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Perros y gatos en Navidad ¿Sí o no?

En esta época del año muchos niños piden un animal de compañía como regalo de Navidad, sin embargo, es importante tener en cuenta que perros y gatos no son un juguete, son seres sintientes que requieren cuidados y un tutor responsable. Por lo que es importante conversar y tomar la decisión en familia y así no aumentar las cifras de abandono.

Por Isabel Pinto G.

Viviana Valenzuela, directora de la Comisión Nacional de Tenencia Responsable de Mascotas del Colegio Médico Veterinario de Chile (Colmevet) destaca que se acerca Navidad y los padres quieren entregarles un regalo a sus niños y en algunas instancias, los hijos piden tener una mascota. “Los niños son niños, ellos pueden ver a los animales, tal vez, como un juguete, pero nosotros como padres y tutores responsables tenemos que inculcar que es un compromiso para toda la vida. Es una decisión muy importante como familia y sino estamos preparados para asumirla mejor no hacerlo, porque regalar mascotas en esta fecha es súper común, pero no se toma el peso de lo que significa esta decisión”.

Dra. Viviana Valenzuela, directora de la Comisión Nacional de Tenencia Responsable de Mascotas Colmevet.

La especialista agrega que los animales no solo necesitan condiciones mínimas de bienestar para mantenerlos, no basta con cubrir las necesidades básicas de alimentación, refugio, cuidados veterinarios, sino que también tienen necesidades mentales y conductuales de bienestar animal. Por lo que recomienda:

1. Decisión familiar: Antes de pensar en regalar una mascota la familia debe tener una instancia de conversación, para que se pregunten distintos temas cómo qué va a pasar cuando tengan algún paseo, cuando se tomen las vacaciones. Hay que aclarar que la mascota es un integrante más del núcleo familiar, que lo deben considerar para futuras decisiones, circunstancias familiares como vacaciones, traslados, cambios de casa. También cuando hay cambios en la estructura familiar porque pueden llegar nuevos integrantes humanos, un bebé, por ejemplo, entonces uno tiene que pensarlo muy bien antes de asumir esta responsabilidad importante que es tener una mascota.

2. Especie: Tenemos que conocer que especie queremos incorporar en nuestra familia e informarnos sobre sus características y necesidades. Hay padres que no solo regalan perros y gatos, sino que mascotas no convencionales como conejos, erizos de tierra, hurones, por lo que es importante -antes de asumir esta responsabilidad- conocer cuáles son sus requerimientos alimenticios, las características fisiológicas, las condiciones ambientales en que ellos pueden mantenerse de la mejor manera para que tengan un desarrollo adecuado.

3. Asesorarse con un profesional: Una vez que hayan conversado, tomado la decisión como familia y elegido la especie, es importante asesorarse previamente con un profesional que les pueda aclarar cualquier tipo de duda antes de aumentar la familia multiespecie. Por ejemplo, las necesidades básicas del cuidado de su salud, de la salud mental, aclarar dudas, porque muchas veces hay personas que no han tenido animales y no saben nada sobre sus necesidades. En el caso de perros y gatos: vacunación, desparasitaciones, microchip, los paseos, educación.

4. No buscar información en Internet: No aconsejo que busquen en la web los cuidados básicos porque no es lo mismo y hay mucha información que no es correcta y que puede afectar a las mascotas. Las necesidades varían de acuerdo con la especie, tamaño, personalidad, raza. La persona indicada para entregar la información es el médico veterinario.

5. Adopción: Fomentar la adopción, si quieren tener una mascota darle la oportunidad a los animalitos que están buscando un hogar. Además, es muy importante no cosificar a los animales poniéndolos junto a los regalos, ya que ellos son un miembro más de la familia. 

6. Tenencia responsable: Saber que existen normativas vigentes actuales como la Ley de Tenencia responsable que establece nuestras obligaciones como tutores y tenemos que cumplirlas para fomentar la educación en nuestros niños. Ser un referente para ellos en tenencia responsable y nuestro núcleo familiar. Hay que entender que una mascota es un integrante más del núcleo familiar.

7. Crianza: Informarse sobre el proceso de crianza de la mascota. Enseñarles a los niños, asignarles tareas de acuerdo con su edad, tampoco darle responsabilidades propias de un adulto, pero sí que ellos sean parte de la crianza, fomentemos responsabilidades y empatía de los niños hacia ellos.

8. Respeto y cuidado: A veces los niños no están preparados para tener al cuidado un ser vivo, ellos probablemente lo vean como un juguete, ahí está límite. Uno tiene que saber cuándo el hijo tiene una edad suficiente para tomar responsabilidades de acuerdo con su edad. Una niñita o niñito de uno o dos años no tiene el raciocinio para poder diferir si es un juguete o un ser vivo que se mueve con pilas.

9. Momento adecuado: Los padres deben saber si es el momento adecuado para adoptar un animal o no. Es importante conversarlo con los hijos, explicarles los motivos y los hijos también que comprendan que quizás ahora no se puede, pero en un futuro si van a poder tener una mascota. La responsabilidad es de los papás.

10. Asumir responsabilidades: Prever qué necesitamos para futuro. Las personas deben saber que los animales requieren un plan sanitario con cuidados anuales, se recomienda planificar un ahorro con una alcancía durante todo el año. Por ejemplo, ahorrar para las vacunas anuales y para las desparasitaciones mensuales o trimestrales, según lo que determine el veterinario. Tener una alcancía propia como familia para los animales o eventuales problemas de salud, a veces ocurren accidentes y hay que recurrir a atención médica como pasa con cualquier miembro de la familia. Es importante que sepan que a las mascotas también hay que cuidarlas.

Finalmente, Viviana Valenzuela, es enfática al reforzar en que hay que conversar antes de tomar la decisión de incorporar un animal a la familia, luego informarse con un médico veterinario, asesorarse con un profesional. No es una decisión a la ligera, hay que pensar en todos los escenarios posibles porque una mascota no vive dos o tres años, perros y gatos viven mínimo 10 o 12 años.