Mestizos Magazine

Volver
Alt de la imagen

Alison Mandel, Pedro Ruminot, Ringo & Juanita: Juntos y revueltos

mayo 15, 2019 by Isabel Pinto en Mestizos Magazine

La pareja de comediantes tiene un amor profundo por los animales, Alison es una reconocita Catlover (junto a su gatita Muamia es rostro de Mastercat) y Pedro, un declarado Doglover. Cuando comenzaron su vida en común, debieron adaptarse a las mascotas que ambos tenían por separado y la condiciónde hogar temporal que ella asumió. Tras la partida de Santino, el bóxer que lo acompañó a él durante 10 años, Ringo y Juanita llegaron a alborotar al clan familiar.

Por Jessica Celis A. Fotos: Gonzalo Muñoz Farías  Maquillaje: Sole Donoso para Urban Decay.

Un cuadro pintado que retrata a Pedro Ruminot y Santino, su bóxer compañero durante una década y que partió de este mundo el 7 de abril de 2018, ocupa un lugar central sobre un mueble del comedor, en la casa que hoy habita el comediante junto a su mujer y colega, Alison Mandel.

Él fue la razón principal por la que ambos decidieron dejar el departamento donde vivían y cambiarse a una casa amplia con jardín. “Queríamos más espacio para Santino. Además, teníamos dos gatas y había que mantenerlos separados”, explica Alison.

Pedro se emociona, le cuesta hablar. “Santino siempre fue mi perro. Y cuando terminé la relación que tuve antes de Alison, él quedó en el aire y lo dejé en la casa de mi mamá. Lo iba a ver todas las semanas, varias veces. Luego vivimos en una parcela. Fueron muchos cambios”, relata.
Alison: Él era bacán, se adaptaba a todo.
Pedro: Lo compré, lamentablemente. Pero me vi obligado, porque no pude dejarlo en la tienda en que lo vi, encerrado como en una pecera, todo apretado, esperando que alguien lo comprara. Me peleé con el dueño, le dije que cómo era posible que tuviera a los perros así. Me respondió que si tanto me importaba, que lo comprara…

¿Fue inesperada su partida?

Pedro: Ya sabíamos que tenía un problema al corazón, le habían indicado un tratamiento y estábamos atentos a él.
Alison: El día que pasó, Pedro le dijo que no ladrara, porque le podía venir un ataque al corazón… y así fue.
Pedro: Había limpiado recién la piscina y él ladraba. Le dije que no ladrara, que se corriera de ahí, porque le podía venir un ataque.
Alison: Al poco rato, lo miramos por la ventana y Pedro fue a verlo.
Pedro: Se fue en mis brazos… (se vuelve a emocionar).

Ringo & Juanita, una nueva familia

Pasado un tiempo de la partida de Santino, Pedro se abrió a la posibilidad de adoptar a otros perros y lo publicó en su cuenta de Instagram, @pedroruminot. “Me llegaron como 100 mensajes y uno de ellos fue del dueño de Ringo”, cuenta.
Alison: Él tenía un criadero, pero a Ringo no se lo querían llevar, porque “estaba fallado”. Es albino, probablemente producto de una cruza defectuosa. Lo fui a buscar. Y cuando lo hice, me quise traer a su hermano gemelo también, porque me daba pena separarlos. Pero ya se lo habían regalado a otra persona.

¿Se los dio en adopción?

Alison: Sí, yo no compro perros. Aunque igual entiendo lo que le pasó a Pedro con Santino. Hay que promover la adopción y no la compra, pero me dan mucha pena los perros que tienen encerrados para venderlos.
Pedro: Yo no tenía idea de eso antes.

Sin embargo, le diste una buena vida a Santino. Nada garantiza que un perro comprado tendrá una mejor vida que uno adoptado.

Pedro: Es verdad (dice mientras asiente y respira profundo).
Alison: El día que Ringo llegó a la casa fue un desastre, lloraba todo el día sin parar. Pedro estaba en Punta Arenas, así que le dije a los niños que habíamos adoptado un nuevo perro y teníamos que ponerle un nombre. Estábamos en eso, cuando de repente, Ringo me miró y se cayó, se desplomó, tieso. Los niños pensaron que estaba muerto, pero les dije que no, que se había mareado por el viaje. Me lo llevé al patio envuelto en una frazada, mientras ellos se iban a un cumpleaños. Partí a la veterinaria más cercana. Llegaron varios doctores a verlo y ahí se despertó jadeando… ¡Había inventado que estaba muerto! Lo estaba pasando muy mal con la separación de su cuna y eso que ya tenía como 4 meses. Me dijeron que Ringo era un perro súper complicado y ¡tenían razón! (risas). Es albino y sordo. También es bobo (risas). De vuelta a casa, siguió llorando. Tanto, que le tuve a decir a mi mamá que me veniera a acompañar. Dos días después, una señora le regaló la Juanita a Pedro.

