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Repudio mundial a cazadora que se jactó de haber asesinado a un bello ejemplar de jirafa negra

Se trata de una subespecie que se encuentra presente en varios lugares del sur de África.

La biodiversidad de nuestro planeta se encuentra en una situación vulnerable. Muchas especies de animales, de hecho, están en un estado de conservación crítico. Por eso repudiamos fuertemente que en varios lugares del mundo se acepte y fomente la cacería de fauna salvaje con fines netamente recreativos.

Por esta razón, Tess Thompson Talley se ha hecho famosa estos días de manera nefasta. Recientemente se han viralizado unas fotografías donde aparece ella posando después de haber cazado un bello ejemplar de jirafa negra, conocida también como jirafa de Sudáfrica. Si bien el lamentable hecho ocurrió en aquel país africano hace diez meses, fueron compartidas esta semana por la revista African Digest, junto a la leyenda: “Una salvaje norteamericana blanca que es, en parte, neandertal viene a África y derriba una jirafa negra muy rara, cortesía de la estupidez de Sudáfrica”, señala la publicación que invita a compartir la triste imagen.

Esta noticia ha generado tanto revuelo, que incluso varias personalidades han salido para criticar a la cazadora. Una de ellas ha sido la actriz Debra Messing que en redes sociales escribió: “Tess Thompson Talley, de Nippa, Kentucky, es una asesina egoísta, desalmada, vil, amoral, repugnante. Con alegría en su corazón negro y una radiante sonrisa, yace junto al cadáver de una ‘rara’ jirafa negra en Sudáfrica”.

Como si la crueldad de las imágenes no fuera suficiente, el registro original iba acompañado de un texto donde la mujer se declaraba “bendecida” luego de haber dado muerte a la inocente jirafa y disfrutar, además, de su carne. “¡Las oraciones por mi búsqueda soñada, única en la vida, se hicieron realidad hoy! Descubrí esta jirafa negra que venía buscando hace bastante tiempo. Sabía que era la elegida. Tenía más de 18 años, 4000 libras y fui bendecida para poder obtener 2000 libras de carne de ella”.

La muerte de la jirafa causó tanto revuelo, que Tess Thompson Talley debió salir a dar explicaciones. En conversación con Fox News, intentó justificar la cacería argumentando que el animal era demasiado viejo para reproducirse. “La jirafa que maté tenía 18 años, era demasiado vieja para reproducirse, y ese animal había matado a tres ejemplares más jóvenes que podían reproducirse, causando que la población de la reserva disminuyera. Ahora, con la jirafa más vieja muerta, los más jóvenes son capaces de seguir criando y pueden aumentar la población”. Lejos de calmar la discusión, sus declaraciones aumentaron la ira de los defensores de los derechos de los animales alrededor del planeta, y con razón.