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Animales y problemas de comportamiento “Antes los abandonaban o eutanasiaban”

Conversamos con Vicente Celedón, etólogo y fundador de Dog Teacher, sobre cómo ha evolucionado la relación de los tutores con sus animales estos últimos nueve años, la preocupación por informarse, solucionar problemas de comportamiento y entregarles una mejor calidad de vida.

Vicente Celedón, médico veterinario y etólogo, nos cuenta que fue alumno de la segunda generación del Diplomado en Etología, de la Universidad Mayor. La etología es el estudio del comportamiento de los animales silvestres en su ambiente natural, mientras que la etología clínica es el estudio del comportamiento de los animales domésticos: perros, gatos y animales de producción como aves, cerdos, vacas. Busca identificar los problemas o trastornos de comportamiento que tienen estos, cómo se diagnostican y cómo se tratan para mejorar la vida de ellos y sus tutores. El Fundador de Dog Teacher ingresó el año 2011 al diplomado, sus profesores se formaron en ciudades como Barcelona y Edimburgo, fueron ellos quienes armaron un programa de etología para educar profesionales en nuestro país.

“El programa del diplomado era mixto, tenía que ver con etología clínica (perros, gatos y animales domésticos) y bienestar animal que está centrado en animales de producción (aves, cerdos, vacas). Era un curso pequeño, 11 o 14 alumnos. En ese momento, ni siquiera los médicos veterinarios sabían que la etología existía como especialidad, así de brutal, y con los tutores tenías que hablar de adiestramiento, de entrenar a su perro, más que explicarles que eras un etólogo. Solo hace unos tres o cuatro años atrás empezó a aparecer en el vocabulario del tutor el tema de necesito un etólogo o el veterinario comenzó a decir tu perro necesita un etólogo, a derivar sus pacientes con problemas conductuales. Actualmente, hay tres o cuatro diplomados distintos de etología y bienestar animal”, explica.

Vicente Celedón, etólogo y fundador de Dog Teacher

¿Tu perro tiene problemas de comportamiento?

Al ser un área desconocida, los tutores no buscaban a médicos veterinarios de esta especialidad y no consultaban en clínicas veterinarias con el fin de solucionar los problemas de sus animales, por lo que el doctor Vicente Celedón comenzó a pegar letreros en postes con el mensaje ¿Tu perro tiene problemas? “Desde el 2004 trabajé en el Zoológico Nacional, en el área de comportamiento y bienestar como voluntario. Sabía de las técnicas de entrenamiento y de modificación de conducta. Hice el diplomado porque soy muy tradicional y quería tener el conocimiento más específico de la especie doméstica, además hice un curso de entrenador profesional en la Fundación Tregua, aunque ya sabía entrenar necesitaba tener un diploma”. Los carteles comenzaron a dar resultado y la gente lo empezó a llamar. En su mayoría, eran tutores de perros adultos que presentaban problemas de agresividad. “Cuando empecé a tener más pacientes armé un equipo, comencé a capacitar y creció Dog Teacher. La mayoría de nuestros pacientes llegaban por recomendación, porque en esos años no había mucha difusión”, menciona.

César Millán

El especialista agrega que en esos años había una concepción de que los perros ladraban por todo, era común que hicieran sus necesidades adentro de la casa, ya que eran animales sucios, existía otra relación con ellos. “En este sentido, creo que hay que agradecerle a César Millán, ya que pone en el pensamiento colectivo que los problemas de los perros se pueden solucionar. Lo negativo, es que Millán trabaja con técnicas irresponsables o no éticas, pero puso en el inconsciente colectivo la necesidad o posibilidad de que los problemas de comportamiento de los perros se pueden mejorar y ahí hubo un boom”.

Tutores informados

Si bien, hoy los tutores cuentan con más información, en ese tiempo cuando lo contactaban describían los problemas que tenían con sus animales. “No puedo sacarlo a pasear porque se pelea con todos, no puedo dejarlo solo en la casa porque destruye todo, no había un conocimiento de los trastornos del comportamiento. Hoy en día te llaman y te dicen ´oye, mi perro tiene ansiedad por separación´. Uno les aconseja hacer una evaluación para poder realizar un diagnóstico y definir por qué es, pero la gente está mucho más informada. Internet ha revolucionado el mundo del conocimiento, todo está ahí, pero hay muchas fuentes que son erróneas. Hoy en día existe la ciencia del comportamiento, no es solo la experiencia, lo que a mí me funcionó, es lo que se ha investigado, lo que tiene los mejores resultados. Hay comités de ética detrás de cada uno de esos papers, pero aún hay tutores que hablan de dominancia, aún quedan rezagos de información antigua, aún queda un largo camino por recorrer”.

Motivadores del cambio

El fundador de Dog Teacher menciona que, si bien César Millán masificó que los problemas de comportamiento de los animales se pueden modificar, la sociedad también cambió. “Cambiamos nuestra forma de relacionarnos con los animales, un perro ya no es un adorno en la casa, no es un sistema de seguridad, son parte de nuestro grupo familiar, uno los considera en las vacaciones, antes lo dejaban en la casa y venía un vecino a darle comida, cambiarle el agua y listo. Si bien, no soy especialista en temas sociales, pasamos a habitar espacios más reducidos como los departamentos y el hombre tiene una característica llamada biofilia, que es la necesidad de tener contacto con seres vivos. Puedes vivir en cualquier parte, pero tienes una plantita, un acuario, un perro, y el cambio de esta sociedad también llevó a los perros a vivir en departamento. Además, hay un cambio en la sensibilidad de la gente, les empezó a importar cómo estaban los animales, ya no es solo que los tenemos más cerca, sino que nos importan. Preferimos productos de marcas cruelty free, huevos de gallinas libres, el veganismo y vegetarianismo está en boga. Antes no se conversaba mucho, ahora puedes ver perros y gatos en la publicidad, da lo mismo si es un banco o una compañía de teléfono, aparecen en todos lados”.

