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Más de tres millones de animales de animales de laboratorio han sido vendidos

noviembre 18, 2020 by Isabel Pinto en Actualidad Animal

No Más Vivisección da a conocer que entre los servicios prestados por el ISP se encuentra la venta de animales de laboratorio, que incluye especies como cobayos y distintas cepas de ratones. El número de animales para laboratorio vendidos por el ISP, desde el año 2000, asciende a 3.505.734.

«Como No Más Vivisección, monitoreamos esta actividad y, tal como hemos hecho en años anteriores, pedimos datos sobre los animales vendidos, ingresos obtenidos y compradores, vía Ley de Transparencia, para el periodo 2019 y 2020 (hasta septiembre), bajo el folio AO005T0004933», destacan.

De acuerdo a las indicaciones de la Ley de Transparencia, la información relativa a terceros requiere de su aprobación para ser difundida, tras contacto del organismo que recaba la información requerida. La mayor parte de los compradores opta por negar a que se entreguen el detalle de su compra.

Ventas de animales para laboratorio 2019 y 2020

De acuerdo a los datos entregados por el ISP, durante el año 2019 se vendieron 215.940, obteniendo ingresos por $270.042.205 (sin IVA), lo que implica una reducción en el número de animales con respecto a otros años, desde el 2011, pero quedando como el tercer año de mayor ventas.

Hasta septiembre del 2020 se vendieron 106.352 animales, con ingresos de $116.337.392 (sin IVA). Proporcionalmente, hay una caída significativa de las ventas con respecto a los últimos años, hecho que puede ser explicado por la pandemia que enfrentamos actualmente.

El detalle de animales vendidos por especie, cepa, compradores e ingresos es el siguiente:

Informe de venta de animales de laboratorio año 2019

Total de animales vendidos desde el año 2000

El número de animales para laboratorio vendidos por el ISP, desde el año 2000, asciende a 3.505.734.

Ingresos totales desde el año 2000

La venta de animales para laboratorio del ISP, desde el año 2000, ha significado un total de $3.817.800.506.

Observaciones

Desde No Más Vivisección destacan que «hemos seguido las ventas de animales para laboratorio del ISP de los últimos 20 años. Lamentablemente, son 3 millones y medio de animales los que han sido comercializados y sin existir mayor conocimiento público sobre su uso ni destino».

En virtud de los datos que hemos obtenido, consideramos que:

En base a las disposiciones de la Ley de Transparencia, la mayor parte de quienes compran animales para laboratorio optan por no permitir que se conozca de su actividad. Si bien hay argumentos basados en la ley para esto, nada aporta a transparentar qué se ha hecho con los animales y debatir sobre esta práctica.

La ley 20.380, de Protección Animal, dispone en su Título IV que la manipulación de animales para experimentos puede ser realizada sólo por personal calificado, más algunas disposiciones de refinación y condiciones en los procedimientos (Art. 7); indicando además que, en la educación superior, estas pruebas se permiten «cuando sean indispensables y no puedan ser reemplazados por la experiencia acumulada o métodos alternativos de aprendizaje para los fines de formación que se persigan” (Art. 10).

No existe claridad sobre las precauciones que toma el ISP para garantizar que los animales que vende son utilizados con estas disposiciones legales.

El origen de los fondos utilizados para comprar los animales puede ser tanto público como privado. Actualmente no hay datos disponibles para saber quién financia todas estas compras de animales ni con qué fines, lo que es de especial interés cuando se trata de recursos estatales, ya que la ciudadanía debería tener la posibilidad de revisar y cuestionar si el uso de animales que se ha promovido se puede considerar necesario o si se ignoró la disponibilidad de métodos de reemplazo disponibles.

El actual uso de animales en experimentos demuestra que queda un largo camino por recorrer tanto en la aplicación de métodos de reemplazo ya existentes como en la generación de incentivos y políticas públicas para la investigación y desarrollo de nuevos métodos de reemplazo, que pueden significar una mejor ciencia y una oportunidad de crecimiento tecnológico para Chile.