Eliana Albasetti
Actualidad Animal

Eliana Albasetti “No nací vegana”

La actriz argentina ya es un ícono en la defensa de los animales, mucha gente le pregunta, a través de sus redes sociales, sobre qué la motivó a llevar una alimentación basada en plantas, por lo que decidió escribir un libro “No nací vegana”, donde cuenta su experiencia y toca diversos temas relacionados al mundo de los animales con el fin de educar y que la gente se anime a dejar de consumirlos.

Por Isabel Pinto G.  – Fotos: Gonzalo Muñoz – Make up: Paula Bruzzone – Vestuario H&M -Dirección de Arte: Mauricio Pontillo – Agradecimientos: Santuario Clafira

Eliana Albasetti es de esas personas que no sólo tiene convicciones fuertes, sino que además trabaja por compartirlas. En su vida hay 3 perros rescatados (Martita, Macana y Sebastián), quienes fueron parte de su motivación para dejar de comer carne.  Es vegana, utiliza productos cruelty free y no duda en ser rostro, participar y apoyar cualquier iniciativa relacionada con la causa animalista. Nuestro punto de encuentro es el Santuario Clafira, ubicado en Limache. Rodeados de chanchos, vacas, cabra, gallinas y toros, hicimos la sesión de fotos y la entrevistamos sobre su libro “No nací vegana”. Llegamos al lugar, el día está soleado, estamos rodeados de cerros y animales, para todos esta entrevista y sesión de fotos es un respiro en medio del confinamiento.

Eliana siempre amó a los perros y gatos, pero cuando empezó a ser voluntaria en la Fundación Mirada Animal algo cambió. “Al lado del refugio hay vaquitas y me empecé a cuestionar un montón de cosas, ves que son preciosas, a la Emi (su hija mayor) también le llamaban la atención, las íbamos a ver y las acariciábamos. De pronto, te das cuenta de que te estás matando para que un perrito consiga un hogar, para que esté bien y las vacas iban a tener un destino súper terrible, me empecé a cuestionar el tema del especismo, eso de hacer la diferencia entre los animales y decidí ser vegetariana. Después pasaron varias cosas, fui al campamento San Francisco donde rescatamos a todos los perros y gatos, los dimos en adopción y también había dos chanchos, y ellos tuvieron otra realidad. Te empieza a dar pena, porque uno se acerca, los acaricias igual porque son animalitos, ellos quieren vivir igual que todos nosotros. Cuando te vas metiendo en el tema comienzas a investigar a informarte, y decidí ser vegana. Por ejemplo, las gallinas son extremadamente inteligentes, cariñosas, ronronean como los gatos, es algo mágico, me encantan, las amo. Los chanchos son más inteligentes que los perros, y si empezamos a ver por un tema de inteligencia, no es muy lógica esta división que nosotros hacemos entre animales que tenemos para querer y cuidar, y los que tenemos para matar y consumir, sorry que sea tan cruda, en esta época de mi vida digo las cosas sin anestesia”.

Agrega que siente rabia de la actitud arbitraria de los seres humanos, ya que todos los animales tienen derecho a vivir. “No tiene que ver con que sean más o menos simpáticos, más lindos o menos lindos. Me pasa los mismo con los peces, empecé a bucear y me encanté con ellos, que tienen comunidades, investigué sobre la vida de las langostas, los pulpos, después salió la película «Mi maestro el pulpo» y creo que la gente empezó a entender lo que yo siempre decía, que los pulpos son extremadamente inteligentes, son lo máximo (ríe)”.

¿Crees que falta información?

Sí, la gente no sensibiliza por ser malos, sino que por falta de información. La realidad de las industrias es que las vacas dan leche porque son madres, no por ser vacas, nosotros nos tomamos la leche, pero tienes que pensar que falta alguien en esa ecuación. El que se elimina es el ternero, y siendo mamá uno sensibiliza mucho más, que tortura que me embaracen y me saquen mi bebé porque quieren mi leche. Siendo súper honesta, la industria de los lácteos es la más cruel que tenemos hoy en día. Después de hacer el libro y de investigar con un montón de profesionales, estuve viendo las prácticas de todas las industrias y llegué a la conclusión que, si bien todas son extremadamente crueles, la industria láctea es terrorífica. Las vacas terminan destruidas porque toda la vida las inseminaron, les sacaron el bebé, y cuando ya no les sirven, las llevan al matadero. Cuando sus cuerpos no dan más, no pueden ni caminar, las muelen a palos para que puedan dar un par de pasos para entrar al matadero, es un nivel de crueldad horrible.

