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Recomendaciones de Dog Teacher ¿Vamos de paseo?

Si crees que porque tu perro tiene un gran patio -o sale a  dar una vuelta todos los días- el ítem paseo está listo, tenemos malas noticias para ti. Una salida agradable implica bastante más y es tan básica como el alimento. Lo dice un experto: Vicente Celedón.

El paseo es tan importante como proporcionarle una buena alimentación, desparasitarlos, tener sus vacunas y controles veterinarios al día. ¿Nuestros perros disfrutan y se relajan cuando salen? Conversamos con un médico veterinario y etólogo, quien nos explica las claves para mejorar las salidas con nuestros animales.

“Mi perro sale a pasear apurado, no para, y cuando vuelve a la casa recién hace sus necesidades”, reclaman muchos tutores. El paseo está presente en esos canes, pero faltan algunas claves que Vicente Celedón, médico veterinario y etólogo de Dog Teacher, destaca. El paseo, independiente de la época del año y del espacio físico donde viva el animal es absolutamente necesario. “Es un gran mito que un perro de casa o un perro de parcela no requiere que lo paseen, todos los perros lo necesitan. Por eso, los etólogos decimos que el perro que vive en un departamento tiene mejor bienestar que uno que vive en una parcela, porque sale al menos dos veces al día. Puedes tener una parcela de 5 mil metros y el perro se la conoce de memoria. Los perros necesitan estimulación mental, conocer ambientes nuevos, olores, ruidos y eso sólo lo entrega el paseo”, destaca. Y es ahí donde aclara algo fundamental: “Cuando hablamos de paseo no es un tema físico para el perro, es un tema sensorial”.

Vicente Celedón, médico veterinario y etólogo de Dog Teacher.

Tendemos a pensar que el cansancio que experimentan es físico, pero no, nuestros animales se cansan debido a la estimulación a la que se ven expuestos en los paseos. “Los perros son como maratonistas, si quieres entrenar con un perro para una maratón, a las tres semanas va a estar corriendo los 42 km, al año va a estar pidiendo 80 km, es imposible cansarlos físicamente. Por eso hay que cansarlos mentalmente y eso lo logramos con un buen paseo”.

El arte del buen paseo

 “Un paseo ideal es aquel en que el perro parte y termina tranquilo, en el cual es capaz de disfrutar el paseo, conectarse con lo que hay alrededor, donde camina lento, olfatea y se produce una comunicación con el tutor. Por el contrario, el perro que va tirando la correa como loco, jadeando, no está disfrutando el paseo. Si lo llevamos al parque y está 50 minutos persiguiendo una pelota, no está disfrutando el paseo. Así, también, la vuelta a la manzana para que el perro haga sus necesidades en la mañana es mortal, es como si lo hicieras precalentar para realizar un ejercicio y lo llevas de vuelta a la casa ¿qué hace el perro con toda esa energía? porque ya lo despertaste, lo activaste, por lo que suelen ser perros que destruyen, ladran, hacen hoyos en el patio”.

El doctor Celedón agrega que la duración de un buen paseo debe ser de mínimo 45 minutos, ya que, a partir de la media hora de estimulación, el perro comienza a secretar serotonina, que es el neurotransmisor que trae todos los beneficios del paseo. Con 45 minutos el perro tendrá al menos 15 minutos de secreción de serotonina. Además, “durante el paseo el perro debe ir tranquilo y relajado, sin tirar de la correa, olfateando, interactuando con otros perros y termina cuando el perro llega a su casa, toma agua, se echa y duerme, ese es indicador de un buen paseo”.

En caso contrario, los que regresan sobreactivados del paseo, cómo diciendo ¿y ahora qué vamos a hacer? Esos perros no logran descansar y eso es un indicador de un mal paseo.

3 metros de “intimidad”

Si estás sola en un ascensor, entra una persona y se queda en la esquina, no pasa nada porque el humano tiene una distancia individual de un metro. Si estás sola y esa persona se pone pegada a ti, de inmediato te sientes incómoda, eso cambia si es una persona conocida. “En el perro la distancia individual es de tres metros, por eso durante el paseo, un perro también va a tirar más porque te mira y te ve dentro de su área personal habiendo mucho espacio alrededor. Quiere alejarse, porque quiere entretenerse con los olores u otro perro, el hecho de cambiar la correa y darle la opción de la distancia en que quiere estar disminuye el tirar en el paseo, por eso se recomienda utilizar correas de 3 metros”.

