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Ozonoterapia: Medicina en beneficio de los animales

Especialistas de Efectozono explican cómo esta terapia ha demostrado ser exitosa en mejorar la calidad de vida de nuestros animales debido a sus propiedades germicidas, antiinflamatorias, analgésicas, inmunomoduladoras y antioxidantes, que incluso se puede usar como complemento en el tratamiento de enfermedades crónicas. A continuación, te contamos qué es y cómo funciona.

La ozonoterapia es un proceso terapéutico, que comenzó a implementarse desde el siglo pasado, consiste en la aplicación de una mezcla de oxígeno médico con ozono (molécula formada por tres átomos de oxígeno) para generar cambios a nivel local y sistémicos en el organismo, sin dolores ni molestias, sin efectos secundarios ni contraindicaciones. “En líneas generales, al aplicar este tipo de terapia, realmente estamos induciendo una ´microoxidación´ controlada e inocua, cuya respuesta orgánica será una activación favorable del sistema antioxidante celular y una hiper oxigenación. La ozonoterapia en medicina es una realidad, y cada vez hay más profesionales haciendo uso del ozono médico como complemento terapéutico para diferentes enfermedades relacionadas con el estrés oxidativo, incluido el dolor crónico, debido a que la efectividad, seguridad y buena tolerabilidad del ozono, justifican la extensión de su uso en los últimos años”, explica Leda Loume, médico veterinario, directora comercial de Efectozono.

Leda Loume, médico veterinario, directora comercial de Efectozono.

Beneficios

La especialista agrega que el ozono sirve para casi todas las patologías que podamos imaginar, si bien no en todas las enfermedades podrá solucionar el problema de base, siempre va a ayudar a mejorar la calidad de vida del paciente. Además, “tiene propiedades germicidas (puede enfrentar virus, bacterias, levaduras, hongos, entre otros), antiinflamatorias, analgésicas, inmunomoduladoras y antioxidantes, por lo que cualquier enfermedad que curse con dolor, inflamación, desregularización del sistema inmune o infecciones, podrá ser apaleada con la ozonoterapia”.

Propiedades clínicas

El médico veterinario Alex Spencer, director de Efectozono, explica que el ozono puede ser utilizado en múltiples patologías, ya que sus propiedades son muy amplias. Por ejemplo, “su capacidad germicida es muy útil al momento de enfrentarnos a pacientes con heridas infectadas o en procesos lentos de mejora, ya que no sólo nos ayudará a eliminar la infección, sino que estimula la angiogénesis (aumento de vasos sanguíneos que ayudan a la cicatrización de heridas). Por otro lado, su efecto antinflamatorio y analgésico nos ayuda en patologías como fracturas, post quirúrgicos o dolores crónicos. Su poder inmunomodulador nos ayuda a mejorar la calidad de vida de nuestras mascotas con patologías como lupus o enfermedades inflamatorias intestinales. Y gracias a su efecto antioxidante es un excelente apoyo en enfermedades renales y hepáticas. Todos los beneficios que nos puede proporcionar el ozono se potencian gracias al exceso de oxígeno que entra en los tejidos una vez que es aplicado, por lo que se generan efectos de manera rápida y permanente”.

Doctor Alex Spencer, director de Efectozono.

Ozonoterapia en Chile

Si bien el ozono fue descubierto en el año 1785 por el físico holandés Martin van Marum, no fue hasta la Primera Guerra Mundial (más de 100 años después) que el Dr. Albert Wolff, de Berlín, fomentó su uso para el tratamiento de las heridas ocasionadas por la confrontación mundial. ”En Chile comenzó a utilizarse a finales del siglo pasado, gracias a APPTO3 Chile (Asociación Profesional para la Prevención y Terapia con Ozono Chile) que se dedica a regular y protocolizar la terapéutica del ozono en el país. Cuando decidimos iniciar Efectozono en el 2019, no había ninguna empresa formal que se dedicara a esta práctica en Chile en el área veterinaria, por lo que somos los primeros en comenzar a masificar esta terapia en el país”, destaca la doctora Josefa N. Scivittaro, directora de Efectozono.

Cuando utilizarlo

La mayoría de los casos que tratan en Efectozono son relacionados con problemas oftalmológicos como conjuntivitis o úlceras corneales, problemas articulares como artrosis o artritis, que genera mucho dolor en los animales de edad avanzada, problemas dermatológicos como otitis, infecciones en pliegues en razas braquicéfalas, prurito, dermatitis, entre otros. “También abarcamos todo lo relacionado con heridas de pequeña, mediana o gran extensión, ya sea que estén o no infectadas. Por otro lado, nos ayuda en patologías complejas como las de carácter neurológico, donde principalmente hemos sido testigos de los avances en hernias discales, donde los pacientes cursan con mucho dolor e inflamación. Además, en los post operatorios de problemas traumatológicos como fracturas o ruptura de ligamentos, nos ayuda a acortar los tiempos de recuperación de forma muy amigable con la calidad de vida de la mascota. Por último, en enfermedades sistémicas enfermedades autoinmunes o insuficiencias renales y hepáticas es un excelente complemento, debido al efecto antioxidante que posee el ozono y a su efecto inmunomodulador”, dice la Dra. Leda Loume.

Procedimientos

La aplicación del ozono con fines terapéuticos se caracteriza por la diversidad de formas, modos y dosificaciones, dependiendo del tipo de patología y de los objetivos terapéuticos que necesitemos lograr. La doctora Josefa N. Scivittaro, explica que, para enfermedades sistémicas, necesitamos vías sistémicas para que el ozono entre en contacto con el organismo:

1. Autohemoterapia y fluidoterapia ozonizada: Este procedimiento consiste en retirar una cantidad de sangre venosa del paciente según su peso, para posteriormente ozonizarla y transfundirla por vía intravenosa. También puede hacerse mediante suero ozonizado, en vez de sangre. Esto solemos usarlo en enfermedades como parvovirus, distemper o insuficiencias renales o hepáticas.

2. Insuflación rectal: Esta vía es rápida e indolora, ya que al absorberse rápidamente el ozono en el recto produce una acción metabólica general, influyendo de forma sistémica por los efectos que tiene sobre el tejido linfoide asociado a la mucosa del tracto digestivo.

Por otro lado, están las vías locales, utilizadas mayormente en casos de contracturas, dolores articulares o musculares, hernias discales, entre otros. Estas son:

1. Bolsa al vacío: Este procedimiento es ampliamente utilizado en casos de heridas y consiste en colocar el miembro o la zona afectada en una bolsa, a la cual se le realiza un vacío, para posteriormente comenzar a inflarla con ozono por 10 a 20 minutos, aproximadamente, según la gravedad de la lesión.

2. Inyecciones subcutáneas o intramusculares: Las administraciones mediante inyecciones, ya sean subcutáneas o intramusculares se emplean en puntos dolorosos con fines analgésicos, antiinflamatorios y estimulantes. Su proceso es tan simple como inyectar el gas directamente en aquellos músculos o zonas que rodean el área afectada.

Destaca que ninguna vía genera molestias ni dolores en los animales.

Enfermedades crónicas

La doctora Josefa N. Scivittaro agrega que el ozono se puede utilizar como complemento en el tratamiento de enfermedades crónicas. “Al ser una terapia que proporciona grandes cantidades de oxígeno al organismo (dentro de otras cosas), es una excelente alternativa al momento de complementar tratamientos de enfermedades crónicas o enfermedades terminales, puesto que permitirá que nuestras mascotas tengan una mejor calidad de vida. Si bien no alargará el tiempo que les queda, ayudará a que ese tiempo estén con ánimo, energía, sin dolor y sin sufrimiento asociados a su enfermedad”.

Doctora Josefa N. Scivittaro, directora de Efectozono.

Aceites ozonizados

Los aceites ozonizados tienen las mismas propiedades del ozono, pero con la ventaja que podemos utilizarlos en la comodidad del hogar de forma diaria. “En general, recomendamos que los pacientes lo utilicen como complemento a la terapia, aunque hay varios casos donde puede usarse de forma exclusiva (solo el aceite). De esta forma, podemos utilizarlo en los pacientes de forma oral (bebiéndolo) como complemento a la ozonoterapia, ya que genera un efecto inmunomodulador, antioxidante y antiinflamatorio a nivel sistémico. Por otro lado, se utiliza de forma externa (sobre la piel o mucosas como si fuese una crema) en heridas infectadas o heridas simples, piel con prurito (picor) o enrojecida, úlceras corneales, entre muchas otras afecciones. Todo esto debido que elimina y previene la proliferación de gérmenes, regenera, repara, hidrata y nutre proporcionando efecto antioxidante, previene daños ocasionados por la sequedad severa, favorece el sistema antiinflamatorio natural de las capas externas de la piel y protege de forma natural la piel de agresiones externas”, menciona la doctora Josefa N. Scivittaro.

Si quieres saber más sobre esta terapia puedes visitar el sitio efectozono.com o su cuenta de Instagram @efectozono.vet

Casos de éxito

El doctor Alex Spencer destaca el éxito de uso de ozono en el tratamiento de lesiones por mordidas de perros, otitis, celulitis juvenil y heridas post quirúrgicas, entre otros. “En nuestro perfil de Instagram @efectozono.vet, podrán encontrar muchas publicaciones de casos de distinta índole, con información detallada, evolución y sobre todo videos, como fue el caso de Hopy una perrita de un año y medio que sufrió una lesión en su columna producto de un atropello, quedando con el tren posterior prácticamente sin movilidad. Luego de tres sesiones logramos que comenzara a dar sus primeros pasos. También, el caso de Pequeño, un mestizo de 30 kg con miastenia gravis y una hernia lumbar en L7-S1, quién sufría de mucha debilidad y dificultad para caminar, y que luego de 4 sesiones ya veía notables mejoras, sin dolor y mucho mayor movilidad. Cómo olvidar el caso de Odín, un gatito que estuvo más de un mes hospitalizado sin una evolución en su herida por mordedura de perros, los tutores tampoco pudieron realizar la terapia, por lo que recurrieron directamente al aceite ozonizado, con una evolución que hasta a nosotros nos sorprendió, en tan sólo horas vimos cambios y luego de dos semanas la herida estaba muchísimo mejor, al mes prácticamente cerrada”.

Foto de Gustavo Fring en Pexels.