¿Qué te provoca la crueldad de la industria?

Me da rabia, porque cada persona tiene derecho a hacer lo que quiera, pero siempre y cuando te muestren la verdad. Esa cosa que tenemos los seres humanos de disfrazar lo que al otro no le puede gustar. Por ejemplo, te muestran a las vacas pastando, felices y eso no es así, porqué la necesidad de engañar para poder vender el producto. Hay gente que se ofende cuando dices que en la industria donde se utilizan animales de una u otra forma son extremadamente crueles. En todas hay maltrato animal y en realidad no sé qué persona que está del otro lado leyendo esto puede creer que para comer carne la vaca se desmaya o le ponen anestesia o se suicida, no aguanta ningún tipo de lógica. Me di cuenta de que no quiero ser parte de esto, y ahí hice el clic, después sumado a cosas colaterales, tengo dos hijas y quiero dejarles un mundo lindo. La industria cárnica, la láctea, las avícolas no son industrias sustentables, destrozan el mundo también, yo me hice vegana por los animales, pero cuando ya eres vegana empiezas a informarte y saber mucho más.

“NO NACÍ VEGANA, EL LIBRO”

Eliana Albasetti recuerda que cuando estaba embarazada le preguntaban sobre veganismo en su cuenta de Instagram. Le consultaban si iba a volver a comer carne, que cómo lo iba a hacer para consumir proteínas, cómo había hecho el clic para dejar de consumir animales, etc. “Siempre respondo y me di cuenta de que era bueno hacer un libro, una especie de guía, un recuento de las cosas que me preguntan siempre. Así nació el libro”.

«No Nací Vegana», Eliana Albasetti.

¿Qué esperas de tu libro?

Educar, que la gente se dé cuenta que no es complicado ser vegano, que en esta época tenemos un montón de opciones. Creo que este es el momento para educar, dar información, hay que aprovechar que cada vez salen más documentales que los puedes ver en Netflix, YouTube. Hay una explosión de información en todos lados, esta es la guía fácil, quiero ser vegana me compro el libro de la Eli (ríe). Me encantaría que la gente que tiene esa semillita, esa cosita que te dice “me da pena”, “adoro los animales”, que den el paso, creo que mucha gente en el país y en el mundo les falta un mini empujoncito. Me gustaría ser, humildemente, ese mini empujoncito de empatía, con eso sería feliz, si me llaman y me dicen “leí el libro, tomé el paso, ahora quiero una vida vegana”, ahí yo lloro, me emociono (ríe), ese sería mi pequeño aporte.

¿Qué temas vamos a encontrar en “No nací vegana”?

Rescates de perros y gatos, un capítulo que se llama “ya no quiero comer animales”, “la vaca no da leche por ser vaca”, hablamos de las distintas industrias: lecherías, avícolas, producción pieles, sustentabilidad, productos cruelty free. También sobre el rodeo, las abejas, las pandemias y zoonosis, embarazo vegano, por qué el veganismo no es caro, los avances del veganismo en el mundo. Hay un capítulo de psicología donde se menciona que no somos malas personas por comer carne, sino que estamos programados, tenemos como un chip desde que nacemos; recetas para adultos y bebés, y mucho más. Hay varios capítulos que escribí yo, como mi matrimonio vegano, también hago la introducción a los temas y luego los escribe un especialista con fuentes, papers, libros de apoyo, menciona donde se puede encontrar más información, está todo cuadradamente especificado, así como soy yo (ríe). Además, me di un gusto y cada capítulo empieza con una historia linda de rescate, es una chochera mía. Casos del Santuario Clafira, del Santuario Gaia, la historia de Merlín, el galgo que dio vida a Galgos Chile, rescates de Bunny Lovers. Está la parte linda y la fea, no es un libro que te va a deprimir, te va a dar mucha esperanza. Además, cuando terminas de leer el libro entiendes por qué es por y para los animales. Y encontrarás una sorpresa que cambiará la vida de muchos animales.

Link para comprar el libro: https://www.trayecto.cl/site/producto/no-naci-vegana-preventa-envios-desde-el-30-de-julio/

EMBARADO VEGANO, ¿ES VIABLE?

La última vez que entrevistamos a Eli fue en marzo de 2020, sólo uno días antes de que anunciara el confinamiento, ella estaba embaraza de Luján. “Hay doctores que no están actualizados y te dicen que si tienes un embarazo sin comer carne a la nena le va a faltar de todo, se alarman mucho. Me dijeron que Luján no se iba a desarrollar bien, que si no tomaba leche no iba a tener buena leche ¡pero si las vacas toman agua, no toman leche!, creo que es el mejor ejemplo (ríe). Viví el embarazo en pandemia, encerrada, con un miedo bárbaro porque en ese momento no había vacuna, salía sólo para ir al doctor. El embarazo vegano es totalmente viable, estoy viva, perfecta (ríe), no perdí peso, Luján también nació con el peso adecuado, fue grande, empezó a caminar a los 10 meses y no tuvo ningún problema de desarrollo”, explica.

Luján, quien cumplió un año hace unas semanas, es vegana de vientre. “Sigue tomando mi leche y ahora empezamos a probar una fórmula vegana de soya. Es una leche alemana y tiene un valor más bajo que las fórmulas clásicas. Cumplió un año y había tenido sólo lactancia materna, pero estamos probando para tener un poquito más de libertad, poder salir y que se quede con Fede. Hablé con la nutricionista por el tema de las papillas veganas y el cambió básico que tienes que hacer es que cuando la bebé empieza a comer también le tienes que dar Vitamina B12, es un polvito. En vez de darle proteína animal le das proteína vegetal, en vez de pollo le das lentejas rojas, que son peladas, después le agregas tofu y luego empiezas con legumbres: porotos, garbanzos, lentejas, de todo, le vas variando la proteína vegetal”.

SANTUARIO CLAFIRA

Santuario Clafira

El santuario fundado por Carla Correa, es el hogar de más de 160 animales rescatados, víctimas del abuso, la violencia y el abandono. Las vacas, toros, caballos, cerdos, burros, gansos, gallinas siguen haciendo una vida normal mientras caminamos entre ellas. Incluso podemos acariciar a Charlie -ahijado de Eliana-, un toro que nos sigue curioso mientras realizamos las fotos, y espera con calma alguna recompensa por su buen comportamiento, finalmente recibe una manzana. Sin duda, estos animales, pese a lo que han vivido, han vuelto a confiar en ser humano y saben que están en un lugar seguro.

¿Qué es para ti estar en un lugar como este?

Amo ir a cualquier tipo de santuarios, refugios. Siento que es cargarte de energía, es impresionante, mágico, es darte cuenta de que un mundo distinto es posible, después obviamente te pegás el cachetazo porque es un granito de arena en toda una playa. Estos animales son unos elegidos entre millones y millones, me cargo de buena energía, empatía y amor con ellos. Amo visibilizar esto, amo dar a conocer los animales que la gente quizás no ve normalmente, me encanta mostrar las gallinas, que son un amor, que se te duermen encima, me gusta llevar eso a las personas que quizás no tienen la suerte de convivir con un animal todos los días. Siento que es todo positivo al ir a un santuario y me encanta. Es la misma sensación que tengo cuando acaricio a mis perris, no lo puedo describir con palabras, es precioso. Hay gente que es muy empática con sus perros y gatos, siento que si tuvieran la posibilidad de tener contacto con otros animales serían igual con el resto. El punto es que la gente no tiene la posibilidad de conectar.

Hay gente que va al campo y trata de socializar con una vaca y te das cuenta que son ariscas porque no es la vaca que vas a encontrar en un santuario, que se deja acariciar porque está acostumbrada a que los humanos la tratan bien. Cuando vas a un campo que las tienen como cría de engorda o para sacarle leche son mucho más esquivas, pero porque están acostumbradas a que los seres humanos no son una imagen buena para ellos y es lógico porque si a uno le pegaran, lo trataran mal, te explotaran, tampoco tendrías esa imagen genial de los seres humanos.

¡Puedes apadrinar o amadrinar a alguno de los animales del Santuario Clafira! https://docs.google.com/forms/d/1s8mvvjSz3mzutXY4Wc1ETpxd_yxjnPbkYApxCBCtyq8/viewform?edit_requested=true

MIRA LAS IMÁGENES

Eli y su ahijado Charlie en Santuario Clafira.