El boom de los etólogos

Entre los tutores informados es común escuchar que a su perro lo está tratando un etólogo o recomiendan este especialista cuando ven que el perro o gato de un conocido presenta algún trastorno de comportamiento. También los vemos citados en distintos medios de comunicación cuando se habla de bienestar animal. Vicente Celedón explica que la etología clínica se comenzó a incorporar como un ramo electivo en las universidades. “Yo hago clases en un electivo de etología. Antes se hablaba de la etología clásica, que es el estudio del chimpancé en África, por ejemplo, pero de etología clínica se sabía muy poco, empezaron a aparecer electivos y los médicos veterinarios nuevos comenzaron a saber que existía esta especialidad y derivan a sus pacientes que presentan problemas de comportamiento. La aparición de estos especialistas en comportamiento o conductistas empezó a crear una necesidad y de solo una escuela que tenía programa de etología, ahora hay tres o cuatro. Hay un magister en Chile, ahora ya no está solo es diplomado”, dice.

Bienestar animal

El doctor destaca que la información sobre el bienestar y la importancia de educar a los animales es un trabajo que se ha ido haciendo desde los mismos médicos veterinarios y etólogos. “Es importante que los tutores sepan, que existe este período crítico que son los primeros cuatro meses de vida, en el cual tú puedes ahorrarle a ese cachorro y a su tutor tantos problemas, por lo que hay mucha información al respecto. Claramente, ahora hay gente que te llama para una asesoría preadopción, aun no tienen el perro y quieren informarse, quieren saber qué necesitan, cómo hacerlo bien, si es que puedo o no tener un perro, eso antes no se cuestionaba mucho, era más bien una decisión impulsiva. Ahora se tomó la responsabilidad de tener un perro, saben que va a vivir contigo, te va a acompañar durante 14 años. La gente tiene esta necesidad de informarse antes, veamos si podemos o no, si es el momento correcto, mucha gente dice esperé tener una casa para adoptar un perro. Los animales son parte de una planificación, hay una mayor preocupación, también sobre la adopción, ahora es mal visto decir que compraste un perro. La gente aún tiene una mezcla entre lo antiguo y lo nuevo, quieren entrenar bien a su perro, pero lo retan mucho, no quieren comprar, pero adoptan un Pastor Alemán, quieren informarse, pero igual toman la decisión impulsiva y lo compran en estos acuarios de mall, esos perros que están vitrina, todavía existe una mezcla de los dos mundos”.

Mayor preocupación

El especialista es claro al mencionar que la relación de los tutores ha cambiado. “Antes abandonaban o eutanasiaban a los perros por problemas conductuales. Hoy en día es tal el compromiso que los tutores hacen todo lo humanamente posible por solucionar el problema y son muy comprometidos. Nosotros somos exigentes con ellos, tienen sesiones de entrenamiento semanales con sus perros, pero además tienen que trabajar todos los días y los progresos no se ven si es que no existe ese compromiso. En la evaluación le decimos que lo piensen porque es un compromiso físico, emocional y económico importante, así que tomen la decisión y nos vuelven a contactar. El nivel de compromiso es gigante”.

Agrega que cuando comenzó había una preocupación por tener más pacientes, junto a su equipo visitaban clínicas veterinarias con el fin de dar a conocer la especialidad. Hoy, tienen una lista de espera y el número de personas que les consulta a través del correo electrónico ha crecido al igual que el número de perros que reciben tratamiento y entrenamiento. Así, también las marcas han desarrollado productos pensados en la estimulación cognitiva y bienestar de los animales. “Cuando partimos, 10 años atrás, ya existían los Kong, pero no tenías más alternativas. Hoy cuentas con 50 tipos de juguetes distintos que buscan mejorar el comportamiento y el bienestar. Costaba hacer entender a la gente la necesidad de que los perros tuvieran un juguete que no fuera la pelota, y hoy en día en una evaluación preguntamos qué tipo de juguetes tienen y cuentan con 8 o 10 tipos distintos: cognitivos, alfombras, LickiMat. Antes era una pelea convencerlos para que tuvieran un Kong”.

¿Qué nos falta?

Nos faltan muchos años para llegar al nivel europeo donde tú puedes entrar a cualquier parte con un perro, te puedes subir al metro. Es obligatorio tomar un curso de adiestramiento profesional para tu perro, donde el collar de ahorque casi no se ocupa y está muy mal visto. “Lamentablemente, la mayor educación en cuanto a la tenencia responsable sigue siendo en los estratos sociales más altos, porque mantener bien a un perro es caro. Vamos por un buen camino, etólogos y profesionales están haciendo un gran esfuerzo por generar más conciencia educando tutores y otros profesionales, pero faltan programas gubernamentales de bienestar y los medios de comunicación masiva todavía difunden errores gigantes, pero hay esperanza de un cambio social profundo y potente en la tenencia responsable y bienestar animal de nuestros compañeros”, finaliza.

Foto de Karolina Grabowska en Pexels