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Yoga con gatos “Ellos saben dónde llegar para sanar»

julio 9, 2019 by Isabel Pinto en Mestizos Magazine

Desde el 2016, Macarena Trejos, realiza clases en La Casa de la Gata Horacia, donde los felinos residentes se integran orgánicamente a cada práctica. Te contamos detalles sobre esta experiencia.

Por Jessica Celis Aburto.

Macarena Trejos hizo su tesis para obtener un doctorado de Hatha Yoga el 2015, enfocada en la práctica con gatos. Un año después, la materializó en La Casa de la Gata Horacia, espacio donde fue voluntaria durante 3 años, a través de su Fundación Adopta.

La instructora da clases de yoga, en las cuales los gatos residentes de la casa (parte de la fundación), la acompañan a ella y a sus alumnas durante toda la hora que dura la sesión. Ellos entran y salen a su ritmo, interactuando con las asistentes. “Saben que viene la clase, se acercan y se integran”, cuenta.

¿Cómo es una clase normal?

Se parte con una relajación inicial, donde los gatos se pasean y a veces se suben encima. Los puedes acariciar. Cantamos un mantra y comenzamos la práctica con una intención, la cual se hace de acuerdo al público. Durante ese lapso, realizamos las posturas y los animales se suman, muy cerca de nosotras. Se termina con un shavasana, donde nos acostamos en el piso. En invierno es súper rico, porque nos tapamos con mantas y los gatos se te suben encima. Pueden quedarse allí, relajándose o amasando el cuerpo de alguien, por 10 o 15 minutos. Cuando termina la clase, les agradezco (a los gatos) por prestarnos su espacio, ya que esa sala es la pieza donde duermen por las noches.

¿Todos los gatos participan?

No. Los gatos chicos no entran, porque van a jugar o ante a un mínimo movimiento se vuelven locos (ríe). Por eso dejamos sólo a los adultos.

¿Cuántos gatos llegan?

En general, como 6. En el café hay alrededor de 20.

¿Siempre se acercan?

No, pero son contadas las veces en las que no lo hacen. Tenemos como 3 o 4 gatos que siempre nos acompañan, son los íconos de la clase (risas).

Durante estos años, ¿hay algo en especial que te ha llamado la atención?

Hay chicas que nunca han hecho yoga y han llegado a la práctica sólo por interactuar con los gatos, y luego se quedan. Descubren el yoga a través de los gatos. Es muy bonito.

¿Has detectado el impacto específico que producen los gatos en esta práctica?

Siento que ellos saben dónde llegar para sanar. Hay una chica en especial, que es como un imán. Ella llega y los gatos se le acercan. Y cuando está en relajación, le amasan el cuerpo. Trabaja con niños en situación de vulnerabilidad, maltratados. Quizás, ella llega con energía que necesita sanar.

¿Crees que hay un intercambio energético importante? Por lo que cuentas, ellos impactan en ustedes y ustedes en ellos.

Así es. Estamos absolutamente convencidas de que hay algo ahí, como que se conectan con nosotras.

¿Piensas que eso reafirmaría la creencia de que los gatos tendrían un desarrollo espiritual particular, mayor?

Sí, totalmente. La clase siempre la hago con música y cuando termina la práctica, pongo algunos mantras y toco el cuenco. Ellos se ponen muy alertas, se acercan a investigar. Esas notas de alta vibración les repercuten, claramente.

De acuerdo a tu experiencia, ¿por qué es bueno incorporar a los gatos en una práctica de yoga?

Todos los que tenemos gatos sabemos que ellos poseen algo especial, e incorporarlos a una experiencia de unión entre cuerpo y mente, como es el yoga, entrega una experiencia que te deja muy feliz. Aportan mucha felicidad.

¿A quiénes está dirigida la clase?

A las fanáticas de los gatos, que quieran hacer yoga y compartir con estos animalitos. Hablo de ellas, porque si bien han venido hombres, en general no se quedan. Creo que lo ven demasiado femenino (risas).

Desde el punto de vista energético y espiritual, ¿cómo definirías a los gatos?

Son sabios, perceptivos, seres de luz. Nos transmiten paz y sólo energía positiva. Personas han llorado en mis clases, creo que de emoción, por sentirse conmovidas con lo que allí se genera.

Coordenadas
Clases: martes y jueves, 19:00 y 20:15 horas. Casa de la Gata Horacia. Cupos limitados.
Mail de contacto: lunaenlibra.yoga@gmail.com
IG:  @maca.parvatiyoga

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