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Mestizos Magazine

#YoTeAmo: Alison Mandel »Muamia es la alegría del hogar»

La historia de amor de Alison Mandel y Muamia es de esas a primera vista, a puro instinto, y de esas que acompañan en las buenas y en las malas, en la salud y en la enfermedad… conócela e inspírate para escribir la tuya #AmamosALosGatosporqueSonGatos.

Que las hayan escogido para representar a Master Cat no fue al azar. “Amamos a los gatos porque son gatos” es una consigna que para Alison Mandel representa una especie de mantra… así lo ha evidenciado en su relación con Muamia.

Lo primero que hay que aclarar: Muamia es un gato-gato. De esos que tienen carácter fuerte, que deciden y definen lo que harán y, lo más importante, cuándo lo harán. De esos que determinan, sin ningún ánimo de disimular, quién les cae bien y a quién no soportan o derechamente ignoran. En pocas palabras, Muamia no es un gato-perro, de esos que corren a saludarnos o que ruegan cariño, no. Y Alison la acepta tal cual es, aunque Muamia se muestra menos tolerante y le hace ver con claridad qué conductas no debe repetir… ¡jamás!

“Muamia es el pequeño amor de mi vida. Mi historia de amor con ella es de amor a primera vista, porque como me la encontré con la placenta, sin saber nada de gatos, hace ya 10 años, dije: ‘Hay que salvarla’. Encontré una gatita nodriza que pudo darle leche. En ese camino también perdió su ojito, porque era muy chiquita. Se le infectó y no se le pudo dar antibióticos”, recuerda Alison.

Pero pese a sus pocas probabilidades de supervivencia, Muamia logró fortalecerse y se convirtió en la ama y señora del hogar de Alison. “Desde que la tengo, duerme conmigo. La obligo a acostarse a mi pies, porque no descanso bien si no está cerca, somos súper compañeras….”.

¿Cuál es el perfil de esta linda felina que la acompaña a diario? “Es una gatita más bien arisca, pero somos bien cercanas la dos”, describe Alison. “Creo que me ama locamente y yo también a ella. Le carga que la hostiguen, pero yo igual lo hago un poco”.

“Nos hemos acompañado mucho, en alegrías, en tristezas… es súper territorial: las veces que he hecho de hogar temporal se enoja y me da la espalda al dormir. Cuando murió la abuelita de Pedro, siendo que él y ella no son tan partners, la Muamia no se despegaba de su lado. Es compañera y contenedora”.

Alison asegura que tienen más en común de lo que cualquiera puede ver. “Nos parecemos ‘ene’, somos súper ciegas del mismo ojo, no nos gustan los abrazos ni el besuqueo, estamos muy mimetizadas”.

Además de su gatita, Alison vive con su marido, Pedro Ruminot, y dos perritos que completan la familia. Los animales son pieza clave en la vida de este matrimonio que comparte el humor y la forma de ver la vida junto a sus peludos. “Creo que donde está la Muamia es donde está nuestra casa. Ella es la alegría del hogar”.