un milagro de amor. Ella, donde quiera que esté, se encargó de que la encontrara para que pudiera seguir con mi vida. Apareció muerta donde mismo se me perdió, en una caja, con su collar y su chapa.

¿Cómo perdiste el miedo de volver adoptar?

Cuando estás trabajando, uno piensa cómo va a estar solo un perro todo el día, pero estaba en la casa por la pandemia, entonces empecé con la idea de tener un perrito. Me cuesta eso de elegir un perro por foto. No sabía cómo. Con la Ginger fue tan como del destino…

Lorenza Izzo

Nos abrió la mirada al extranjero, donde pudimos ver que la pandemia nos había golpeado a todos por igual. La actriz, que vive en Los Angeles junto a su pareja, cuenta que Jack de 7 años, llegó hace 2 a su vida de la mano de su novia. “Hace dos años que llegó a mi vida de la mano de mi novia, nos conocimos y no nos separamos más los tres”, cuenta Lorenza Izzo, la actriz chilena radicada en Estados Unidos que hace poco más de un año compartió set con Leonardo DiCaprio y Brad Pitt en la película “Once Upon a Time in Hollywood”.

Su pareja, Sophie Tabet, escritora, fue quien llevó a su vida a Jack, un perro de 7 años que se ha convertido en un integrante más de la familia.

Sobre el periodo de encierro explicó: “Me siento tremendamente privilegiada de tener una casa y poder quedarme en ella durante las cuarentenas. La pasé con Jack y mi novia”.

¿Qué fue lo más difícil?

Creo que el 2020 ha sido un año muy difícil, sería raro elegir un sólo momento, ya que siento que todo está muy intenso. Estar lejos de mi familia siempre ha sido muy difícil, y este año no he podido verlos; Chile y mi familia son mis raíces y mi ancla. Definitivamente este aspecto ha sido el peor, echo mucho de menos mi país, abrazar a mi mamá…

¿Cómo está la situación por COVID-19 en Los Ángeles?

El uso de máscaras es requerido por ley, se puede comer en restaurantes pero sólo afuera, la mayoría de los negocios siguen cerrados, es como una semi cuarentena. Además de la pandemia ahora estamos con unos incendios que están arrasando con todo en California, hay cenizas sobre las casas, autos, calles, y hay un color anaranjado con humo que da un sentimiento muy apocalíptico.
¿Hay algo en lo que esta pandemia te haya hecho reflexionar, especialmente?
Las cosas que antes eran más “simples” u cotidianas, como ir a un museo, ver una película en el cine, juntarse con amigos, salir a un restaurante para una cita, ir al parque o a una discoteque, ¡o viajar!, son cosas que hoy valoro mucho más. También agradezco tener buena salud y una familia con buena salud, son cuestiones que antes de esta pandemia no tenía tan presente.

Sobre el hecho de presentar a su pareja a través de RR.SS, Lorenza señala que lo hizo

“Especifica y únicamente por la poca visibilidad LQTBQ+ y lésbica, en particular en Chile. Siento que tengo una responsabilidad en normalizar una pareja como la nuestra. Crecí en un Chile en el cual si veía a dos mujeres besándose en la calle, mi reacción era de shock. Tuve que hacer mi propio trabajo emocional para entender de dónde venían tales prejuicios, y dejarlos ir. Tuve que desmantelar toda una manera de ver el mundo, muy sesgada y estrecha. En este desmantelamiento y dejar ir me propuse ser pública en mi relación para ayudar a entregarle la cotidianidad que nuestra sociedad le quitó a las parejas de mujeres”

Laura Prieto


Tuvo Covid-19. “Me lo tomé bien, fue una forma de decir ‘¡para un poco!’, y gracias a Dios no tuve síntomas graves como para terminar en la clínica. No sé cómo me contagié, pero fue en julio, en el momento en que había muchos casos; la única vez que salí fue para ir al supermercado, y lo hice con todas las precauciones; todo lo pedía por delivery. El PCR me dio negativo, pero estuve 15 días sintiéndome ‘como la mona’; el primer día tuve un dolor de cabeza que me hizo arrastrar la cabeza por la cama, un dolor que nunca había sentido; también tuve problemas para respirar, tos, fiebre, y mucho cansancio. El doctor me dijo que fue un falso negativo, así que tuve que encuarentenarme (ríe), pero nunca sentí que fuera a sufrir riesgo vital, y siempre estuve acompañada de mis perritos”.