Pedro: Me escribió por Instagram una niña que me dijo que sus papás tenían a una pastora alemán en adopción, que tenía como 5 o 6 meses.
Alison: Y llegó, brava, brava, brava… y el Ringo quedó “guaaa” (abre la boca y hace un gesto de colapso). Se odiaron. Hasta que llegó el Pedro y los separó. Los retó. Ahí se quisieron. Ahora se aman y son demasiado dependientes.

El “perrihijo-problema”

Ringo es descendiente de husky, casi un lobo, detalla Alison. “Aúlla con la luna llena. Es cazador. Si hay un ratón o un pájaro, se lo come. Si lo veo, lo reto para que lo suelte, pero él más se lo traga. A mí me da susto, porque los ratones transmiten enfermedades y no ponemos veneno por ellos. De hecho, una vez el Ringo abrió una caja y comió. Partimos de urgencia a la veterinaria. Ahora, cada vez que vamos, ni preguntan. Dicen: “Ringo, ¿qué hiciste ahora?”. También se comió los tomates que plantó el Pedro y eso que estaban cercados para que él no se acercara, porque les hacen muy mal a los perros”.

¿Tan problemático?

Pedro: Sí. Es alérgico al grano y al pollo, come alimento especial.
Alison: Y es celoso y posesivo conmigo. Mi papá no puede abrazarme, porque enfurece.

Ringo está todo el tiempo atentando contra su vida…

Alison: (Risas) Sí. De hecho, la casa nunca queda sola, por él. No nos vamos de viaje el fin de semana por miedo a que haga o le pase algo.

Y Juanita, ¿qué tal?

Alison: Ella es buena, buena, buena…

Muamia, La Doña

alison mandel

Alison, Muamia ha sido tu compañera por años. ¿Cómo se ha integrado a este nuevo clan familiar?

No lo ha hecho, los odia (risas). Sí se han juntado, pero la Muamia es brava. Les muestra los dientes y ahí quedan los otros dos.

¿Cuidan de que no se junten?

Alison: Sí. La Muamia no sale de la casa. Puse malla en las ventanas y su máxima salida es ir a dar una vuelta para tomar sol conmigo.

¿Han visto cambios en ella?

Alison: Sí, ahora es una gatita salvaje. Ama vivir en casa, pero pide salir todo el día. Siempre lo hace al lado mío, no sale sin mí. Sin las mallas estaría histérica pensando en que puede salir de la casa.

¿La educaste para que no lo haga?

Ella ya vivió 9 años en departamento, entonces igual sale con temor. Pero ahora está osada.

Y tú, Pedro, ¿tienes onda con los gatos?

Una vez tuve uno, pero no me gustan mucho.

¿Y cómo te adaptaste a vivir con Muamia?

No nos hemos adaptado todavía (risas). La verdad es que ella no es muy cariñosa. Me gustan los gatos negros, como el que tuve, porque nadie los quiere.
Alison interrumpe: ¡Ay, que eres pesado! ¡Ella es súper buena onda contigo! ¿Por qué no cuentas las partes bonitas?
Pedro: (Piensa).
Alison: Por ejemplo, cuando estás triste, ella te acompaña.
Pedro: Pero ha pasado pocas veces…
Alison: No, no seas mentiroso…

¿Fue un tema esta convivencia para ustedes?

A coro: No.

¿Qué podrían decirle a las personas que deciden adoptar perros y gatos?

Pedro: ¡Que no lo hagan! (risas).
Alison: Hablando en serio, quiero decir que hay que adoptar y ser muy responsables, porque efectivamente implica tiempo y dinero. Ellos necesitan comer e ir al médico, igual que un ser humano. Nosotros, afortunadamente, podemos hacerlo. Hemos gastado mucho en su salud.
Pedro: Con Santino recorrimos todo Buenos Aires para encontrar la farmacia donde estaba la pastilla para el corazón que necesitaba, porque en Chile no había.
Alison: Hay mucha gente a la que se le enferma su mascota y decide dormirla.
Pedro: Son seres vivos que hay que cuidar, igual que un ser humano. También se les debe dar tiempo para que paseen, jueguen, hagan ejercicio.

Y además hay un impacto en el estilo de vida de quien o quienes adoptan, como ustedes, que no pueden viajar para no dejar solo a Ringo.

Pedro: Claro. Cuando adoptas, no sabes cómo será tu perro o gato; pero si decides hacerlo, debes tener en cuenta lo que implica y ser responsable, asumir ese compromiso.

LOS PADRINOS DE JORGE GONZÁLEZ

Después del accidente cerebrovascular que afectó al ex líder de Los Prisioneros, la pareja tuvo la misión de dar en adopción a los hijos de la gata del músico. “Él estaba súper enfermo y me pidió si podíamos ayudarlo. Lo hicimos y quedaron súper bien, con 4 personas que conocíamos”, cuenta Pedro.

Aunque no te gustan los gatos, igual has apoyado en lo que respecta a ellos

Alison: Sí, hemos hecho las cosas juntos.
Pedro: Los perros me gustan más, pero la nobleza de todos los animales es única.

REVISA EL BACKSTAGE DE LA ENTREVISTA

 

Comenta!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *