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Veterinarios se unen contra la cría de animales braquiocefálicos

Médicos veterinarios de todo el mundo y diversas asociaciones elaboraron un texto en el que hacen un llamado a reconsiderar la cría de estos animales.

Perros como el bulldog francés, el bulldog inglés, pugs y pequinés, y gatos como el persa y el gato exótico de pelo corto son animales braquiocefálicos, es decir de hocico corto/chato. Esta característica presente en estas razas no encontrada naturalmente ha ocasionado una gran variedad de problemas, deformidades y enfermedades debido a que se han seleccionado animales con caras cada vez más chatas o cortas.

Según información publicada en diarioveterinario.com/Ahora, más de mil profesionales del sector veterinario de todo el mundo junto a 71 organizaciones, como la Federación de Veterinarios de Europa (FVE), la Federación de Asociaciones Veterinarias Europeas de Animales de Compañía (Fecava), la Asociación Mundial de Veterinaria de Pequeños Animales (WSAVA) o el Hospital Veterinario Valencia Sur, único representante español, han firmado un manifiesto sobre las fatales consecuencias de la cría de animales con esta característica.

Según explican, la más notable es el síndrome de obstrucción crónica de las vías respiratorias altas, más comúnmente conocido como síndrome braquiocefálico o BOAS (por sus siglas en inglés).

Estudios recientes sugieren que más de la mitad de los bulldogs y alrededor de dos tercios de los pugs presentan signos clínicos al respirar, que a menudo son aceptados como normales por sus dueños. Si bien los ronquidos y las sibilancias se consideran normales, son signos de problemas y dificultad respiratoria. Muchos de estos animales colapsan cuando hacen alguna actividad o tardan más de lo normal en recuperarse del ejercicio, al extremo que muchos requieren cirugía para tener una vida normal.

«Estos animales sufren de varias malformaciones que les ocasionan problemas al respirar, como son fosas nasales estrechas, exceso de tejidos blandos en la boca y la garganta, como el paladar blando y lengua relativamente grande, además tienden a tener tráqueas muy angostas en comparación con animales de tamaño similar con rasgos normales», afirman.

Los perros usan una parte importante de su nariz para enfriarse, particularmente en temperaturas calurosas, pero «este mecanismo es prácticamente inexistente en perros braquicéfalos y, como resultado, son mucho más susceptibles al golpe de calor, que puede poner en peligro sus vidas».

Los expertos subrayan que estos problemas respiratorios se ven agravados por el sobrepeso, cada vez más común en gatos y en perros. Para acentuar más el problema, apuntan que el estándar actual inglés de la raza pug establece que «no debe tener una apariencia ligera o esbelta».