La familia perruna de Laura está compuesta por Abril (7 ½ años), Fidel (6) y Pancho (3). Destaca que toda su vida ha tenido animales.

Después de adoptar, ¿qué opinión tienes de la compra y venta de perros?

Es un tema complicado; con los años me he interiorizado del tema y es doloroso que lucren con los perros. En mi caso tengo Pug porque me gustan sus características, hay gente que busca la pureza de la raza, que sean hijos de no sé qué, que tengan pedigree. Yo vi a estos perros y sentí esa química en que uno se enamora, que me podría haber pasado con un perro abandonado o con uno de otra raza, pero me pasó con ellos. Respeto todas las posturas, pero sería incapaz de adquirir un perro por el pedigree, por quién fue su papá o llegar a examinarle el árbol genealógico. Hoy no compraría más animales, fue una cosa que aprendí con el tiempo, después de Forest, del Pancho, de la Blanca. Hay demasiado perros en la calle que necesitan mucho cariño y amor.

La actriz se ha dado cuenta que educa y deja una huella con relación al amor por los animales en las personas que la rodean. “Ha pasado gente por mi vida, como mi ex pareja Julio (César Rodríguez) o amigas que no tenían conexión con los perros y después los terminan amando; si dejo ese mensaje en la gente, si dejo esa huella, es porque algo estoy haciendo bien. Me gusta transmitir que la gente sea consciente de la tenencia responsable, de darles un hogar de calidad, salud, contención, y en ese sentido creo que dejo una huella positiva”.

Fernanda Urrejola

Desde Estados Unidos, donde se radicó hace 3 años, la actriz chilena disfruta de la compañía de su perrita Sol y su pareja, Francisca Alegría, con quienes vivió el duelo de Luna, la perrita que la acompañó 9 años.

Hace 2 meses, Sol dejó el shelter (refugio) donde permanecía en Los Ángeles, EE.UU., para formar parte de la vida de Fernanda Urrejola, quien apenas la vio junto a sus sobrinos, se enamoró de ella. «Era demasiado enana. Nunca me imaginé con un perro chico, pero ahí llegó ella a robarnos el corazón», recuerda.

¿Qué diferencias existen entre la tenencia de animales en Estados Unidos y Chile?

Puedo hablar de Los Ángeles, que es una ciudad mucho más petfriendly que lo que hay en Chile, se trata muy bien a los animales. Hay mucha gente que tiene perros y éstos pueden ir a todas partes. Puedes entrar a restaurantes con tu perro, aunque claro, que hay espacios en los que no, pero hay muchas zonas y parques para ellos. En Chile me encantaba ir a la playa con mi perra, pero acá en Estados Unidos no puedes ir con perros a todas. En general está mucho más establecido el qué y dónde. No hay perros callejeros, sin embargo, se ve harta caca en la calle, entonces falta una mayor responsabilidad de parte de los dueños y de conciencia ciudadana, de la vecindad y de respetar los ambientes compartidos. Eso me llama la atención. Sin embargo, tienen mucha conciencia de cómo tratar a un animal.

Si fueras una jueza, ¿qué sanción/es aplicarías al maltrato animal y a quienes lo ejercen?

Nunca me lo había preguntado, pero quizás prohibiría que esa persona se acerque al animal o que jamás pueda tener un animal. Aplicaría cárcel, multas, trabajo social, y sobre todo que la persona haga una terapia. Creo que como sociedad tenemos que sanar muchas cosas para eliminar el maltrato de cualquier tipo. El maltrato habla de mucha carencia, de falta de amor, de mucho dolor y creo que como sociedad es interesante replantearnos para ver cómo podemos sanar. Ojalá esas personas no tengan más contacto con un animal, pero el amor de ellos también te puede sanar. Es difícil el tema.

¿Hay alguna causa animal o relacionada con la que te identifiques?

Me sumo a todas las causas por defender la vida de las personas, de los animales, del medio ambiente. Todo lo que sea seguir expandiendo el amor y la conciencia, es lo mío.

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