Además los paseos deben tener 3 componentes:

Físico: Se produce un gasto de energía a través del deporte. Por ejemplo: salida en bicicleta con perro trotando.

Social: Cuando interactúas con otros individuos dentro del paseo. Es ir a un parque, a un canil donde el perro gasta la energía en una interacción social.

Sensorial: El perro gasta la energía a través del olfato «sigue tu nariz». El tutor sigue al perro, si éste quiere permanecer en un lugar olfateando una flor me quedo con él. El perro elige.

Ya mencionamos que los paseos forman parte de las necesidades básicas de los perros. Sin embargo, “aún no es visto por algunos tutores como una necesidad igual de importante que un buen alimento, disponer de agua o ir a un médico veterinario. El paseo es básico para tener un nivel de bienestar medio, ni siquiera alto. Un perro que no pasea tiene un bienestar bajo ¿Por qué es tan importante? Podemos compararlo con lo que vivimos en la cuarentena, el perro está encerrado en la casa, cuando tu tenías una salida que la ocupabas para ir al supermercado, como nunca la agradecías. Los perros viven en cuarentena Fase 1, tienen una o dos salidas al día, viven en el mismo ambiente, aburridos, bajo en estímulos. Eso significa estrés, ansiedad, problemas de comportamiento, disminución de la calidad de vida, de la expectativa de vida, ya que un perro con estrés continuo va a vivir menos y va a tener más enfermedades. No puedo pedirle a un perro que no sea agresivo si su línea de bienestar no está de medio a medio-alto, el ambiente influye en tu conducta. Por lo que, es muy importante que los perros paseen, va a aumentar su expectativa de vida, son perros más tranquilos, menos estresados y ansiosos, por lo que presentan menos problemas conductuales”, explica.

Finalmente, el etólogo destaca que el principal consejo para que un perro no tire la correa, es que éste aprendió porque cuando lo hizo llegó donde quería. “Quiere ir a un árbol, sabe que tirando la correa llega, quiere ir donde otro perro, tira y llega. Entonces cada uno de esos quiero algo, «tiro» y llego, es una especie de salchicha para el perro, es un premio. Entonces el paseo está lleno de salchichas en el camino y se las va comiendo todas tirando, por lo que inconscientemente, lo premio por tirar. El consejo clave es que si tu perro tira, no sigas avanzando. Deja de tirar y vuelves a avanzar. Ese es el ejercicio de «la roca» que se va combinando con otros como «el volantín», «la vuelta», «el monito mayor», «el modelado» que son los que enseñamos en nuestro webinar”, finaliza.

Tips para poner poner la correa

Hay perros que sobrerreaccionan al momento en que el tutor toma su arnés o la correa, ya que se dan cuenta que van a salir y les puede generar ansiedad ¿Cómo podemos realizar ese proceso en calma? Uno debe trabajar el poder poner la correa o el arnés de manera tranquila y salir, esto se logra con ejercicios para que no se pongan ansiosos previo a la salida. Es un proceso de modificación de conducta, no es tan simple de explicar, pero se pueden dar algunos tips fáciles de aplicar:

1. No sobreestimular al perro antes de ponerle la correa. Los tutores suelen decir ¡Vamos a pasear! y el perro ya está en la Luna.

2. La correa significa paseo, el perro sabe que cada vez que su humano toma la correa sale a pasear. Entonces, se debe desensibilizar la correa, que es tomar la correa y dejarla, haces eso 15 veces al día, así el perro asume que cada vez que tomas la correa no es señal de paseo.

3. Entrenar el poder poner la correa en calma. Tomo la correa y ya no le importa (lo mencionamos en el punto anterior), voy bajando hasta poder poner la correa, utilizo premios para que el perro se mantenga en un «sentado”, “quieto».

4. Salida. Realizar ejercicio «quieto en puerta». Voy abriendo la puerta de a poco y cada vez que el perro se levanta del «sentado» la cierro. Hago un castigo negativo, que significa que voy a disminuir la conducta de levantarse porque le estoy quitando la opción de pasear, por eso es negativo.

Foto de Blue Bird en Pexels