Perros

Razones por las que tu perro podría morderte

Hay varios factores que pueden provocar que nuestras mascotas nos ataquen. Es importante conocerlos para evitar que esto ocurra.

 

Hace pocos días conocíamos la lamentable noticia de una persona de 83 años que resultó herida de gravedad luego de ser atacada por uno de sus perros. La mujer fue mordida en varias partes del cuerpo y debió ser auxiliada por vecinos quienes la separaron del animal y la trasladaron de urgencia a un centro asistencial.

 

Luis Mella, alcalde de Quillota, señaló que en el lugar del ataque había evidencia que mostraba que los perros eran víctimas de maltrato animal y vivían en deplorables condiciones, con escasez de agua y alimento. Por lo mismo, es necesario tener en cuenta los motivos que pueden llevar a nuestros propios animales a atacarnos.

 

Primero que todo se hace pertinente considerar que un perro no ataca porque sí, en este sentido, debemos asumir la responsabilidad que nosotros mismos podemos tener en un ataque. Esto cobra relevancia si tomamos en cuenta que la mayoría de las mordeduras de un perro ocurren mientras interactúa con su familia humana.

 

De esta forma, nuestro perro puede mordernos porque está defendiendo su territorio, cuidando su comida o protegiendo a sus cachorros en el caso de que tenga crías. También puede atacarnos si sufre algún problema de salud, cambios hormonales o tiene algún dolor que le causa malestar.

 

Al mismo tiempo existen causas psicológicas que podrían explicar una mordedura. Así, nuestra mascota puede mordernos si no tuvo una correcta sociabilización cuando era cachorro o porque posee una fobia que arrastra desde la primera etapa de su vida. Todos estos antecedentes pueden provocar que nuestro amigo canino nos ataque.

 

Por esta razón se hace necesario estar pendiente de las necesidades y señales que puede entregar la propia mascota, sobre todo cuando viene de la calle o ha sido adoptado pues en ese caso ignoramos qué problema o daño puede traer. También es importante fortalecer el vínculo con ellos, dándoles paseos y jugando, así además gastan energía que, de otra forma, podría incrementar la ansiedad.

 

Por último resulta clave preocuparse porque nuestro perro esté cómodo y no le falte nada, pues la carencia de agua y alimento pueden aumentar el nivel de agresividad en el animal. No olvides que desde hace un tiempo, en nuestro país rige la Ley de Tenencia Responsable que contempla duras sanciones para quienes no se preocupan por el bienestar de sus mascotas.

 

Texto: Felipe Sasso.